Azuay cuenta con un centro médico hecho de botellas

Foto cortesía.

La estructura ubicada en la parroquia Quingeo fue levantada en 5 años mediante mingas. Esta dará servicio a sus habitantes con medicina ancestral y tradicional.

Los habitantes de Punta Hacienda, provincia del Azuay, disponen de un centro de salud levantado a base de mingas y con la utilización de 20 mil botellas que fueron recicladas.

Mariángela Serrano, quien impulsó el proyecto, explicó que este arrancó hace cinco años y que con el aporte de los habitantes de la zona y de personas que llegaron de Cuenca se fue levantando el local que ahora tiene dos espacios definidos. El primero dedicado a la medicina natural y ancestral, donde trabajarán personas explicando el objetivo de los huertos que han levantado y las plantas medicinales.


 El segundo está dirigido a la práctica de la medicina tradicional. En este también habrá un espacio para talleres sobre liderazgo. Las 300 familias de la localidad tenían la dificultad de recibir atención médica porque vivían a distancia de la única casa de salud que se halla en el centro parroquial de Quingeo, a una hora de Cuenca.

Nancy Delgado, representante del Seguro Social Campesino, señaló que el proyecto es nuevo y, por ende, comenzarán trabajando con grupos dedicados a la medicina tradicional, curando el “mal aire, mal de ojo”.

La primera misión del colectivo fue nivelar el terreno; luego consiguieron las botellas; rellenaron las áreas para convertirlas en lo que ellos llaman “ladrillos verdes”, como se conoce al aplicar esta técnica; y, finalmente, empezaron con la construcción. Luis Miguel Gómez, habitante de Punta Hacienda, indicó que todos trabajaron para levantar la casa de botellas. “Todos hemos puesto el hombro y queremos que estos proyectos sigan de largo para beneficio de nosotros”, dijo. (I)

Azuay cuenta con un centro médico hecho de botellas

Foto cortesía.

La estructura ubicada en la parroquia Quingeo fue levantada en 5 años mediante mingas. Esta dará servicio a sus habitantes con medicina ancestral y tradicional.

Los habitantes de Punta Hacienda, provincia del Azuay, disponen de un centro de salud levantado a base de mingas y con la utilización de 20 mil botellas que fueron recicladas.

Mariángela Serrano, quien impulsó el proyecto, explicó que este arrancó hace cinco años y que con el aporte de los habitantes de la zona y de personas que llegaron de Cuenca se fue levantando el local que ahora tiene dos espacios definidos. El primero dedicado a la medicina natural y ancestral, donde trabajarán personas explicando el objetivo de los huertos que han levantado y las plantas medicinales.


 El segundo está dirigido a la práctica de la medicina tradicional. En este también habrá un espacio para talleres sobre liderazgo. Las 300 familias de la localidad tenían la dificultad de recibir atención médica porque vivían a distancia de la única casa de salud que se halla en el centro parroquial de Quingeo, a una hora de Cuenca.

Nancy Delgado, representante del Seguro Social Campesino, señaló que el proyecto es nuevo y, por ende, comenzarán trabajando con grupos dedicados a la medicina tradicional, curando el “mal aire, mal de ojo”.

La primera misión del colectivo fue nivelar el terreno; luego consiguieron las botellas; rellenaron las áreas para convertirlas en lo que ellos llaman “ladrillos verdes”, como se conoce al aplicar esta técnica; y, finalmente, empezaron con la construcción. Luis Miguel Gómez, habitante de Punta Hacienda, indicó que todos trabajaron para levantar la casa de botellas. “Todos hemos puesto el hombro y queremos que estos proyectos sigan de largo para beneficio de nosotros”, dijo. (I)