Fidel Castro muere a los 90 años

Cuba declaró nueve días de luto nacional para rendir tributo al líder histórico de la Revolución, Fidel Castro, que falleció en la noche del viernes a los 90 años y cuyas cenizas recorrerán la isla para que todos los cubanos le despidan hasta su inhumación el próximo domingo.
Cientos de personas participan en una concentración en la Universidad de La Habana para recordar al líder de la revolución cubana, Fidel Castro. EFE

Al filo de la media noche, en una alocución transmitida en la televisión cubana, su hermano, el presidente Raúl Castro, anunció visiblemente emocionado y con tono contenido, la muerte del comandante, retirado del poder desde 2006 por una enfermedad.

“Con profundo dolor comparezco para informarle a nuestro pueblo, a los amigos de nuestra América y del mundo que hoy 25 de noviembre del 2016, a las 10:29 de la noche falleció el comandante en jefe de la Revolución cubana Fidel Castro Ruz”, indicó Raúl Castro.

El Mandatario agregó que los restos del líder cubano serán incinerados según la “voluntad expresa” de Fidel, de quien todavía no se sabe si falleció en su casa o en un hospital.

Pocas horas después de su muerte, una nota oficial del Consejo de Estado informaba sobre los detalles de las honras fúnebres y los nueve días de duelo nacional en honor al líder revolucionario, que delegó el poder en su hermano Raúl en 2006 a causa de una enfermedad intestinal.

Homenaje

Los cubanos podrán rendir homenaje al Comandante a partir de mañana en el memorial José Martí de la Plaza de la Revolución de La Habana, donde se depositarán durante dos días los restos incinerados de Fidel.

En esa emblemática plaza, lugar de eternos discursos de Fidel contra el “imperialismo yanqui”, se celebrará un gran acto homenaje antes de que sus cenizas inicien un periplo por toda la isla hasta Santiago de Cuba, en un itinerario que rememora La Caravana de la Libertad, el rumbo inverso que los barbudos de Sierra Maestra siguieron cuando triunfó la Revolución, en enero de 1959.

Las exequias se celebrarán el próximo domingo, cuando las cenizas del Comandante lleguen al panteón de Santa Ifigenia, el mayor cementerio de Santiago.

La última vez que se le vio en un acto público fue el 13 de agosto, con motivo de su 90 cumpleaños en un acto en el teatro Karl Marx de La Habana.

En abril, en el XVII Congreso del Partido Comunista de Cuba, Fidel Castro también reapareció y pronunció un discurso con un fuerte sabor a despedida.

“A todos nos llegará nuestro turno, pero quedarán las ideas de los comunistas cubanos, como prueba de que en este planeta si se trabaja con fervor y dignidad, se pueden producir los bienes materiales y culturales que los seres humanos necesitan, y debemos luchar sin tregua para obtenerlos”, afirmó Castro en las que fueron sus últimas palabras al pueblo cubano. (I) 

América despide con enfrentadas posiciones al líder revolucionario

Los mensajes de condolencia por la muerte de Fidel Castro, se sucedieron en todo el mundo, y contrastaron con las muestras de alegría de la comunidad cubana en Miami.

Como un “gigante de la historia de la humanidad” calificó al líder cubano el boliviano Evo Morales, quien expresó su “profundo dolor” y enfatizó que Castro enseñó a los revolucionarios “a levantar la voz frente a las políticas de dominación”.

En esa misma línea, las FARC, que firmaron un acuerdo de paz con el Gobierno colombiano en la Habana con Cuba como garante, aseguraron que con su fallecimiento ha partido “el revolucionario más admirable del siglo XX”.

En Miami una multitud de cubanos se reunió para festejar. “No se celebra la muerte de un ser humano, se celebra la muerte de un dictador”, dijo el alcalde de Miami, Tomás Regalado.

Ramón Saúl Sánchez, del Movimiento Democracia, opinó que es lamentable que la muerte de un “tirano” no vaya a significar la “libertad del pueblo” de Cuba, pues “ellos (los Castro) manejaron muy bien el tema de la sucesión”.

El senador de EE.UU. Marco Rubio dijo que “desgraciadamente, la muerte de Fidel no significa libertad para los cubanos”.

Vuelve a la palestra el futuro del embargo

La muerte de Fidel Castro ha vuelto a poner en primer plano la incógnita sobre el embargo a Cuba que durante más cinco décadas ha mantenido Estados Unidos y cuyo futuro ahora dependerá de la nueva administración del presidente electo, Donald Trump.

Tras el acercamiento y normalización de relaciones registrados en los últimos dos años de gestión presidencial de Barack Obama, incluida la reapertura de embajadas en 2015, el fin de su administración y la llegada, a partir del próximo 20 de enero, del Gobierno de Trump, abre una etapa de incertidumbre.

