Río Paute, el corazón hidroeléctrico del Ecuador

El Sistema Hidroeléctrico Paute Integral, cuando concluya su construcción, aportará con cerca de 2.300 megavatios, MW, al Sistema Nacional Interconectado, con lo que generará el 50 por ciento de la energía eléctrica del Ecuador y se afianzará como la zona de producción hidroeléctrica más importante del país.
La presa Daniel Palacios y el embalse Amaluza, las primeras obras del Proyecto Integral Paute. En este lugar se encuentra la central Molino, que genera 1.100 megavatios. Diego Cáceres | EL TIEMPO

CELEC Hidropaute está a cargo de las centrales de este sistema. Paute Integral aprovecha el caudal del río Paute e integra las cuatro centrales hidroeléctricas: Mazar, Molino, Sopladora (en construcción) y Cardenillo (en estudios).


Cuando concluya la construcción de Paute Integral, generará un estimado de 2.243 megavatios al país, además permitirá la exportación de energía a Colombia y Perú.


La construcción del Sistema Hidroeléctrico Paute Integral está en su tercera fase, es decir en la construcción de la central Sopladora, donde trabajan 120 obreros chinos, 90 ecuatorianos y nueve técnicos durante las 24 horas, todos los días del año, excavando túneles, dinamitando la roca y construyendo caminos.


Grandes maquinarias ingresan cada día a los túneles para perforar la roca y construir las conexiones entre las centrales.


El plazo para concluir la construcción de la central Sopladora es de cuatro años, posterior a ello iniciará la construcción de la central Cardenillo, la última del sistema, para formar así el complejo más grande de energía eléctrica del país.

  Central Mazar
Desde el sector de Chicti, cerca del límite entre los cantones Paute y Guachapala, se observa una extensa reserva de agua de 31 kilómetros de extensión hasta la presa de Mazar, donde se acumula un volumen máximo de 410 millones de metros cúbicos de agua. Con esta cantidad se puede abastecer de agua para la generación de energía durante unos cuatro meses en épocas de estiaje.


La presa Mazar se encuentra ubicada en el kilómetro 105 de la vía Cuenca-Paute-Guarumales, aporta con 170 MW y tiene un embalse tres veces mayor al de Amaluza. Mazar fue construida con una inversión cercana a los 600 millones de dólares.


La presa permite mantener una reserva adicional de agua en épocas de estiaje, regular el caudal del río Paute y contener los sedimentos para prolongar la vida útil del embalse Amaluza.


Además, Mazar tiene dos turbinas tipo Francis (ver datos). La central empezó a funcionar el año pasado; cuando la cota llega a su máximo se abren las compuertas para que salga el caudal restante.


Esta central evitará la combustión de 100 millones de galones de diésel anuales en generación termoeléctrica, lo que significa impedir la contaminación con un millón de toneladas de dióxido de carbono.

  Central Molino
A pesar de ser la segunda central de interconexión, Paute Molino fue construida antes que Mazar, desde 1978, luego de que Daniel Palacios, un ingeniero civil de Paute, propuso aprovechar el accidente geográfico para la producción de la energía, razón por la cual la presa lleva su nombre.


Esta segunda central aporta con 1.100 megavatios que representan el 33 por ciento de energía eléctrica producida en el país; para generar esa misma cantidad de energía se necesitaría comprar unos 400 millones de galones de diésel.


La presa Daniel Palacios tiene 170 metros de altura. La extensión del embalse Amaluza es de 10 kilómetros, tiene una capacidad para almacenar 120 millones de metros cúbicos de agua, pero en la actualidad tiene 80 millones de metros cúbicos de agua útil.


Además de la presa, en este lugar también fueron construidas las fases A, B y C de la central Molino. Según datos de la CELEC, las fases A y B costaron 672 millones de dólares, de los cuales el 36 por ciento provino de 10 créditos de bancos y organismos financieros y el resto de recursos del antiguo INECEL. La fase C costó 220 millones de dólares, de los cuales el 76 por ciento provino de préstamos extranjeros y el restante del Fondo Nacional de Electrificación.


La central trabaja con 10 turbinas tipo Pelton.


Uno de los tres túneles que hay en esta central es el de la cámara de interconexión, que permite el paso de agua proveniente de las turbinas de Molino hacia los ductos que llegarán a la central Sopladora.

  Central Sopladora

La central Sopladora corresponde a la tercera fase del complejo hidroeléctrico, cuyas obras iniciaron en abril pasado con la construcción de las vías de acceso. Está ubicada en el kilómetro 150 de la vía Cuenca-Paute-Guarumales, aguas abajo de la central Molino, y fue concesionada a las empresas Ge Zhouba Group Company, de China, y FOPECA, de Ecuador.


En esta zona actualmente se están construyendo los túneles que servirán de interconexión para descargar el agua que llegará hasta el próximo punto, que es Cardenillo.


