Archipiélago de Jambelí, un destino en la costa sur de Ecuador que ofrece un ecosistema único

Situado a 510 kilómetros al sur de Quito y a 190 kilómetros al sur de Guayaquil, este archipiélago ofrece un paisaje encantador al visitante matizado por un lado por la playa y por otro el manglar. La diversión y la gastronomía a base de mariscos son otros atractivos de este paraje en el sur de Ecuador.

Si en este largo feriado de carnaval desea conocer un destino diferente de la geografía ecuatoriana, el archipiélago de Jambelí, situado en el sur del Golfo de Guayaquil, es una opción.

Situado a 510 kilómetros al sur de Quito y a 190 al sur de Guayaquil, este archipiélago ofrece un paisaje encantador al visitante. Para llegar, debe tomar una embarcación a motor en Puerto Bolívar, una parroquia del cantón Machala, en la provincia de El Oro.

El trayecto es de unos 20 minutos por un canal de 54 kilómetros, que va tomando los nombres de canal de capones, estero Grande y estero Santa Rosa. Allí se puede apreciar la conjunción de fauna y manglar, al tiempo de recibir una fresca brisa.

Una vez en la isla de Jambelí, que es la de mayor extensión (9.000 hectáreas) del archipiélago, los turistas pueden disfrutar de una amplia playa, que está protegida por un muro de escolleras construido en los últimos años por el gobierno pasado que atendió la urgencia de los operadores de la zona ante la destrucción que provocada cada vez más el oleaje.

Por otro lado, luego de una corta caminata, se llega a un ecosistema totalmente distinto dominado por salitrales y bosque de manglar, donde habitan distintas especies de crustáceos.

En el balneario, la isla de Jambelí ofrece una variedad de comidas típicas en su mayoría preparadas a base de mariscos y a módicos precios. Uno de esos platos es la mariscada que contiene una variedad de manjares del mar a la mesa.


En cuanto a hospedaje, a lo largo de la playa hay distintos locales con cómodas habitaciones, todas ellas con hamacas en balcones y portales y rodeadas de palmeras para descansar al pie del mar y recibir la caída del Sol.

La diversión también está garantizada en diversas cabañas donde los visitantes pueden disfrutar de platos y piqueos a base de mariscos y vegetales de la costa, en medio del disfrute de una música tropical, una bebida y la fresca brisa marina.


Los turistas, además, pueden pedir un paseo en bote por el archipiélago, donde se visitarán los alrededores de las cinco principales islas. La fauna marina, se muestra exuberante: gaviotas, garzas, pelícanos, martín pescador, y entre las raíces del manglar y el fango pueden avistarse cangrejos, jaibas, concha prieta, concha pata de mula, ostiones y en el ramaje una infinidad de aves.

Los biólogos han registrado alrededor de 75 especies, entre las que se cuentan 42 acuáticas o playeras congregatorias. Asimismo unas 20 000 aves acuáticas están presentes regularmente en el sitio.

Otra opción es visitar el Museo Marino, un rústico centro donde se aprecia la fauna marina en una muestra que incluye corales, moluscos, hueso de ballenas, crustáceos, entre otros fósiles marinos reunidos por su propietario, Geomer García.

La mayoría de los ejemplares en exhibición provienen de la isla Santa Clara, un santuario marino ubicado a 45 kilómetros de Puerto Bolívar.

El coleccionista explica que en ese lugar se encuentran moluscos disecados, los cuales forman parte de una colección que le tomó 40 años de compilación.

Tito Encalada, director de la Cámara de Turismo de El Oro, dice que se han organizado para esta facha eventos artísticos en la playa, por lo que espera la llegada en este feriado de cientos de turistas para recibirlos, dice, con la amabilidad que los caracteriza a los lugareños.

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