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Campaña para cuidar el bosque

Los incendios forestales registrados en el 2018 devastaron 4.391 hectáreas de vegetación en la provincia del Azuay.
FOTO: Archivo EL TIEMPO

Las labores de difusión sobre los daños que causan las quemas están a cargo de las instituciones vinculadas a temas ambientales y de los bomberos de los cantones azuayos.

Frente a la amenaza que constituyen los incendios forestales para las especies de flora y fauna, muchas de ellas endémicas y en peligro de extinción, se puso en marcha la campaña ‘Yo cuido los bosques’.

El programa se cumplió la mañana de ayer en el Parque de la Madre, donde funcionarios de las entidades encargadas de la protección del medio ambiente pidieron a la población que evite prender fuego en bosques, porque atenta contra el ecosistema y toda forma de vida.

Según los registros del Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias, SNGRE, el año anterior se quemaron 2.007,84 hectáreas de vegetación en el cantón Cuenca y 4.391 hectáreas en la provincia del Azuay, y con ello desapareció una infinidad de vida silvestre.

Daños
Patricio Lucero, jefe del Cuerpo de Bomberos de Cuenca, indicó que la institución cuenta con personal especializado y equipos diseñados para el combate de incendios forestales. Pero aseguró que la mejor herramienta es la prevención, labor que involucra a los niños, agricultores, autoridades y sociedad en general.

Lucero indicó que según los registros históricos de la institución, los meses de agosto y septiembre como los más propensos para incendios forestales, debido a los intensos soles, fuertes vientos y la costumbre de eliminar con fuego los restos agrícolas, luego de las cosechas.

Un estudio efectuado por el Ministerio del Ambiente señala que la costumbre de eliminar malezas y desechos, como parte de la preparación de los terrenos para el cultivo es contraproducente, porque el suelo queda al descubierto y expuesto al proceso de erosión.

Sobre la quema de pajonales, el estudio anota que progresivamente lleva al deterioro de la vegetación y se pierde valiosa materia orgánica y afecta a las fuentes de agua.

En lo relacionado a la quema de la vegetación menciona que para recuperar un arbolado se requiere de 10 a 15 años; de 30 a 40 años para que alcance una altura media y son necesarios alrededor de 70 años para su desarrollo definitivo y que el bosque pueda cumplir con su función reguladora de caudales de una cuenca hídrica.

Sanciones
El Código Integral Penal en su artículo 246 establece que la persona que provoque incendios en bosques nativos o plantados o páramos, será sancionada con prisión de uno a tres años.

Dicho cuerpo legal exceptúa las quemas agrícolas realizadas por las comunidades o pequeños agricultores dentro de su territorio, pero, si estas quemas causan incendios forestales, el causante será sancionado con prisión de tres a seis meses. Sí como consecuencia de este delito se produce la muerte de una o más personas, se sancionará con prisión de 13 a 16 años. (I)

LA CIFRA
2.007
hectáreas de bosques fueron quemadas el año anterior en el cantón Cuenca.

Armando Suquisupa
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Campaña para cuidar el bosque

Los incendios forestales registrados en el 2018 devastaron 4.391 hectáreas de vegetación en la provincia del Azuay.
FOTO: Archivo EL TIEMPO

Las labores de difusión sobre los daños que causan las quemas están a cargo de las instituciones vinculadas a temas ambientales y de los bomberos de los cantones azuayos.

Frente a la amenaza que constituyen los incendios forestales para las especies de flora y fauna, muchas de ellas endémicas y en peligro de extinción, se puso en marcha la campaña ‘Yo cuido los bosques’.

El programa se cumplió la mañana de ayer en el Parque de la Madre, donde funcionarios de las entidades encargadas de la protección del medio ambiente pidieron a la población que evite prender fuego en bosques, porque atenta contra el ecosistema y toda forma de vida.

Según los registros del Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias, SNGRE, el año anterior se quemaron 2.007,84 hectáreas de vegetación en el cantón Cuenca y 4.391 hectáreas en la provincia del Azuay, y con ello desapareció una infinidad de vida silvestre.

Daños
Patricio Lucero, jefe del Cuerpo de Bomberos de Cuenca, indicó que la institución cuenta con personal especializado y equipos diseñados para el combate de incendios forestales. Pero aseguró que la mejor herramienta es la prevención, labor que involucra a los niños, agricultores, autoridades y sociedad en general.

Lucero indicó que según los registros históricos de la institución, los meses de agosto y septiembre como los más propensos para incendios forestales, debido a los intensos soles, fuertes vientos y la costumbre de eliminar con fuego los restos agrícolas, luego de las cosechas.

Un estudio efectuado por el Ministerio del Ambiente señala que la costumbre de eliminar malezas y desechos, como parte de la preparación de los terrenos para el cultivo es contraproducente, porque el suelo queda al descubierto y expuesto al proceso de erosión.

Sobre la quema de pajonales, el estudio anota que progresivamente lleva al deterioro de la vegetación y se pierde valiosa materia orgánica y afecta a las fuentes de agua.

En lo relacionado a la quema de la vegetación menciona que para recuperar un arbolado se requiere de 10 a 15 años; de 30 a 40 años para que alcance una altura media y son necesarios alrededor de 70 años para su desarrollo definitivo y que el bosque pueda cumplir con su función reguladora de caudales de una cuenca hídrica.

Sanciones
El Código Integral Penal en su artículo 246 establece que la persona que provoque incendios en bosques nativos o plantados o páramos, será sancionada con prisión de uno a tres años.

Dicho cuerpo legal exceptúa las quemas agrícolas realizadas por las comunidades o pequeños agricultores dentro de su territorio, pero, si estas quemas causan incendios forestales, el causante será sancionado con prisión de tres a seis meses. Sí como consecuencia de este delito se produce la muerte de una o más personas, se sancionará con prisión de 13 a 16 años. (I)

LA CIFRA
2.007
hectáreas de bosques fueron quemadas el año anterior en el cantón Cuenca.

Armando Suquisupa
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