Según explicó Julio Moncayo, coordinador de Obras Civiles de CELEC Hidropaute, el Gobierno Nacional aportó con 100 millones de dólares para la construcción de la infraestructura y el Gobierno de China con 571 millones de dólares para continuar con las obras integrales y para la importación masiva de equipos y maquinaria chinas.


La obra tiene un 15 por ciento de avance y se estima que concluirá en cuatro años, pero según Moncayo, es posible que  sufra una demora debido a que la inversión china fue entregada en septiembre pasado.


Sopladora aportará con 486 megavatios, lo que permitirá un ahorro de 220 millones de dólares al sector eléctrico.


Los obreros chinos y ecuatorianos trabajan las 24 horas del día por turnos para la construcción de los túneles de interconexión y de descarga.


Ji Chao, uno de los técnicos chinos, explicó en las labores diarias se dividen en dos turnos para romper las rocas y construir los túneles de acceso para llegar a la casa de máquinas y los de interconexión para conducir el agua de Molino a Sopladora.


El pasado 26 de octubre, el presidente Rafael Correa constató el avance de las obras acompañado por el ministro coordinador de Sectores Estratégicos, Jorge Glas, y el ministro de Electricidad y Energía Renovable, Esteban Albornoz.


En su intervención, Correa dijo que el principal objetivo es alcanzar la ocupación del 100 por ciento del potencial hidroeléctrico de esta zona.


El proyecto Sopladora se caracteriza por no tener un embalse, por lo que el costo es menor y el impacto ambiental mínimo.


“Estamos construyendo a toda prisa con el fin de que aporte con energía al país”, dijo Albornoz.

  Central Cardenillo
Con la central Cardenillo se completará el complejo hidroeléctrico. La cuarta central, que completa el Sistema Hidroeléctrico Paute Integral, captará de forma directa el agua de los túneles de descarga de la central Sopladora.


De acuerdo con los estudios preliminares, esta central aportará con 487 megavatios al país. Los estudios fueron adjudicados al consorcio ecuatoriano Poyry Caminosca a un plazo de 22 meses. El contrato se firmó en diciembre de 2010 a un costo superior a los 13 millones de dólares.

Medidas de seguridad para ingresar

Al ingresar a Hidropaute es necesario identificarse con la cédula o cualquier otra credencial que tenga sus datos personales, ante el personal militar. Además deberá justificar el motivo de su ingreso.


Previo al recorrido debe contar con un guía que coordine el ingreso y dé las explicaciones de los proyectos. Para conocer cada central se debe llevar chaleco y casco. Está prohibida la manipulación de los equipos y la velocidad máxima para quienes viajan en vehículos es de 35 kilómetros por hora. 

Cuenca.

 

Río Paute, el corazón hidroeléctrico del Ecuador

La presa Daniel Palacios y el embalse Amaluza, las primeras obras del Proyecto Integral Paute. En este lugar se encuentra la central Molino, que genera 1.100 megavatios. Diego Cáceres | EL TIEMPO

CELEC Hidropaute está a cargo de las centrales de este sistema. Paute Integral aprovecha el caudal del río Paute e integra las cuatro centrales hidroeléctricas: Mazar, Molino, Sopladora (en construcción) y Cardenillo (en estudios).


Cuando concluya la construcción de Paute Integral, generará un estimado de 2.243 megavatios al país, además permitirá la exportación de energía a Colombia y Perú.


La construcción del Sistema Hidroeléctrico Paute Integral está en su tercera fase, es decir en la construcción de la central Sopladora, donde trabajan 120 obreros chinos, 90 ecuatorianos y nueve técnicos durante las 24 horas, todos los días del año, excavando túneles, dinamitando la roca y construyendo caminos.


Grandes maquinarias ingresan cada día a los túneles para perforar la roca y construir las conexiones entre las centrales.


El plazo para concluir la construcción de la central Sopladora es de cuatro años, posterior a ello iniciará la construcción de la central Cardenillo, la última del sistema, para formar así el complejo más grande de energía eléctrica del país.

  Central Mazar
Desde el sector de Chicti, cerca del límite entre los cantones Paute y Guachapala, se observa una extensa reserva de agua de 31 kilómetros de extensión hasta la presa de Mazar, donde se acumula un volumen máximo de 410 millones de metros cúbicos de agua. Con esta cantidad se puede abastecer de agua para la generación de energía durante unos cuatro meses en épocas de estiaje.


La presa Mazar se encuentra ubicada en el kilómetro 105 de la vía Cuenca-Paute-Guarumales, aporta con 170 MW y tiene un embalse tres veces mayor al de Amaluza. Mazar fue construida con una inversión cercana a los 600 millones de dólares.


La presa permite mantener una reserva adicional de agua en épocas de estiaje, regular el caudal del río Paute y contener los sedimentos para prolongar la vida útil del embalse Amaluza.


Además, Mazar tiene dos turbinas tipo Francis (ver datos). La central empezó a funcionar el año pasado; cuando la cota llega a su máximo se abren las compuertas para que salga el caudal restante.


