Desorden en la Remigio Crespo

 Para precautelar la seguridad y retirar al gran número de libadores en las aceras y en vehículos estacionados junto a los centros de diversión, se realizó el Operativo ‘Cerrojo’.

La avenida Remigio Crespo, ubicada al sur de la ciudad, es una de las principales arterias que durante el día se caracteriza por una intensa actividad comercial y bancaria, pero los fines de semana se convierte en una cantina pública porque decenas de jóvenes se dedican a consumir licor en las aceras y en sus vehículos, con música en alto volumen.


Con la finalidad de reducir los niveles de inseguridad que conlleva la ingesta de bebidas alcohólicas, la noche del sábado y madrugada de ayer la Policía, conjuntamente con la Gobernación del Azuay e Intendencia, aplicaron un intenso operativo que lo denominaron ‘Cerrojo’.


Para el efecto fueron designados 90 policías del Servicio Preventivo, Unidad de Mantenimiento del Orden, Unidad de Equitación y Remonta, Grupo de Operaciones Motorizadas y del Grupo de Operaciones Especiales.


El operativo inició a las 23:00. Los uniformados se desplegaron en el tramo comprendido entre las calles Juan Íñiguez y Alfonso Borrero, donde instalaron cuatro puntos fijos para el control de vehículos y a sus ocupantes; mientras que otro grupo se dedicó a recorrer la avenida y a colaborar con los funcionarios de la Intendencia de Policía para verificar si los bares bares y discotecas cumplían con las normas de funcionamiento.


Resultados
Alexandra Valdiviezo, comisaria de Policía, indicó  que fueron revisados 12 locales de diversión, de los cuales dos fueron clausurados por permitir el ingreso de indocumentados y rebasar la capacidad de aforo, y uno por no tener los permisos de funcionamiento.


Paúl Cabrera, oficial de Policía que estuvo al mando del operativo, señaló que fueron revisados 400 vehículos y registradas 300 personas que se encontraban en bares y discotecas; además  informó que hubo ligeros inconvenientes con grupos de ebrios que querían continuar libando en las veredas y otros espacios públicos.


A las 02:00 la gente comenzó a abandonar la zona. Los empleados de los bares empezaron a sacar las fundas de basura para que sean llevadas por los obreros de la EMAC. En las aceras y espacios verdes quedaron botellas de bebidas alcohólicas y vasos descartables como evidencia de la noche de jolgorio.


Controles
Los controles también se cumplieron en otros sectores conflictivos de la ciudad. Según el informe emitido por la Gobernación del Azuay, este fin de semana la Intendencia del Azuay y la Comisaría de Policía  intervinieron en 29 locales entre tiendas, licorerías y centros de diversión nocturna, de los cuales 10 fueron clausurados por diferentes tipos de irregularidades.


Las autoridades aseguraron que los operativos  continuarán con la finalidad de precautelar la seguridad ciudadana. (I)


90policías ejecutaron el operativo ‘Cerrojo’ en la avenida Remigio Crespo.

La Intendencia clausuró un local por no tener permiso de funcionamiento y  dos por permitir el ingreso de indocumentados.

Desorden en la Remigio Crespo

 Para precautelar la seguridad y retirar al gran número de libadores en las aceras y en vehículos estacionados junto a los centros de diversión, se realizó el Operativo ‘Cerrojo’.

La avenida Remigio Crespo, ubicada al sur de la ciudad, es una de las principales arterias que durante el día se caracteriza por una intensa actividad comercial y bancaria, pero los fines de semana se convierte en una cantina pública porque decenas de jóvenes se dedican a consumir licor en las aceras y en sus vehículos, con música en alto volumen.


Con la finalidad de reducir los niveles de inseguridad que conlleva la ingesta de bebidas alcohólicas, la noche del sábado y madrugada de ayer la Policía, conjuntamente con la Gobernación del Azuay e Intendencia, aplicaron un intenso operativo que lo denominaron ‘Cerrojo’.


Para el efecto fueron designados 90 policías del Servicio Preventivo, Unidad de Mantenimiento del Orden, Unidad de Equitación y Remonta, Grupo de Operaciones Motorizadas y del Grupo de Operaciones Especiales.


El operativo inició a las 23:00. Los uniformados se desplegaron en el tramo comprendido entre las calles Juan Íñiguez y Alfonso Borrero, donde instalaron cuatro puntos fijos para el control de vehículos y a sus ocupantes; mientras que otro grupo se dedicó a recorrer la avenida y a colaborar con los funcionarios de la Intendencia de Policía para verificar si los bares bares y discotecas cumplían con las normas de funcionamiento.


Resultados
Alexandra Valdiviezo, comisaria de Policía, indicó  que fueron revisados 12 locales de diversión, de los cuales dos fueron clausurados por permitir el ingreso de indocumentados y rebasar la capacidad de aforo, y uno por no tener los permisos de funcionamiento.


Paúl Cabrera, oficial de Policía que estuvo al mando del operativo, señaló que fueron revisados 400 vehículos y registradas 300 personas que se encontraban en bares y discotecas; además  informó que hubo ligeros inconvenientes con grupos de ebrios que querían continuar libando en las veredas y otros espacios públicos.


A las 02:00 la gente comenzó a abandonar la zona. Los empleados de los bares empezaron a sacar las fundas de basura para que sean llevadas por los obreros de la EMAC. En las aceras y espacios verdes quedaron botellas de bebidas alcohólicas y vasos descartables como evidencia de la noche de jolgorio.


Controles
Los controles también se cumplieron en otros sectores conflictivos de la ciudad. Según el informe emitido por la Gobernación del Azuay, este fin de semana la Intendencia del Azuay y la Comisaría de Policía  intervinieron en 29 locales entre tiendas, licorerías y centros de diversión nocturna, de los cuales 10 fueron clausurados por diferentes tipos de irregularidades.


Las autoridades aseguraron que los operativos  continuarán con la finalidad de precautelar la seguridad ciudadana. (I)


90policías ejecutaron el operativo ‘Cerrojo’ en la avenida Remigio Crespo.

La Intendencia clausuró un local por no tener permiso de funcionamiento y  dos por permitir el ingreso de indocumentados.