Santa Isabel esconde una ciudad de piedra

A tan solo 72 kilómetros de Cuenca está el sector más buscado por los vacacionistas de la provincia de Azuay. Se trata del cantón Santa Isabel, por ende también los valles del Yunguilla y Jubones.

El clima es variado. Existen sectores con temperaturas que bordean los 17 grados promedio, como la parroquia Asunción y otros como el Valle del Jubones, cuyas temperaturas alcanzan hasta los 27 grados centígrados en un día soleado.

El cantón Santa Isabel está ubicado en la zona sur-oeste de la provincia de Azuay, en la cuenca media del río Jubones, cuyas aguas cruzan de norte a sur el valle de Yunguilla y desemboca en el Océano Pacífico.

En épocas pasadas fue asiento de las culturas cañaris e incas y la zona conocida también como: Chaguarurco o Chahuarurco, que significa cerro de pencas o cabuyas, Chaguar=penco; Urco=cerro.

Luego recibió el nombre de Santa Isabel, ya que fue parroquia del cantón Girón hasta el 20 de enero de 1945, cuando fue elevada a la categoría de cantón. Entre las fiestas religiosas más importantes está la cívica que se celebra el 20 de enero, la religiosa el 24 de septiembre en honor a la Virgen de las Mercedes, patrona del cantón, a quien se le atribuye la protección contra los bombardeos peruanos, en la Guerra de 1941.

La ciudad está enclavada en la parte alta del valle. Desde este sector se puede divisar todos los sectores que le rodean. A una hora de este cantón está el sitio denominado Carachula o Ciudad de Piedra, ubicado a 3.000 metros sobre el nivel del mar.

Hay dos vías para llegar a este lugar. La primera, por el cantón San Fernando-Pedernales Frío; y la segunda, por el cantón Santa Isabel, límite con la provincia de El Oro, hasta la parroquia Shaglli y de allí al lugar de las piedras donde se encuentran formaciones rocosas que simulan a una ciudad perdida.

Al utilizar el trayecto por San Fernando se tarda unas tres horas, entre caminar y usar un vehículo. Al llegar se ve las grandes rocas, unas que tienen forma de animales, de caras humanas o de una ciudad con grandes edificios. Existe una piedra en forma de jarrón que es la primera en ser explorada. Esta formación tiene unos seis metros de largo, aproximadamente y su forma fue moldeada con el paso de los años.

Para recorrer este sitio es importante tener un guía para conocer la mayor parte de formaciones.

El Valle de Yunguilla
La temperatura en este sector fluctúa entre los 19 y 20 grados promedio y está considerada por los habitantes del sector como la zona más visitada del Azuay.

Pese al desarrollo turístico, el sector conserva los viejos caminos que conducen a lejanos poblados donde sus habitantes viven de la agricultura y ganadería, tales como Sulupali, La Unión, Pata Pata y otros sectores donde también se han afincado cuencanos y han levantado casas vacacionales.

Para llegar al Valle de Yunguilla hay que pasar la parroquia Tarqui y el cantón Girón. La zona de Yunguilla, como dice Jorge Ortega, habitante del lugar, ha sido bendecida ya que posee uno de los climas más hermosos de toda la provincia.

Cerca de llegar a la entrada de la Unión, se han apostado decenas de puestos de venta de comida, que va desde el marisco, comida rápida y comida criolla. “Los pollos son los más ricos en este lugar”, indicó Carla Torres, una cuencana que frecuenta este sector.

Antes están los lugares donde se vende el “famoso” mapanagua. “Un vaso para este calor no cae mal”, indica Pedro Fárez. Esta bebida se compone de jugo de caña de azúcar, limón y hielo.

En la entrada a la Unión es visible un trapiche, uno de los pocos que aún quedan en este cantón. Halado por caballos se saca el jugo de caña y luego destilan el licor artesanal para la venta.

El Valle del Jubones
Caminar por este lugar, parte desértica y parte verde con grandes extensiones de frutos y alimentos, sin duda es una buena experiencia.

Desde la parte alta se divisa todo el valle, su producción y sus ríos. El Rircay cruza todo el valle, sus aguas son aprovechadas para el regadío aunque están muy contaminadas por la minería, los dueños de las empresas explotan piedra y arena, destruyendo las márgenes de los ríos.

Carlos Toledo, habitante del Jubones, nos indica la unión de los ríos Rircay y León y la formación del río Jubones. “Estos son sitios de la provincia del Azuay y de Loja, divididos solo por las aguas”, señala.

Estos lugares son utilizados como playas para un fin de semana o las grandes fiestas del carnaval.