Esta central evitará la combustión de 100 millones de galones de diésel anuales en generación termoeléctrica, lo que significa impedir la contaminación con un millón de toneladas de dióxido de carbono.

  Central Molino
A pesar de ser la segunda central de interconexión, Paute Molino fue construida antes que Mazar, desde 1978, luego de que Daniel Palacios, un ingeniero civil de Paute, propuso aprovechar el accidente geográfico para la producción de la energía, razón por la cual la presa lleva su nombre.


Esta segunda central aporta con 1.100 megavatios que representan el 33 por ciento de energía eléctrica producida en el país; para generar esa misma cantidad de energía se necesitaría comprar unos 400 millones de galones de diésel.


La presa Daniel Palacios tiene 170 metros de altura. La extensión del embalse Amaluza es de 10 kilómetros, tiene una capacidad para almacenar 120 millones de metros cúbicos de agua, pero en la actualidad tiene 80 millones de metros cúbicos de agua útil.


Además de la presa, en este lugar también fueron construidas las fases A, B y C de la central Molino. Según datos de la CELEC, las fases A y B costaron 672 millones de dólares, de los cuales el 36 por ciento provino de 10 créditos de bancos y organismos financieros y el resto de recursos del antiguo INECEL. La fase C costó 220 millones de dólares, de los cuales el 76 por ciento provino de préstamos extranjeros y el restante del Fondo Nacional de Electrificación.


La central trabaja con 10 turbinas tipo Pelton.


Uno de los tres túneles que hay en esta central es el de la cámara de interconexión, que permite el paso de agua proveniente de las turbinas de Molino hacia los ductos que llegarán a la central Sopladora.

  Central Sopladora

La central Sopladora corresponde a la tercera fase del complejo hidroeléctrico, cuyas obras iniciaron en abril pasado con la construcción de las vías de acceso. Está ubicada en el kilómetro 150 de la vía Cuenca-Paute-Guarumales, aguas abajo de la central Molino, y fue concesionada a las empresas Ge Zhouba Group Company, de China, y FOPECA, de Ecuador.


En esta zona actualmente se están construyendo los túneles que servirán de interconexión para descargar el agua que llegará hasta el próximo punto, que es Cardenillo.


Según explicó Julio Moncayo, coordinador de Obras Civiles de CELEC Hidropaute, el Gobierno Nacional aportó con 100 millones de dólares para la construcción de la infraestructura y el Gobierno de China con 571 millones de dólares para continuar con las obras integrales y para la importación masiva de equipos y maquinaria chinas.


La obra tiene un 15 por ciento de avance y se estima que concluirá en cuatro años, pero según Moncayo, es posible que  sufra una demora debido a que la inversión china fue entregada en septiembre pasado.


Sopladora aportará con 486 megavatios, lo que permitirá un ahorro de 220 millones de dólares al sector eléctrico.


Los obreros chinos y ecuatorianos trabajan las 24 horas del día por turnos para la construcción de los túneles de interconexión y de descarga.


Ji Chao, uno de los técnicos chinos, explicó en las labores diarias se dividen en dos turnos para romper las rocas y construir los túneles de acceso para llegar a la casa de máquinas y los de interconexión para conducir el agua de Molino a Sopladora.


El pasado 26 de octubre, el presidente Rafael Correa constató el avance de las obras acompañado por el ministro coordinador de Sectores Estratégicos, Jorge Glas, y el ministro de Electricidad y Energía Renovable, Esteban Albornoz.


En su intervención, Correa dijo que el principal objetivo es alcanzar la ocupación del 100 por ciento del potencial hidroeléctrico de esta zona.


El proyecto Sopladora se caracteriza por no tener un embalse, por lo que el costo es menor y el impacto ambiental mínimo.


“Estamos construyendo a toda prisa con el fin de que aporte con energía al país”, dijo Albornoz.

  Central Cardenillo
Con la central Cardenillo se completará el complejo hidroeléctrico. La cuarta central, que completa el Sistema Hidroeléctrico Paute Integral, captará de forma directa el agua de los túneles de descarga de la central Sopladora.


De acuerdo con los estudios preliminares, esta central aportará con 487 megavatios al país. Los estudios fueron adjudicados al consorcio ecuatoriano Poyry Caminosca a un plazo de 22 meses. El contrato se firmó en diciembre de 2010 a un costo superior a los 13 millones de dólares.

Medidas de seguridad para ingresar

Al ingresar a Hidropaute es necesario identificarse con la cédula o cualquier otra credencial que tenga sus datos personales, ante el personal militar. Además deberá justificar el motivo de su ingreso.


Previo al recorrido debe contar con un guía que coordine el ingreso y dé las explicaciones de los proyectos. Para conocer cada central se debe llevar chaleco y casco. Está prohibida la manipulación de los equipos y la velocidad máxima para quienes viajan en vehículos es de 35 kilómetros por hora. 

Cuenca.