Aula multisensorial ayudará a terapia de niños con autismo

Un espacio con tecnología integrada que brinda diferentes servicios para terapias de rehabilitación y mejoramiento de habilidades sensoriales de personas con autismo de la Fundación Centro de Intervención Multidiciplinario para el Autismo.
Grupo de estudiantes de la UPS y de la fundación dentro de la sala de terapia. Diego Cáceres I EL TIEMPO

Este proyecto fue ejecutado por un grupo de estudiantes de la carrera de Ingeniería en Sistemas de la Universidad Politécnica Salesiana, quienes son parte de la Cátedra UNESCO para el desarrollo de tecnologías de apoyo para la inclusión educativa.
Jannina Ávila, directora de la Fundación y terapista, comentó que el centro está orientado a la atención de personas desde los ocho meses de edad hasta la vida adulta que tengan diferentes tipos y grados de autismo. Bajo este precepto se realizó un convenio con la UPS para crear un espacio moderno que permita trabajar con los umbrales de sensibilidad.
“Nuestro objetivo es crear condiciones que permitan la adaptabilidad sensorial de los pacientes. Nos ayudará a mejorar algunas condiciones de hipersensibilidad e hiposensibilidad a estímulos externos como luces, ruidos y espacios”, explicó Ávila.
“Progresivamente podrán controlar sus alteraciones y les ayudará a integrarse en diferentes entornos sociales”, determinó la especialista.

Detalles
La sala se divide en diferentes módulos que se enfocan en el desarrollo de terapias específicas. El aula fue programada por Johny Pauta, Paúl Quinto, Eulalia Naranjo, Diego Lima y Carlos Arévalo, estudiantes de último año de Ingeniería en Sistemas.
1. Panel de pictogramas: Permite al terapista configurar, desde una tablet, una secuencia de pictogramas con diferentes formas, colores y de diferentes elementos como animales, partes del cuerpo, frutas, objetos, y más. El panel cuando se activa da la orden al paciente que siga una secuencia establecida, además reproduce el sonido o nombre del pictograma a través de parlantes.
Esto permitirá mejorar la concentración y la relación de objeto-sonido en el paciente. En este espacio el niño debe seguir la secuencia unicamente con su mirada.
2. Piano de luces: Cuenta con ocho opciones que permiten programar un pictograma y un color determinado, que se relacionan directamente, los cuales deberán ser presionados, bajo una secuencia determinada por el terapista y por el niño.
Este módulo ayudará a controlar la fuerza del paciente bajo tres niveles de presión: Bajo, medio y alto.


3. Escalera de luces: Este módulo se utilizará para modelar el tono de la voz y se relaciona la intensidad con ocho colores. El paciente deberá hablar a través del micrófono y la intensidad de la voz se verá reflejado en el número de luces que se enciendan.
4. Dado de luces: Ambientaliza el color de la sala; es decir, la tecnología del dado permitirá reflejar un color determinado, uno que no tolere el paciente, en toda la habitación. Los desarrolladores explicaron que esto ayudará a mentalizar los colores.
5. Tubo de brillos y piscina de pelotas: Estos espacios son orientados a momento de recreación de los pacientes, sin dejar de lado el aspecto terapéutico.

Aplicación móvil
Todos estos módulos son manejados por una aplicación móvil, desarrollada en la plataforma Android, que permitirá establecer diferentes parámetros que no puedan ser memorizados por los pacientes.
“El control total de la sala es con la app y el terapista, a través de esta, podrá establecer la información personalizada para cada paciente y ejecutarla en cada módulo, para cada terapia y que no se pueda repetir”, dijo Arévalo. (CLP) (I)

Plataforma Ziro reunirá la información

Esta plataforma se encargará de desarrollar un sistema de inteligencia artificial que permitirá reunir información detallada para diseñar terapias específicas en base de las necesidades de cada paciente.

Jorge Galán, representante de Ziro, comentó que este proyecto se fusiona al proyecto de la sala con el objetivo de crear herramientas inteligentes que pueden ingresas a ecosistemas específicos, “en este caso con los niños que asisten a la fundación”.

A través de esta plataforma se mantendrá una comunicación directa entre los terapistas y la familias con el fin de evaluar los avances o retrocesos, las técnicas utilizadas y demás recursos que intervienen en el proceso de atención del niño.

