Estoraques que adornan a Jalincapa en el cantón Oña

Las formaciones, en algunos casos, superan los 10 metros de altura. Da la idea de que estos pilares fueron esculpidos por el hombre en la montaña. Este espacio, a más de ser un lugar para el turismo, sirvió también para hacer documentales y películas, como el que fue dirigido por Vinicio Jaramillo y se denomino ‘Cuatreros del mal’.     


Las rocas y la quebrada dieron lugar a la formación de un cañón, por donde se puede transitar y conocer de cerca este sitio, que es escogido incluso para filmaciones de películas.


Los estoraques están situados en el sector de Jalincapa, una comunidad que está a pocos kilómetros del centro cantonal de Oña, en la provincia del Azuay.
Rubio Torres conoce perfectamente el sitio de los estoraques, además, a sus 78 años de edad sigue siendo guía de turistas por diferentes zonas del cantón Oña.


Oña no solo está rodeada de lagunas, colinas, cascadas y casas patrimoniales, sino también de formaciones naturales que le dan un distintivo a este cantón de la provincia del Azuay.


A 10 minutos, desde el centro cantonal, está la comunidad de Oñacapac. Un sector que fue afectado por un movimiento telúrico hace más de 50 años y su principal “monumento”, su iglesia, fue devastada. Ahora se puede ver los pedazos de su estructura que reposan en medio de un campo abandonado, mientras la capilla fue reconstruida metros más allá y le denominan Copacavana.


Al costado existen unas viviendas de adobe, típicas de la serranía, pero abandonadas. “Sus habitantes se fueron y nunca más volvieron”, dijo Rubio Torres, que a más de tener su museo particular, se dedica a ser guía por la zona.


La zona tiene paisajes atractivos que se matizan con el verde de los sembríos. Su temperatura es muy agradable para una caminata por el sitio. Por una pequeña pendiente y atravesando un sendero de 800 metros aproximadamente, se llega hasta la quebrada de Jalincapa, donde se levantan unos llamativos estoraques.


Esta área natural es única en la provincia del Azuay  y además es una de las áreas protegidas de San Felipe de Oña, abarcando tan solo 5 kilómetros de superficie. Es considerada única en su tipo por sus bellos paisajes quebradizos y erosionados.


Son elevaciones que sobrepasan los 10 metros de alto en algunos casos. Son duras como las rocas mismas, da la idea que alguien esculpió la montaña. Al pie hay una quebrada que lleva  el agua de la parte alta en época de invierno y forman un pequeño cañón, ideal para la fotografía. En este sitio, el cineasta Vinicio Jaramillo filmó la película ‘Cuatreros del mal’ y usaron este lugar por su geografía y belleza. (I)


Rodrigo Matute Torres
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Estoraques que adornan a Jalincapa en el cantón Oña

Las formaciones, en algunos casos, superan los 10 metros de altura. Da la idea de que estos pilares fueron esculpidos por el hombre en la montaña. Este espacio, a más de ser un lugar para el turismo, sirvió también para hacer documentales y películas, como el que fue dirigido por Vinicio Jaramillo y se denomino ‘Cuatreros del mal’.     


Las rocas y la quebrada dieron lugar a la formación de un cañón, por donde se puede transitar y conocer de cerca este sitio, que es escogido incluso para filmaciones de películas.


Los estoraques están situados en el sector de Jalincapa, una comunidad que está a pocos kilómetros del centro cantonal de Oña, en la provincia del Azuay.
Rubio Torres conoce perfectamente el sitio de los estoraques, además, a sus 78 años de edad sigue siendo guía de turistas por diferentes zonas del cantón Oña.


Oña no solo está rodeada de lagunas, colinas, cascadas y casas patrimoniales, sino también de formaciones naturales que le dan un distintivo a este cantón de la provincia del Azuay.


A 10 minutos, desde el centro cantonal, está la comunidad de Oñacapac. Un sector que fue afectado por un movimiento telúrico hace más de 50 años y su principal “monumento”, su iglesia, fue devastada. Ahora se puede ver los pedazos de su estructura que reposan en medio de un campo abandonado, mientras la capilla fue reconstruida metros más allá y le denominan Copacavana.


Al costado existen unas viviendas de adobe, típicas de la serranía, pero abandonadas. “Sus habitantes se fueron y nunca más volvieron”, dijo Rubio Torres, que a más de tener su museo particular, se dedica a ser guía por la zona.


La zona tiene paisajes atractivos que se matizan con el verde de los sembríos. Su temperatura es muy agradable para una caminata por el sitio. Por una pequeña pendiente y atravesando un sendero de 800 metros aproximadamente, se llega hasta la quebrada de Jalincapa, donde se levantan unos llamativos estoraques.


Esta área natural es única en la provincia del Azuay  y además es una de las áreas protegidas de San Felipe de Oña, abarcando tan solo 5 kilómetros de superficie. Es considerada única en su tipo por sus bellos paisajes quebradizos y erosionados.


Son elevaciones que sobrepasan los 10 metros de alto en algunos casos. Son duras como las rocas mismas, da la idea que alguien esculpió la montaña. Al pie hay una quebrada que lleva  el agua de la parte alta en época de invierno y forman un pequeño cañón, ideal para la fotografía. En este sitio, el cineasta Vinicio Jaramillo filmó la película ‘Cuatreros del mal’ y usaron este lugar por su geografía y belleza. (I)


Rodrigo Matute Torres
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