En Santa Isabel se pierde el 30 por ciento de cultivos

A 24 días días del corte de servicio de agua por la ruptura de un sifón en la parroquia Cañaribamba, cantón Santa Isabel, el problema no ha sido solucionado y las consecuencias comienzan a notarse.
Moradores de la parroquia junto con el personal de la Prefectura trabajan en arreglar los daños del sifón.
FOTO: Cortesía

Un 30 por ciento de cultivos de tomate, maíz, poroto y otras hortalizas se han perdido, asegura Ernesto Guerrero, presidente del Sistema de Regantes de Santa Isabel.

El dirigente explica que esta situación era previsible, porque las estructuras que trasladan el agua para riego y consumo humano culminaron su vida útil, con más de 30 años en funcionamiento.

Hemos intentado solventar la situación con una inversión de los agricultores por 14.000 dólares para arreglar partes de la estructura del sifón, como una medida preventiva”, agrega el dirigente.

La semana anterior con los trabajos realizados por los usuarios, las 2.300 familias afectadas comenzaron a recibir el líquido vital

Sin embargo, estas acciones no son suficientes, porque varios sembríos “ya no se recuperaron y lo perdimos”, lamenta el agricultor Humberto Merchán.

El es uno de los 1.700 usuarios que se abastecían del sistemas de riego. De igual forma, 600 familias que se abastecían de las tres juntas de agua potable no cuentan aún con este recurso natural.

Esta situación afecta a siete hectáreas de terrenos productivos de Puente Loma, Lunduma y Dan Dan, que se ubican en la parroquia, y si no se toman correctivos -enfatizan los entrevistados- se perderán 10 millones de dólares invertidos en los cultivos.

Para esta semana, la Prefectura del Azuay continuará enviando materiales y una cuadrilla de trabajadores para corregir los daños del sifón, mientras que los agricultores espera que el litigio legal entre la Municipalidad y el contratista concluya. (I)

En Santa Isabel se pierde el 30 por ciento de cultivos

Moradores de la parroquia junto con el personal de la Prefectura trabajan en arreglar los daños del sifón.
FOTO: Cortesía

Un 30 por ciento de cultivos de tomate, maíz, poroto y otras hortalizas se han perdido, asegura Ernesto Guerrero, presidente del Sistema de Regantes de Santa Isabel.

El dirigente explica que esta situación era previsible, porque las estructuras que trasladan el agua para riego y consumo humano culminaron su vida útil, con más de 30 años en funcionamiento.

Hemos intentado solventar la situación con una inversión de los agricultores por 14.000 dólares para arreglar partes de la estructura del sifón, como una medida preventiva”, agrega el dirigente.

La semana anterior con los trabajos realizados por los usuarios, las 2.300 familias afectadas comenzaron a recibir el líquido vital

Sin embargo, estas acciones no son suficientes, porque varios sembríos “ya no se recuperaron y lo perdimos”, lamenta el agricultor Humberto Merchán.

El es uno de los 1.700 usuarios que se abastecían del sistemas de riego. De igual forma, 600 familias que se abastecían de las tres juntas de agua potable no cuentan aún con este recurso natural.

Esta situación afecta a siete hectáreas de terrenos productivos de Puente Loma, Lunduma y Dan Dan, que se ubican en la parroquia, y si no se toman correctivos -enfatizan los entrevistados- se perderán 10 millones de dólares invertidos en los cultivos.

Para esta semana, la Prefectura del Azuay continuará enviando materiales y una cuadrilla de trabajadores para corregir los daños del sifón, mientras que los agricultores espera que el litigio legal entre la Municipalidad y el contratista concluya. (I)