En estos casi dos años Obama ha restablecido los vuelos directos a Cuba, ha aliviado algunas trabas comerciales y ha suavizado ciertas restricciones de viajes de estadounidenses a la isla, pero todo ello mediante decretos, ya que no ha contado con el apoyo del Congreso, de mayoría republicana en ambas cámaras.

De cumplir sus promesas, Trump pondría fin a esa nueva relación emprendida por Obama con el presidente Raúl Castro. El embargo depende de una serie de disposiciones legales que impiden al Presidente estadounidense revocarlo inmediatamente, y es solo el Congreso el que tiene esa competencia.

Estas disposiciones están recogidas en la Ley Helms-Burton de 1996, que endureció el bloqueo económico, comercial y financiero contra La Habana y que establece que mientras un miembro de la familia Castro esté en el poder, el presidente de EE.UU. no podrá solicitar al Congreso el fin de la medida coercitiva.

Entre los requisitos para iniciar los trámites para levantar el embargo, la ley recoge que las autoridades cubanas tienen que legalizar toda actividad política, liberar a los “prisioneros políticos” y expresar su compromiso de convocar elecciones para un nuevo Gobierno.

Estados Unidos ha mantenido un embargo unilateral a Cuba desde 1962 en un intento de presionar al régimen castrista para propiciar un cambio político hacia una democracia. (I)

FRASES

“La historia registrará y juzgará el inmenso impacto de esta singular figura. Es un momento de emociones poderosas, de recordar las innumerables formas que el líder de la revolución alteró el curso de vidas individuales, familias y de la nación cubana”. 

Barack Obama

“Hoy el mundo marca el fallecimiento de un dictador brutal que oprimió a su propio pueblo durante casi seis décadas. Nuestra Adminstración hará todo lo posible para asegurar a los cubanos que puedan comenzar un viaje hacia la prosperidad y la libertad”. 

Donald Trump

“A todos los revolucionarios del mundo nos toca seguir con su legado y su bandera de independencia, socialismo y de Patria Humana. Hay un imperio amenazante, por eso se debe seguir desarrollando la unión latinoamericana”. 

Nicolás Maduro

“Hay en Fidel, en él, en una parte importante del pueblo cubano una estatura de Quijote. Porque le tocó vivir un largo periodo de su historia desafiando a la primera potencia mundial. No es sencillo, tener coraje para enfrentar ese dilema”. 

José Mujica

Fidel Castro muere a los 90 años

Cientos de personas participan en una concentración en la Universidad de La Habana para recordar al líder de la revolución cubana, Fidel Castro. EFE

Al filo de la media noche, en una alocución transmitida en la televisión cubana, su hermano, el presidente Raúl Castro, anunció visiblemente emocionado y con tono contenido, la muerte del comandante, retirado del poder desde 2006 por una enfermedad.

“Con profundo dolor comparezco para informarle a nuestro pueblo, a los amigos de nuestra América y del mundo que hoy 25 de noviembre del 2016, a las 10:29 de la noche falleció el comandante en jefe de la Revolución cubana Fidel Castro Ruz”, indicó Raúl Castro.

El Mandatario agregó que los restos del líder cubano serán incinerados según la “voluntad expresa” de Fidel, de quien todavía no se sabe si falleció en su casa o en un hospital.

Pocas horas después de su muerte, una nota oficial del Consejo de Estado informaba sobre los detalles de las honras fúnebres y los nueve días de duelo nacional en honor al líder revolucionario, que delegó el poder en su hermano Raúl en 2006 a causa de una enfermedad intestinal.

Homenaje

Los cubanos podrán rendir homenaje al Comandante a partir de mañana en el memorial José Martí de la Plaza de la Revolución de La Habana, donde se depositarán durante dos días los restos incinerados de Fidel.

En esa emblemática plaza, lugar de eternos discursos de Fidel contra el “imperialismo yanqui”, se celebrará un gran acto homenaje antes de que sus cenizas inicien un periplo por toda la isla hasta Santiago de Cuba, en un itinerario que rememora La Caravana de la Libertad, el rumbo inverso que los barbudos de Sierra Maestra siguieron cuando triunfó la Revolución, en enero de 1959.

Las exequias se celebrarán el próximo domingo, cuando las cenizas del Comandante lleguen al panteón de Santa Ifigenia, el mayor cementerio de Santiago.

La última vez que se le vio en un acto público fue el 13 de agosto, con motivo de su 90 cumpleaños en un acto en el teatro Karl Marx de La Habana.

En abril, en el XVII Congreso del Partido Comunista de Cuba, Fidel Castro también reapareció y pronunció un discurso con un fuerte sabor a despedida.

