Ciudadano sufre quemaduras en un incendio forestal

Brigadistas del Cuerpo de Bomberos de Oña combaten el fuego que se propaga por la zona montañosa de Tamboloma, en la parroquia Susudel.
FOTO: Cortesía Bomberos Oña

Un comunero que ayudaba a los bomberos del cantón Oña a sofocar las llamas que consumían la vegetación en Tamboloma, de la parroquia Susudel, sufrió graves quemaduras en el rostro y brazos.

Los bomberos informaron que el incendio se presentó a las 12:00 del miércoles. Por la magnitud de la quema pidieron el apoyo de sus similares de Nabón y se sumaron varios miembros de la comunidad, pero un cambio brusco de dirección del viento hizo que las llamas alcancen a un colaborador, quien sufrió quemaduras de segundo y tercer grado; fue trasladado al centro de salud de Nabón.

Los bomberos calculan que el fuego arrasó 15 hectáreas de pajonales, chilcas y otros arbustos, que eran el refugio de mirlos, torcasas, chirotes, lagartigas, conejos y otras especies silvestres propias de la zona.

A esa pérdida de vegetación se suman las más de 500 hectáreas que fueron destruidas por una quema que se originó en la loma de Mauta, mirador natural de Oña, y se propagó hasta Llunguillapamba, que limita con Susudel. (I)

DESTACADO
Los bomberos calculan que el fuego arrasó unas 15 hectáreas de vegetación que era el hábitat de varias especies silvestres.

Ciudadano sufre quemaduras en un incendio forestal

Brigadistas del Cuerpo de Bomberos de Oña combaten el fuego que se propaga por la zona montañosa de Tamboloma, en la parroquia Susudel.
FOTO: Cortesía Bomberos Oña

Un comunero que ayudaba a los bomberos del cantón Oña a sofocar las llamas que consumían la vegetación en Tamboloma, de la parroquia Susudel, sufrió graves quemaduras en el rostro y brazos.

Los bomberos informaron que el incendio se presentó a las 12:00 del miércoles. Por la magnitud de la quema pidieron el apoyo de sus similares de Nabón y se sumaron varios miembros de la comunidad, pero un cambio brusco de dirección del viento hizo que las llamas alcancen a un colaborador, quien sufrió quemaduras de segundo y tercer grado; fue trasladado al centro de salud de Nabón.

Los bomberos calculan que el fuego arrasó 15 hectáreas de pajonales, chilcas y otros arbustos, que eran el refugio de mirlos, torcasas, chirotes, lagartigas, conejos y otras especies silvestres propias de la zona.

A esa pérdida de vegetación se suman las más de 500 hectáreas que fueron destruidas por una quema que se originó en la loma de Mauta, mirador natural de Oña, y se propagó hasta Llunguillapamba, que limita con Susudel. (I)

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Los bomberos calculan que el fuego arrasó unas 15 hectáreas de vegetación que era el hábitat de varias especies silvestres.