Ecuador mantiene incomunicado a Assange en Londres

El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, sigue incomunicado en la Embajada de Ecuador en Londres, mientras el Estado agota los recursos diplomáticos con el Reino Unido para resolver la situación del fundador de WikiLeaks, informó este miércoles la Cancillería del país andino.



“Sigue sin acceso a internet y a comunicaciones (…) hay un diálogo, hay una voluntad y un interés de avanzar en la solución de ese asunto”, dijo la canciller María Fernanda Espinosa en un conversatorio con la prensa extranjera.

Según explicó la titular, “Assange es consciente de que el Ecuador está agotando sus esfuerzos por la vía diplomática”. Aunque no dio detalles, señaló que existe diálogo permanente con el Reino Unido para encontrar una salida a la condición en la que se encuentra el periodista e informático de origen australiano.

Assange permanece asilado desde 2012 en la embajada ecuatoriana en Londres y desde el 28 de marzo de 2018 permanece sin acceso a comunicaciones luego que criticara en Twitter la expulsión de diplomáticos de Moscú, en respuesta al envenenamiento en suelo británico del espía doble ruso Serguéi Skripal.

En octubre de 2016, por razones similares el gobierno ecuatoriano, encabezado entonces por Rafael Correa, restringió una parte del sistema de comunicaciones de la embajada de este país, previo a las elecciones en Estados Unidos.

“Ambos países tenemos la intención y el interés de que esto se resuelva, de que se encuentre una salida que le permita estar en una condición mejor al ciudadano Assange. Hay que juntar varios temas para lograr un acuerdo definitivo”, explicó la Canciller.

Agregó que para Ecuador es fundamental garantizar la integridad de Assange, siempre que se cumpla con el derecho internacional y con la Constitución del Ecuador.

En 2017, a inicios del actual gobierno, el presidente Lenín Moreno calificó el caso Assange como “una piedra en el zapato” de la diplomacia ecuatoriana, pero ratificó que aun así se le seguiría concediendo refugio en tanto la amenaza no se disipara.

A finales de 2017, en un intento de resolver el problema, la Cancillería de Ecuador le concedió a Assange la nacionalidad ecuatoriana, con el fin de que pudiera salir de la embajada sin ser detenido.

Sin embargo, Londres se negó a garantizar el libre paso por su territorio y aseguró que si salía de la legación lo detendría igualmente.

Ecuador concedió protección a Assange tras considerar válidos los temores por su vida expresados por él en su petición de asilo, tras difundir miles de cables que pusieron al descubierto el accionar de Estados Unidos.

El gobierno nacional argumentó en 11 puntos las razones por las que decidió aceptar la solicitud del australiano, entre estas el peligro para su vida, incluso con la pena capital en el país norteño.

la/yp

Ecuador mantiene incomunicado a Assange en Londres



“Sigue sin acceso a internet y a comunicaciones (…) hay un diálogo, hay una voluntad y un interés de avanzar en la solución de ese asunto”, dijo la canciller María Fernanda Espinosa en un conversatorio con la prensa extranjera.

Según explicó la titular, “Assange es consciente de que el Ecuador está agotando sus esfuerzos por la vía diplomática”. Aunque no dio detalles, señaló que existe diálogo permanente con el Reino Unido para encontrar una salida a la condición en la que se encuentra el periodista e informático de origen australiano.

Assange permanece asilado desde 2012 en la embajada ecuatoriana en Londres y desde el 28 de marzo de 2018 permanece sin acceso a comunicaciones luego que criticara en Twitter la expulsión de diplomáticos de Moscú, en respuesta al envenenamiento en suelo británico del espía doble ruso Serguéi Skripal.

En octubre de 2016, por razones similares el gobierno ecuatoriano, encabezado entonces por Rafael Correa, restringió una parte del sistema de comunicaciones de la embajada de este país, previo a las elecciones en Estados Unidos.

“Ambos países tenemos la intención y el interés de que esto se resuelva, de que se encuentre una salida que le permita estar en una condición mejor al ciudadano Assange. Hay que juntar varios temas para lograr un acuerdo definitivo”, explicó la Canciller.

Agregó que para Ecuador es fundamental garantizar la integridad de Assange, siempre que se cumpla con el derecho internacional y con la Constitución del Ecuador.

En 2017, a inicios del actual gobierno, el presidente Lenín Moreno calificó el caso Assange como “una piedra en el zapato” de la diplomacia ecuatoriana, pero ratificó que aun así se le seguiría concediendo refugio en tanto la amenaza no se disipara.

A finales de 2017, en un intento de resolver el problema, la Cancillería de Ecuador le concedió a Assange la nacionalidad ecuatoriana, con el fin de que pudiera salir de la embajada sin ser detenido.

Sin embargo, Londres se negó a garantizar el libre paso por su territorio y aseguró que si salía de la legación lo detendría igualmente.

Ecuador concedió protección a Assange tras considerar válidos los temores por su vida expresados por él en su petición de asilo, tras difundir miles de cables que pusieron al descubierto el accionar de Estados Unidos.

El gobierno nacional argumentó en 11 puntos las razones por las que decidió aceptar la solicitud del australiano, entre estas el peligro para su vida, incluso con la pena capital en el país norteño.

la/yp