Platillos con ranas se venden en El Descanso

Broster, sudado, ceviche y batido, así son las presentaciones de este platillo exótico que se encuentra todos los días en el comedor ‘El Cumpa’, un local familiar ubicado a pocos metros de este sector.

Uno de los emblemas culinarios de la provincia de Zamora se vende como pan caliente en el sector El Descanso, en Azuay. Se trata de la rana.

Para quienes han perdido el recelo de comerla, tiene un sabor exótico como su presentación, “incluso mejor que el pollo o el pescado”, dicen los conmensales. A diario llegan decenas de familias a este local ubicado en el kilómetro 15 de la Panamericana Norte, antigua vía Cuenca-Azogues, donde la familia Arévalo, oriunda del cantón Portovelo de la provincia de El Oro se encarga de preparar lo que al cliente le apetece, sea rana brosterizada, en sudado o en ceviche.

Miguel Arévalo, propietario del local, comentó que su hermana envía las ranas desde Zamora. “Las envía ya limpias, listas para aliñarlas y preparlas”, contó mientras adobaba la mezcla para brosterizarlas.

Indicó que el plato de ranas en broster y sudado lo acompañan con arroz, menestra, ensalada y jugo y se vende a siete dólares.
Mientras que las cabezas de estos animales son otra de las alternativas que se ofrecen para degustar algo diferente al cuy o al hornado, típico de la provincia de Azuay.

“Las cabezas se utilizan para hacer batidos acompañados de diferentes frutas, tienen mucha vitamina”, sostuvo Arévalo.
Manifestó que los extranjeros llegan a consumir las ranas por lo que piensa poner otro local, “pero más hacia el centro de Cuenca”, pues también cuenta con uno a la entrada de la parroquia Tarqui.

Son cinco años desde que el negocio familiar ha tenido un crecimiento; tiene su clientela fija y piensa seguir expandiéndose en otras provincias, como ya lo hicieron en Cañar, en La Troncal.

Arévalo dijo que son tres hermanos quienes se dedican a la actividad. Todo empezó en Zamora desde donde envía las ranas su hermana.

Preparación
Todos los trabajadores del negocio saben su preparación “que no es complicada”, manifiesta Evangelina Fajardo una de las cocineras. Aseguró que la carne de las ranas contiene importantes proteínas para la buena salud de las personas que la consumen.

La elaboración del broster es similar a la del pollo porque luego de aliñar se lo cubre con harina y se vierte en aceite hirviendo.

Para el sudado y el ceviche se utiliza cebolla, tomate, pimienta, zanahoria, entre otros productos, dependiendo del plato.

A Diana Guerrero, habitante del cantón Paute, le gusta la comida exótica y siempre que tiene oportunidad de probar algo nuevo lo hace y así acudió a El Descanso para probar la rana.

“Su sabor es único, sabe un poco a pescado y pollo, una mezcla exquisita”, exclama la cliente. (I)

Platillos con ranas se venden en El Descanso

Broster, sudado, ceviche y batido, así son las presentaciones de este platillo exótico que se encuentra todos los días en el comedor ‘El Cumpa’, un local familiar ubicado a pocos metros de este sector.

Uno de los emblemas culinarios de la provincia de Zamora se vende como pan caliente en el sector El Descanso, en Azuay. Se trata de la rana.

Para quienes han perdido el recelo de comerla, tiene un sabor exótico como su presentación, “incluso mejor que el pollo o el pescado”, dicen los conmensales. A diario llegan decenas de familias a este local ubicado en el kilómetro 15 de la Panamericana Norte, antigua vía Cuenca-Azogues, donde la familia Arévalo, oriunda del cantón Portovelo de la provincia de El Oro se encarga de preparar lo que al cliente le apetece, sea rana brosterizada, en sudado o en ceviche.

Miguel Arévalo, propietario del local, comentó que su hermana envía las ranas desde Zamora. “Las envía ya limpias, listas para aliñarlas y preparlas”, contó mientras adobaba la mezcla para brosterizarlas.

Indicó que el plato de ranas en broster y sudado lo acompañan con arroz, menestra, ensalada y jugo y se vende a siete dólares.
Mientras que las cabezas de estos animales son otra de las alternativas que se ofrecen para degustar algo diferente al cuy o al hornado, típico de la provincia de Azuay.

“Las cabezas se utilizan para hacer batidos acompañados de diferentes frutas, tienen mucha vitamina”, sostuvo Arévalo.
Manifestó que los extranjeros llegan a consumir las ranas por lo que piensa poner otro local, “pero más hacia el centro de Cuenca”, pues también cuenta con uno a la entrada de la parroquia Tarqui.

Son cinco años desde que el negocio familiar ha tenido un crecimiento; tiene su clientela fija y piensa seguir expandiéndose en otras provincias, como ya lo hicieron en Cañar, en La Troncal.

Arévalo dijo que son tres hermanos quienes se dedican a la actividad. Todo empezó en Zamora desde donde envía las ranas su hermana.

Preparación
Todos los trabajadores del negocio saben su preparación “que no es complicada”, manifiesta Evangelina Fajardo una de las cocineras. Aseguró que la carne de las ranas contiene importantes proteínas para la buena salud de las personas que la consumen.

La elaboración del broster es similar a la del pollo porque luego de aliñar se lo cubre con harina y se vierte en aceite hirviendo.

Para el sudado y el ceviche se utiliza cebolla, tomate, pimienta, zanahoria, entre otros productos, dependiendo del plato.

A Diana Guerrero, habitante del cantón Paute, le gusta la comida exótica y siempre que tiene oportunidad de probar algo nuevo lo hace y así acudió a El Descanso para probar la rana.

“Su sabor es único, sabe un poco a pescado y pollo, una mezcla exquisita”, exclama la cliente. (I)