Una víctima de pederastia espera acciones del Papa

El Pontífice recibirá el domingo a los chilenos Juan Carlos Cruz, James Hamilton y José Andrés Murillo, quienes han denunciado abusos por parte del clero.
El papa Francisco, a su llegada a la plaza de San Pedro del Vaticano.saluda a la audiencia general.
FOTO: Annamaria Loconsole /efe

Juan Carlos Cruz, una de las tres víctimas del cura chileno Fernando Karadima, que el Papa recibirá este fin de semana, dice que la reunión no debe quedar solo en palabras sino que Francisco tiene que tomar medidas contra los obispos de Chile.

Cruz, periodista afincado en Filadelfia, fue una de las voces más críticas contra Francisco, debido a su defensa al obispo de Osorno, Juan Barros, considerado un encubridor de Karadima durante los años de los abusos sexuales.

Desde 2015, Barros es el titular de la diócesis de Osorno, en el sur de Chile, donde parte de la comunidad lo rechaza.

La semana pasada, el cardenal Ricardo Ezzati, afirmó que el obispo Barros debería dar un paso al costado y dejar su cargo.

Investigación
Tras la investigación que ordenó al obispo maltés Charles Scicluna en Chile, Francisco aseguró que había sido mal informado, pidió perdón a las víctimas y convocó a Cruz, a José Murillo y James Hamilton al Vaticano para dialogar.

Desde el pasado sábado, Cruz se encuentra en Roma esperando el domingo, cuando se encerrará toda la tarde en la Casa Santa Marta para escuchar lo que tiene que decir el Pontífice argentino y comunicarle todo lo que él también tiene que contarle y exigirle.

La rabia de los años anteriores, cuando la Iglesia chilena callaba y encubría a Barros, ha dejado ahora espacio “a la emoción y la responsabilidad”, dice Cruz.

“Esto no puede ser una reunión sin acciones que no sirva de nada. Los obispos tienen que salir, les tienen que dimitir y que esto sea una señal para el mundo y que lo que pasó en Chile no vuelva a pasar en ninguna otra parte”, señala.

“Le voy a contar el sufrimiento de todas estas víctimas que durante años nos dejaron como culpables en vez de tratarnos como nos merecíamos”, concluye. (I)

EL DATO

La Justicia canónica condenó en 2011 a una vida de reclusión y penitencia, al cura Fernando Karadima, acusado por abusos en Chile.

Una víctima de pederastia espera acciones del Papa

El papa Francisco, a su llegada a la plaza de San Pedro del Vaticano.saluda a la audiencia general.
FOTO: Annamaria Loconsole /efe

Juan Carlos Cruz, una de las tres víctimas del cura chileno Fernando Karadima, que el Papa recibirá este fin de semana, dice que la reunión no debe quedar solo en palabras sino que Francisco tiene que tomar medidas contra los obispos de Chile.

Cruz, periodista afincado en Filadelfia, fue una de las voces más críticas contra Francisco, debido a su defensa al obispo de Osorno, Juan Barros, considerado un encubridor de Karadima durante los años de los abusos sexuales.

Desde 2015, Barros es el titular de la diócesis de Osorno, en el sur de Chile, donde parte de la comunidad lo rechaza.

La semana pasada, el cardenal Ricardo Ezzati, afirmó que el obispo Barros debería dar un paso al costado y dejar su cargo.

Investigación
Tras la investigación que ordenó al obispo maltés Charles Scicluna en Chile, Francisco aseguró que había sido mal informado, pidió perdón a las víctimas y convocó a Cruz, a José Murillo y James Hamilton al Vaticano para dialogar.

Desde el pasado sábado, Cruz se encuentra en Roma esperando el domingo, cuando se encerrará toda la tarde en la Casa Santa Marta para escuchar lo que tiene que decir el Pontífice argentino y comunicarle todo lo que él también tiene que contarle y exigirle.

La rabia de los años anteriores, cuando la Iglesia chilena callaba y encubría a Barros, ha dejado ahora espacio “a la emoción y la responsabilidad”, dice Cruz.

“Esto no puede ser una reunión sin acciones que no sirva de nada. Los obispos tienen que salir, les tienen que dimitir y que esto sea una señal para el mundo y que lo que pasó en Chile no vuelva a pasar en ninguna otra parte”, señala.

“Le voy a contar el sufrimiento de todas estas víctimas que durante años nos dejaron como culpables en vez de tratarnos como nos merecíamos”, concluye. (I)

EL DATO

La Justicia canónica condenó en 2011 a una vida de reclusión y penitencia, al cura Fernando Karadima, acusado por abusos en Chile.

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