“A todos nos llegará nuestro turno, pero quedarán las ideas de los comunistas cubanos, como prueba de que en este planeta si se trabaja con fervor y dignidad, se pueden producir los bienes materiales y culturales que los seres humanos necesitan, y debemos luchar sin tregua para obtenerlos”, afirmó Castro en las que fueron sus últimas palabras al pueblo cubano. (I) 

América despide con enfrentadas posiciones al líder revolucionario

Los mensajes de condolencia por la muerte de Fidel Castro, se sucedieron en todo el mundo, y contrastaron con las muestras de alegría de la comunidad cubana en Miami.

Como un “gigante de la historia de la humanidad” calificó al líder cubano el boliviano Evo Morales, quien expresó su “profundo dolor” y enfatizó que Castro enseñó a los revolucionarios “a levantar la voz frente a las políticas de dominación”.

En esa misma línea, las FARC, que firmaron un acuerdo de paz con el Gobierno colombiano en la Habana con Cuba como garante, aseguraron que con su fallecimiento ha partido “el revolucionario más admirable del siglo XX”.

En Miami una multitud de cubanos se reunió para festejar. “No se celebra la muerte de un ser humano, se celebra la muerte de un dictador”, dijo el alcalde de Miami, Tomás Regalado.

Ramón Saúl Sánchez, del Movimiento Democracia, opinó que es lamentable que la muerte de un “tirano” no vaya a significar la “libertad del pueblo” de Cuba, pues “ellos (los Castro) manejaron muy bien el tema de la sucesión”.

El senador de EE.UU. Marco Rubio dijo que “desgraciadamente, la muerte de Fidel no significa libertad para los cubanos”.

Vuelve a la palestra el futuro del embargo

La muerte de Fidel Castro ha vuelto a poner en primer plano la incógnita sobre el embargo a Cuba que durante más cinco décadas ha mantenido Estados Unidos y cuyo futuro ahora dependerá de la nueva administración del presidente electo, Donald Trump.

Tras el acercamiento y normalización de relaciones registrados en los últimos dos años de gestión presidencial de Barack Obama, incluida la reapertura de embajadas en 2015, el fin de su administración y la llegada, a partir del próximo 20 de enero, del Gobierno de Trump, abre una etapa de incertidumbre.

En estos casi dos años Obama ha restablecido los vuelos directos a Cuba, ha aliviado algunas trabas comerciales y ha suavizado ciertas restricciones de viajes de estadounidenses a la isla, pero todo ello mediante decretos, ya que no ha contado con el apoyo del Congreso, de mayoría republicana en ambas cámaras.

De cumplir sus promesas, Trump pondría fin a esa nueva relación emprendida por Obama con el presidente Raúl Castro. El embargo depende de una serie de disposiciones legales que impiden al Presidente estadounidense revocarlo inmediatamente, y es solo el Congreso el que tiene esa competencia.

Estas disposiciones están recogidas en la Ley Helms-Burton de 1996, que endureció el bloqueo económico, comercial y financiero contra La Habana y que establece que mientras un miembro de la familia Castro esté en el poder, el presidente de EE.UU. no podrá solicitar al Congreso el fin de la medida coercitiva.

Entre los requisitos para iniciar los trámites para levantar el embargo, la ley recoge que las autoridades cubanas tienen que legalizar toda actividad política, liberar a los “prisioneros políticos” y expresar su compromiso de convocar elecciones para un nuevo Gobierno.

Estados Unidos ha mantenido un embargo unilateral a Cuba desde 1962 en un intento de presionar al régimen castrista para propiciar un cambio político hacia una democracia. (I)

FRASES

“La historia registrará y juzgará el inmenso impacto de esta singular figura. Es un momento de emociones poderosas, de recordar las innumerables formas que el líder de la revolución alteró el curso de vidas individuales, familias y de la nación cubana”. 

Barack Obama

“Hoy el mundo marca el fallecimiento de un dictador brutal que oprimió a su propio pueblo durante casi seis décadas. Nuestra Adminstración hará todo lo posible para asegurar a los cubanos que puedan comenzar un viaje hacia la prosperidad y la libertad”. 

Donald Trump

“A todos los revolucionarios del mundo nos toca seguir con su legado y su bandera de independencia, socialismo y de Patria Humana. Hay un imperio amenazante, por eso se debe seguir desarrollando la unión latinoamericana”. 

Nicolás Maduro

“Hay en Fidel, en él, en una parte importante del pueblo cubano una estatura de Quijote. Porque le tocó vivir un largo periodo de su historia desafiando a la primera potencia mundial. No es sencillo, tener coraje para enfrentar ese dilema”. 

José Mujica

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