Sostenibilidad es el reto de las empresas mineras

El proyecto minero Fruta del Norte en Zamora Chinchipe iniciará su producción a finales de año y será el más grande del país, según el Ministerio de Energía.

La nueva política minera del país está enmarcada en este desafío, que para tres expertos se logra al cumplir con estándares internacionales y diálogos con la comunidad, pese a las críticas de sectores antimineros.

Cumplir con las exigencias internacionales, crear una fase de confianza con la comunidad y conocer a detalle el ciclo del agua en la actividad minera son las estrategias de las empresas mineras para lograr la sostenibilidad, según los ponentes que participaron ayer en el conversatorio ‘Desarrollo de una minería Responsable’, en la Universidad del Azuay.

Dos días antes de este acto, el Gobierno presentó la nueva política minera del país, enfocada en la sostenibilidad y en minería responsable, pese a las críticas de los sectores ambientalistas.

Nathan Monash, representante de la Alianza para la Minería Responsable en Ecuador y representante del proyecto minero Fruta del Norte, mencionó que la sostenibilidad se logra cuando la empresa minera dialoga y llega a acuerdos con las comunidades.

“El desconocimiento es lo que más preocupa a la gente, la confianza se crea cuando hay transparencia y se escucha a la comunidad”, mencionó que esta es la razón por la que el proyecto que representa entrará este año en fase de producción.

Abelardo de la Torre, especialista de gestión y desarrollo de recursos hídricos de Perú, mencionó que las empresas mineras logran la sostenibilidad cuando cumplen con la parte técnica, económica y social, es decir, los compromisos adquiridos con la comunidad los cumplen; mientras que el Estado efectúa el control.

El experto aseguró que en el Ecuador “los funcionarios saben lo que hay que hacer, pero falta la definición a detalle de quiénes lo deben hacer... les falta institucionalidad”.

Asegura que en Perú funcionó bien tener funcionarios capacitados y distribuidos en el territorio para receptar las quejas ciudadanas y resolverlas.

Philippe Palfrey, director de procesos industriales Veolia Latam, aseguró que la sostenibilidad en la actualidad es una obligación internacional para que las empresas mineras obtengan financiamientos: “los bancos ya no se arriesgan como antes”, enfatizó.

Palfrey también cree que las buenas decisiones de una empresa minera se logran solo cuando se “conocen a detalle el ciclo del agua de toda la actividad minera y sus impactos... toda actividad puede ser controlada con la tecnología que ahora existe”.

A pesar de las estrategias que tomen las empresas mineras en el país, los grupos antimineros dudan de la sostenibilidad y por eso ayer, frente al ingreso de la universidad, manifestaron con  pancartas su rechazo hacia los proyectos mineros.

La activista Nidia Soliz considera que el impacto de una minería metálica en Cuenca “siempre será de impacto mayor y la naturaleza lo sufrirá, pese a la tecnología que usen, solo por el hecho de ser un sitio frágil”. (I)


Seguridad. El nuevo plan minero genera un marco de seguridad para la inversión, según el Ministerio de Energía.
Rechazo. Varios grupos ambientalistas rechazan la política minera y exigen consultas para frenarla.
Proyectos. En Azuay hay dos proyectos mineros en desarrollo: Río Blanco y Loma Larga.

Sostenibilidad es el reto de las empresas mineras

El proyecto minero Fruta del Norte en Zamora Chinchipe iniciará su producción a finales de año y será el más grande del país, según el Ministerio de Energía.

La nueva política minera del país está enmarcada en este desafío, que para tres expertos se logra al cumplir con estándares internacionales y diálogos con la comunidad, pese a las críticas de sectores antimineros.

Cumplir con las exigencias internacionales, crear una fase de confianza con la comunidad y conocer a detalle el ciclo del agua en la actividad minera son las estrategias de las empresas mineras para lograr la sostenibilidad, según los ponentes que participaron ayer en el conversatorio ‘Desarrollo de una minería Responsable’, en la Universidad del Azuay.

Dos días antes de este acto, el Gobierno presentó la nueva política minera del país, enfocada en la sostenibilidad y en minería responsable, pese a las críticas de los sectores ambientalistas.

Nathan Monash, representante de la Alianza para la Minería Responsable en Ecuador y representante del proyecto minero Fruta del Norte, mencionó que la sostenibilidad se logra cuando la empresa minera dialoga y llega a acuerdos con las comunidades.

“El desconocimiento es lo que más preocupa a la gente, la confianza se crea cuando hay transparencia y se escucha a la comunidad”, mencionó que esta es la razón por la que el proyecto que representa entrará este año en fase de producción.

Abelardo de la Torre, especialista de gestión y desarrollo de recursos hídricos de Perú, mencionó que las empresas mineras logran la sostenibilidad cuando cumplen con la parte técnica, económica y social, es decir, los compromisos adquiridos con la comunidad los cumplen; mientras que el Estado efectúa el control.

El experto aseguró que en el Ecuador “los funcionarios saben lo que hay que hacer, pero falta la definición a detalle de quiénes lo deben hacer... les falta institucionalidad”.

Asegura que en Perú funcionó bien tener funcionarios capacitados y distribuidos en el territorio para receptar las quejas ciudadanas y resolverlas.

Philippe Palfrey, director de procesos industriales Veolia Latam, aseguró que la sostenibilidad en la actualidad es una obligación internacional para que las empresas mineras obtengan financiamientos: “los bancos ya no se arriesgan como antes”, enfatizó.

Palfrey también cree que las buenas decisiones de una empresa minera se logran solo cuando se “conocen a detalle el ciclo del agua de toda la actividad minera y sus impactos... toda actividad puede ser controlada con la tecnología que ahora existe”.

A pesar de las estrategias que tomen las empresas mineras en el país, los grupos antimineros dudan de la sostenibilidad y por eso ayer, frente al ingreso de la universidad, manifestaron con  pancartas su rechazo hacia los proyectos mineros.

La activista Nidia Soliz considera que el impacto de una minería metálica en Cuenca “siempre será de impacto mayor y la naturaleza lo sufrirá, pese a la tecnología que usen, solo por el hecho de ser un sitio frágil”. (I)


Seguridad. El nuevo plan minero genera un marco de seguridad para la inversión, según el Ministerio de Energía.
Rechazo. Varios grupos ambientalistas rechazan la política minera y exigen consultas para frenarla.
Proyectos. En Azuay hay dos proyectos mineros en desarrollo: Río Blanco y Loma Larga.