Estudiante diseña una caja negra para autos

Las imprecisiones sobre las investigaciones de accidentes de tránsito, motivaron a Diego García a diseñar una caja negra automotriz para registrar todas las maniobras que hace el conductor de un vehículo.
La caja negra registra las maniobras que efectúa el conductor de un vehículo. EL TIEMPO


El dispositivo electrónico es parte de las actividades que García debe cumplir para obtener su título de ingeniero automotriz. El joven relató que le tomó ocho meses diseñar, lo que llama una caja negra porque se basa en el instrumento que tienen las aeronaves para almacenar datos, que permiten analizar lo ocurrido los momentos previos a un accidente.


García dijo que su invento graba en un chip la velocidad, distancia de frenado, grados de giro del volante, inclinación del vehículo y el tiempo que toma desde el momento que es activado el freno,  hasta que se detiene el automotor.

  Prueba

Para la prueba de “fuego”  que se cumplió la mañana de ayer en la avenida Veinticuatro de Mayo, sector del hospital del IESS, el dispositivo fue adaptado en un jeep Suzuki Samurai, con sensores acoplados al pedal de freno y a la barra de la dirección.


Bajo la vigilancia de los agentes de la Oficina de Investigaciones de Accidentes de Tránsito, OIAT, se cumplieron tres pruebas de velocidad y frenado. En una de ellas el vehículo avanzó a 64 kilómetros por hora. Según los datos almacenados en la memoria de la caja negra, desde que se activó el freno a fondo, el vehículo se desplazó 21,40 metros, en un lapso de tres segundos.


Esos datos fueron comparados con las mediciones hechas por los agentes, con métodos tradicionales, teniendo diferencias que no variaban más de un metro.


José Morán, jefe de la OIAT, explicó que las variaciones se debían a que en la calzada no quedaron huellas bien marcadas de frenado, por lo tanto no había el punto exacto en que inició el arrastre de los neumáticos.


Calificó al dispositivo como un instrumento válido para las investigaciones, el cual permitiría tener información exacta sobre circunstancias de los percances que ocurren en las carreteras y con ello los jueces tener elementos claros y precisos para emitir las resoluciones.
El futuro ingeniero espera que su invento tenga aceptación en la industria automotriz y con el apoyo de las autoridades, el dispositivo sea considerado como parte de los vehículos, para facilitar las investigaciones de los accidentes que a diario ocurren en el país. (ASQ)

Cuenca. 

Estudiante diseña una caja negra para autos

La caja negra registra las maniobras que efectúa el conductor de un vehículo. EL TIEMPO


El dispositivo electrónico es parte de las actividades que García debe cumplir para obtener su título de ingeniero automotriz. El joven relató que le tomó ocho meses diseñar, lo que llama una caja negra porque se basa en el instrumento que tienen las aeronaves para almacenar datos, que permiten analizar lo ocurrido los momentos previos a un accidente.


García dijo que su invento graba en un chip la velocidad, distancia de frenado, grados de giro del volante, inclinación del vehículo y el tiempo que toma desde el momento que es activado el freno,  hasta que se detiene el automotor.

  Prueba

Para la prueba de “fuego”  que se cumplió la mañana de ayer en la avenida Veinticuatro de Mayo, sector del hospital del IESS, el dispositivo fue adaptado en un jeep Suzuki Samurai, con sensores acoplados al pedal de freno y a la barra de la dirección.


Bajo la vigilancia de los agentes de la Oficina de Investigaciones de Accidentes de Tránsito, OIAT, se cumplieron tres pruebas de velocidad y frenado. En una de ellas el vehículo avanzó a 64 kilómetros por hora. Según los datos almacenados en la memoria de la caja negra, desde que se activó el freno a fondo, el vehículo se desplazó 21,40 metros, en un lapso de tres segundos.


Esos datos fueron comparados con las mediciones hechas por los agentes, con métodos tradicionales, teniendo diferencias que no variaban más de un metro.


José Morán, jefe de la OIAT, explicó que las variaciones se debían a que en la calzada no quedaron huellas bien marcadas de frenado, por lo tanto no había el punto exacto en que inició el arrastre de los neumáticos.


Calificó al dispositivo como un instrumento válido para las investigaciones, el cual permitiría tener información exacta sobre circunstancias de los percances que ocurren en las carreteras y con ello los jueces tener elementos claros y precisos para emitir las resoluciones.
El futuro ingeniero espera que su invento tenga aceptación en la industria automotriz y con el apoyo de las autoridades, el dispositivo sea considerado como parte de los vehículos, para facilitar las investigaciones de los accidentes que a diario ocurren en el país. (ASQ)

Cuenca.