Cubanos sanean zona devastada por tornado

El evento climatológico sorprendió hace una semana a los isleños.Llegó con vientos de hasta 300 km/h. Causó cuatro muertes y  daños, como viviendas arrasadas y otras parcialmente destruidas.

Cuando el tornado cayó sobre la ciudad cubana de Regla, la noche del domingo pasado, Victoria de la Caridad Infante se dirigió a la puerta de su casa, vio destellos y escuchó estruendos.


De inmediato entró para ponerse a buen resguardo junto a su familia. Ella describe el paso del inusual tornado como su “peor pesadilla”. Y agradece a Dios que está viva para contarlo, aunque solo le queda un televisor que su hijo rescató de entre los escombros.


Después de recorrer el devastado vecindario de Regla antes del amanecer, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel informó en su cuenta de Twitter que “los daños son graves”. El raro y poderoso tornado que sorprendió a los cubanos atravesó el extremo oriental de La Habana, dejó cuatro muertos, 195 heridos, 1.900 viviendas destruidas y 5.000 personas damnificadas.

Las brigadas de socorro, que incluyen a militares, trabajan en el lugar de la tragedia para sanear las vías y limpiar los escombros.  Mientras el Consejo de Ministros evalúa los daños y traza planes para la recuperación, que se prevé larga. Raúl García Barreiro, ministro de Energía y Minas, afirmó que en los municipios de Diez de Octubre, Guanabacoa y Regla, la rehabilitación supera el 70% de las afectaciones del servicio

eléctrico. La magnitud de los escombros acumulados en las vías de acceso impide avanzar con la celeridad prevista; no obstante, se trabaja sin descanso para lograr que pronto el servicio quede restablecido en esos territorios. Hasta el jueves, más de 136.000 personas permanecían sin electricidad, de casi medio millón que quedaron sin el servicio el domingo, de acuerdo a los últimos datos oficiales disponibles. Unos 22.500 habaneros reciben agua en camiones cisterna. (I)

Cubanos sanean zona devastada por tornado

El evento climatológico sorprendió hace una semana a los isleños.Llegó con vientos de hasta 300 km/h. Causó cuatro muertes y  daños, como viviendas arrasadas y otras parcialmente destruidas.

Cuando el tornado cayó sobre la ciudad cubana de Regla, la noche del domingo pasado, Victoria de la Caridad Infante se dirigió a la puerta de su casa, vio destellos y escuchó estruendos.


De inmediato entró para ponerse a buen resguardo junto a su familia. Ella describe el paso del inusual tornado como su “peor pesadilla”. Y agradece a Dios que está viva para contarlo, aunque solo le queda un televisor que su hijo rescató de entre los escombros.


Después de recorrer el devastado vecindario de Regla antes del amanecer, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel informó en su cuenta de Twitter que “los daños son graves”. El raro y poderoso tornado que sorprendió a los cubanos atravesó el extremo oriental de La Habana, dejó cuatro muertos, 195 heridos, 1.900 viviendas destruidas y 5.000 personas damnificadas.

Las brigadas de socorro, que incluyen a militares, trabajan en el lugar de la tragedia para sanear las vías y limpiar los escombros.  Mientras el Consejo de Ministros evalúa los daños y traza planes para la recuperación, que se prevé larga. Raúl García Barreiro, ministro de Energía y Minas, afirmó que en los municipios de Diez de Octubre, Guanabacoa y Regla, la rehabilitación supera el 70% de las afectaciones del servicio

eléctrico. La magnitud de los escombros acumulados en las vías de acceso impide avanzar con la celeridad prevista; no obstante, se trabaja sin descanso para lograr que pronto el servicio quede restablecido en esos territorios. Hasta el jueves, más de 136.000 personas permanecían sin electricidad, de casi medio millón que quedaron sin el servicio el domingo, de acuerdo a los últimos datos oficiales disponibles. Unos 22.500 habaneros reciben agua en camiones cisterna. (I)

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