El régimen confía en la autorregulación de prensa

El Gobierno Nacional ratificó el respeto a la libertad de información, aseverando que no existe una censura a la crónica roja y que tan solo hay una disposición dirigida a los miembros de la Policía Nacional para prohibir grabaciones en video o tomar fotografías a ciudadanos muertos o heridos en cualquier circunstancia.

“Obviamente yo me preocupo que la Policía no permita eso”, dijo el ministro de Justicia, Gustavo Jalkh, al destacar que el acceso de la prensa está restringido a las morgues, unidades de criminalística, hospitales y escenas del crimen.

 Código de ética


El funcionario reiteró que el régimen no puede restringir el derecho a la libertad de expresión, pero conminó a los medios de comunicación aplicar el Código de Ética si eventualmente los periodistas llegan primero que los policías a un sitio donde haya escenas violentas que involucran a personas accidentadas.


“Si llegan primero y toman las imágenes, ahí viene el tema de la autorregulación y lo que hay son los códigos de ética que implican fundamentalmente esto. No se trata de una autocensura a la crónica roja”, dijo Gustavo Jalkh.


El Ministro, sin embargo, admitió que “si no se pudieran difundir escenas violentas, no podríamos ver la televisión y no habría mucho que ver lamentablemente”.

El régimen confía en la autorregulación de prensa

“Obviamente yo me preocupo que la Policía no permita eso”, dijo el ministro de Justicia, Gustavo Jalkh, al destacar que el acceso de la prensa está restringido a las morgues, unidades de criminalística, hospitales y escenas del crimen.

 Código de ética


El funcionario reiteró que el régimen no puede restringir el derecho a la libertad de expresión, pero conminó a los medios de comunicación aplicar el Código de Ética si eventualmente los periodistas llegan primero que los policías a un sitio donde haya escenas violentas que involucran a personas accidentadas.


“Si llegan primero y toman las imágenes, ahí viene el tema de la autorregulación y lo que hay son los códigos de ética que implican fundamentalmente esto. No se trata de una autocensura a la crónica roja”, dijo Gustavo Jalkh.


El Ministro, sin embargo, admitió que “si no se pudieran difundir escenas violentas, no podríamos ver la televisión y no habría mucho que ver lamentablemente”.