“Aquí confraternizamos, aquí nos conocemos un poco más entre los vecinos”, indicó el habitante que pidió a las autoridades cerrar las minas de piedra y arena. (I)

Santa Isabel esconde una ciudad de piedra

A tan solo 72 kilómetros de Cuenca está el sector más buscado por los vacacionistas de la provincia de Azuay. Se trata del cantón Santa Isabel, por ende también los valles del Yunguilla y Jubones.

El clima es variado. Existen sectores con temperaturas que bordean los 17 grados promedio, como la parroquia Asunción y otros como el Valle del Jubones, cuyas temperaturas alcanzan hasta los 27 grados centígrados en un día soleado.

El cantón Santa Isabel está ubicado en la zona sur-oeste de la provincia de Azuay, en la cuenca media del río Jubones, cuyas aguas cruzan de norte a sur el valle de Yunguilla y desemboca en el Océano Pacífico.

En épocas pasadas fue asiento de las culturas cañaris e incas y la zona conocida también como: Chaguarurco o Chahuarurco, que significa cerro de pencas o cabuyas, Chaguar=penco; Urco=cerro.

Luego recibió el nombre de Santa Isabel, ya que fue parroquia del cantón Girón hasta el 20 de enero de 1945, cuando fue elevada a la categoría de cantón. Entre las fiestas religiosas más importantes está la cívica que se celebra el 20 de enero, la religiosa el 24 de septiembre en honor a la Virgen de las Mercedes, patrona del cantón, a quien se le atribuye la protección contra los bombardeos peruanos, en la Guerra de 1941.

La ciudad está enclavada en la parte alta del valle. Desde este sector se puede divisar todos los sectores que le rodean. A una hora de este cantón está el sitio denominado Carachula o Ciudad de Piedra, ubicado a 3.000 metros sobre el nivel del mar.

Hay dos vías para llegar a este lugar. La primera, por el cantón San Fernando-Pedernales Frío; y la segunda, por el cantón Santa Isabel, límite con la provincia de El Oro, hasta la parroquia Shaglli y de allí al lugar de las piedras donde se encuentran formaciones rocosas que simulan a una ciudad perdida.

Al utilizar el trayecto por San Fernando se tarda unas tres horas, entre caminar y usar un vehículo. Al llegar se ve las grandes rocas, unas que tienen forma de animales, de caras humanas o de una ciudad con grandes edificios. Existe una piedra en forma de jarrón que es la primera en ser explorada. Esta formación tiene unos seis metros de largo, aproximadamente y su forma fue moldeada con el paso de los años.

Para recorrer este sitio es importante tener un guía para conocer la mayor parte de formaciones.

El Valle de Yunguilla
La temperatura en este sector fluctúa entre los 19 y 20 grados promedio y está considerada por los habitantes del sector como la zona más visitada del Azuay.

Pese al desarrollo turístico, el sector conserva los viejos caminos que conducen a lejanos poblados donde sus habitantes viven de la agricultura y ganadería, tales como Sulupali, La Unión, Pata Pata y otros sectores donde también se han afincado cuencanos y han levantado casas vacacionales.

Para llegar al Valle de Yunguilla hay que pasar la parroquia Tarqui y el cantón Girón. La zona de Yunguilla, como dice Jorge Ortega, habitante del lugar, ha sido bendecida ya que posee uno de los climas más hermosos de toda la provincia.

Cerca de llegar a la entrada de la Unión, se han apostado decenas de puestos de venta de comida, que va desde el marisco, comida rápida y comida criolla. “Los pollos son los más ricos en este lugar”, indicó Carla Torres, una cuencana que frecuenta este sector.

Antes están los lugares donde se vende el “famoso” mapanagua. “Un vaso para este calor no cae mal”, indica Pedro Fárez. Esta bebida se compone de jugo de caña de azúcar, limón y hielo.

En la entrada a la Unión es visible un trapiche, uno de los pocos que aún quedan en este cantón. Halado por caballos se saca el jugo de caña y luego destilan el licor artesanal para la venta.

El Valle del Jubones
Caminar por este lugar, parte desértica y parte verde con grandes extensiones de frutos y alimentos, sin duda es una buena experiencia.

Desde la parte alta se divisa todo el valle, su producción y sus ríos. El Rircay cruza todo el valle, sus aguas son aprovechadas para el regadío aunque están muy contaminadas por la minería, los dueños de las empresas explotan piedra y arena, destruyendo las márgenes de los ríos.

Carlos Toledo, habitante del Jubones, nos indica la unión de los ríos Rircay y León y la formación del río Jubones. “Estos son sitios de la provincia del Azuay y de Loja, divididos solo por las aguas”, señala.

Estos lugares son utilizados como playas para un fin de semana o las grandes fiestas del carnaval.

“Aquí confraternizamos, aquí nos conocemos un poco más entre los vecinos”, indicó el habitante que pidió a las autoridades cerrar las minas de piedra y arena. (I)