Galán detalló que será posible crear terapias cada vez más personalizadas en base al universo de información que ingrese en la plataforma. (I)

Cuenca. 

Aula multisensorial ayudará a terapia de niños con autismo

Grupo de estudiantes de la UPS y de la fundación dentro de la sala de terapia. Diego Cáceres I EL TIEMPO

Este proyecto fue ejecutado por un grupo de estudiantes de la carrera de Ingeniería en Sistemas de la Universidad Politécnica Salesiana, quienes son parte de la Cátedra UNESCO para el desarrollo de tecnologías de apoyo para la inclusión educativa.
Jannina Ávila, directora de la Fundación y terapista, comentó que el centro está orientado a la atención de personas desde los ocho meses de edad hasta la vida adulta que tengan diferentes tipos y grados de autismo. Bajo este precepto se realizó un convenio con la UPS para crear un espacio moderno que permita trabajar con los umbrales de sensibilidad.
“Nuestro objetivo es crear condiciones que permitan la adaptabilidad sensorial de los pacientes. Nos ayudará a mejorar algunas condiciones de hipersensibilidad e hiposensibilidad a estímulos externos como luces, ruidos y espacios”, explicó Ávila.
“Progresivamente podrán controlar sus alteraciones y les ayudará a integrarse en diferentes entornos sociales”, determinó la especialista.

Detalles
La sala se divide en diferentes módulos que se enfocan en el desarrollo de terapias específicas. El aula fue programada por Johny Pauta, Paúl Quinto, Eulalia Naranjo, Diego Lima y Carlos Arévalo, estudiantes de último año de Ingeniería en Sistemas.
1. Panel de pictogramas: Permite al terapista configurar, desde una tablet, una secuencia de pictogramas con diferentes formas, colores y de diferentes elementos como animales, partes del cuerpo, frutas, objetos, y más. El panel cuando se activa da la orden al paciente que siga una secuencia establecida, además reproduce el sonido o nombre del pictograma a través de parlantes.
Esto permitirá mejorar la concentración y la relación de objeto-sonido en el paciente. En este espacio el niño debe seguir la secuencia unicamente con su mirada.
2. Piano de luces: Cuenta con ocho opciones que permiten programar un pictograma y un color determinado, que se relacionan directamente, los cuales deberán ser presionados, bajo una secuencia determinada por el terapista y por el niño.
Este módulo ayudará a controlar la fuerza del paciente bajo tres niveles de presión: Bajo, medio y alto.


3. Escalera de luces: Este módulo se utilizará para modelar el tono de la voz y se relaciona la intensidad con ocho colores. El paciente deberá hablar a través del micrófono y la intensidad de la voz se verá reflejado en el número de luces que se enciendan.
4. Dado de luces: Ambientaliza el color de la sala; es decir, la tecnología del dado permitirá reflejar un color determinado, uno que no tolere el paciente, en toda la habitación. Los desarrolladores explicaron que esto ayudará a mentalizar los colores.
5. Tubo de brillos y piscina de pelotas: Estos espacios son orientados a momento de recreación de los pacientes, sin dejar de lado el aspecto terapéutico.

Aplicación móvil
Todos estos módulos son manejados por una aplicación móvil, desarrollada en la plataforma Android, que permitirá establecer diferentes parámetros que no puedan ser memorizados por los pacientes.
“El control total de la sala es con la app y el terapista, a través de esta, podrá establecer la información personalizada para cada paciente y ejecutarla en cada módulo, para cada terapia y que no se pueda repetir”, dijo Arévalo. (CLP) (I)

Plataforma Ziro reunirá la información

Esta plataforma se encargará de desarrollar un sistema de inteligencia artificial que permitirá reunir información detallada para diseñar terapias específicas en base de las necesidades de cada paciente.

Jorge Galán, representante de Ziro, comentó que este proyecto se fusiona al proyecto de la sala con el objetivo de crear herramientas inteligentes que pueden ingresas a ecosistemas específicos, “en este caso con los niños que asisten a la fundación”.

A través de esta plataforma se mantendrá una comunicación directa entre los terapistas y la familias con el fin de evaluar los avances o retrocesos, las técnicas utilizadas y demás recursos que intervienen en el proceso de atención del niño.

Galán detalló que será posible crear terapias cada vez más personalizadas en base al universo de información que ingrese en la plataforma. (I)

Cuenca.