Insalubridad, el común de los camales ilegales

La insalubridad rodea a los trabajos de faenamiento que se desarrollaban en los camales clandestinos clausurados.

 Un total de 1.500 kilos de carne de cerdo, pollo y pavo fueron decomisados en un operativo ejecutado en seis casas de la ciudad, que eran adaptadas para centros de faenamiento no autorizados.

Sangre esparcida por el piso y paredes, animales expuestos al aire libre sin un sistema de refrigeración, utensilios oxidados y otros instrumentos sucios y en mal estado era el panorama común en seis viviendas adaptadas como centros de faenamiento no autorizados, que fueron allanadas durante un operativo interinstitucional la madrugada de ayer.


Representantes de la Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario - Agrocalidad, del Ministerio de Agricultura, de la Policía Judicial y agentes de la Fiscalía acudieron simultáneamente en dos casas en la av. Isabel la Católica, dos en la av. Loja, una en la Av. Primero de Mayo y otra en la calle Pío Borja y Cristóbal Colón.


De las seis viviendas intervenidas, en cinco se faenaba ganado porcino y en una también pollos y pavos.
María Fernanda Fajardo, de la Jefatura de Sanidad Agropecuaria del Azuay, detalló que las investigaciones iniciaron en febrero cuando las denuncias ciudadanas por la presencia de camales clandestinos que atraían malos olores y ruido aumentaron.


La funcionaria señaló que se decomisaron unos 250 animales y 1.500 kilos de carne, esta última se envió a Quito para un análisis que determinará su estado.  En caso de confirmarse, los dueños de los camales ilegales podrían enfrentar procesos penales.


Mientras esperan 10 días, tiempo que dura obtener los resultados, los locales han sido clausurados “definitivamente” y no podrán quitar los sellos respectivos.


El fiscal de la provincia, Leonardo Amoroso, agregó que el operativo fue denominado ‘Libertad 7’ y que se cumplió con el apoyo de los agentes de la PJ con quienes se incautó, a más de la carne y los animales, balanzas, utensilios, cilindros de gas, dinero en efectivo y documentos.


Proceso
La carne decomisada ha sido entregada al zoológico Amaru para la alimentación animal, sin embargo, es necesario hacer un análisis para determinar si es posible consumirla.
Los animales serán devueltos a sus propietarios, aseguró el personal de Agrocalidad. (I)
1.500
kilos de carne y unos 250 animales fueron decomisados durante el operativo.
El COIP sanciona
el delito de contaminación de sustancias destinadas al consumo humano con prisión de hasta cinco años.

Insalubridad, el común de los camales ilegales

La insalubridad rodea a los trabajos de faenamiento que se desarrollaban en los camales clandestinos clausurados.

 Un total de 1.500 kilos de carne de cerdo, pollo y pavo fueron decomisados en un operativo ejecutado en seis casas de la ciudad, que eran adaptadas para centros de faenamiento no autorizados.

Sangre esparcida por el piso y paredes, animales expuestos al aire libre sin un sistema de refrigeración, utensilios oxidados y otros instrumentos sucios y en mal estado era el panorama común en seis viviendas adaptadas como centros de faenamiento no autorizados, que fueron allanadas durante un operativo interinstitucional la madrugada de ayer.


Representantes de la Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario - Agrocalidad, del Ministerio de Agricultura, de la Policía Judicial y agentes de la Fiscalía acudieron simultáneamente en dos casas en la av. Isabel la Católica, dos en la av. Loja, una en la Av. Primero de Mayo y otra en la calle Pío Borja y Cristóbal Colón.


De las seis viviendas intervenidas, en cinco se faenaba ganado porcino y en una también pollos y pavos.
María Fernanda Fajardo, de la Jefatura de Sanidad Agropecuaria del Azuay, detalló que las investigaciones iniciaron en febrero cuando las denuncias ciudadanas por la presencia de camales clandestinos que atraían malos olores y ruido aumentaron.


La funcionaria señaló que se decomisaron unos 250 animales y 1.500 kilos de carne, esta última se envió a Quito para un análisis que determinará su estado.  En caso de confirmarse, los dueños de los camales ilegales podrían enfrentar procesos penales.


Mientras esperan 10 días, tiempo que dura obtener los resultados, los locales han sido clausurados “definitivamente” y no podrán quitar los sellos respectivos.


El fiscal de la provincia, Leonardo Amoroso, agregó que el operativo fue denominado ‘Libertad 7’ y que se cumplió con el apoyo de los agentes de la PJ con quienes se incautó, a más de la carne y los animales, balanzas, utensilios, cilindros de gas, dinero en efectivo y documentos.


Proceso
La carne decomisada ha sido entregada al zoológico Amaru para la alimentación animal, sin embargo, es necesario hacer un análisis para determinar si es posible consumirla.
Los animales serán devueltos a sus propietarios, aseguró el personal de Agrocalidad. (I)
1.500
kilos de carne y unos 250 animales fueron decomisados durante el operativo.
El COIP sanciona
el delito de contaminación de sustancias destinadas al consumo humano con prisión de hasta cinco años.