El Mundialito, una hermosa tradición cuencana

El Mundialito de los Pobres 2017 llegó a su fin la noche del viernes en el coliseo Jefferson Pérez, que estuvo lleno para ver a Los Joyeros y a El Vecino, en el último partido que otorgó el título al cuadro rojo.
Evaluación | La edición 43 del índor llegó a su fin y el coliseo Jefferson Pérez contó con cuatro ‘llenazos’


Se terminó el torneo vacacional, y con ello Cuenca vuelve a la calma, pues, durante 27 noches, el coliseo fue el epicentro a donde llegaron cientos de aficionados y, en algunas veladas, hasta miles de personas, unos para respaldar a su barrio y otros solo para disfrutar del mejor índor.

 Rompe taquilla

Previo al inicio del Mundialito, el cuadro de Simón Bolívar, un debutante en este certamen, anunció la llegada de Jaime Iván Kaviedes, y la afición lo esperó para ver jugar al ‘Nine’. El debut del exjugador de la Selección del Ecuador se dio en la jornada seis, el lunes 31 de julio y, esa noche, el coliseo quedó pequeño; el ‘Nine’ actuó 12 minutos, la gente coreaba su nombre.

b1kaviedes

Jaime Iván Kaviedes debutó con Simón Bolívar en el Mundialito de los Pobres.   EL TIEMPO

Después, jugó el viernes 4 de agosto, el escenario deportivo volvió a tener la misma asistencia. Ambos cotejos fueron de la primera fase del Mundialito de los Pobres.

A decir de Luis Chiriboga, coordinador general del Amistad Club, las otras dos fechas en que el coliseo Jefferson Pérez registró un ‘llenazo’, fue en la semifinal y en la final. “La capacidad del escenario es de 6.725 personas, nuestra taquilla era de 6.000 boletos; en la final dispusimos 5.000 a la venta; 1.000 se llevó la comisaría”, dijo el dirigente del Amistad Club.

Pero el Mundialito también registró dos noches ‘flojas': la fecha cinco y la seis, que tuvieron un aproximado de 700 asistentes.

Por otra parte, Chiriboga manifestó que la edición 43 del índor interbarrial contó con la participación de cinco jugadores extranjeros, entre colombianos, peruanos y venezolanos; 84 indorístas nacionales (fuera de Azuay), y 343 locales, de estos 75 fueron ‘novatos’, desde los 15 años.

b1venezolanos

Joiber Bastidas y Ángel Monzón, dos venezolanos que jugaron con Ucubamba en el Mundialito.   EL TIEMPO


 Tradiciones

Asimismo, el Mundialito de los Pobres es un evento considerado tradicional por varios acontecimientos extras a los partidos, como la comida, las bromas con palabras de toda índole, los detalles que presentan las barras y la religión. Este último sin duda es el más importante para los jugadores, pues cada equipo lleva consigo un santo.

El Vecino es uno de ellos y el más fiel, ya que noche a noche un jugador cargaba en sus manos al Divino Niño, lo ubica en un altar improvisado dentro del camerino y, previo al partido, cumplen con todos los rituales. Perezpata, La UNE, Tres Tiendas fueron otros de los fieles barrios que antes y después de cada partido se encomiendan al Todopoderoso.

B1DIFUMINADOHACIAARRIBA

El representativo de Tres Tiendas ora previo a un partido de índor.   Miguel Arévalo | EL TIEMPO

 Lo bueno

A decir del dirigente, lo bueno de esta edición fue la organización del certamen. Así también la visita de aficionados y jugadores de otras partes del Ecuador. “Me encontré con personas de Cañar, Loja, Machala, Guayaquil, ingresando a disfrutar del índor. Y, en la final, haber permitido que el partido pueda ser transmitido por las diferentes redes sociales y que los cuencanos residentes en otros países puedan ver fue un acierto”, acotó.

 Lo malo

Para Chiriboga lo malo fue la falsificación de boletos para las semifinales y la reventa exagerada de entradas. “Al siguiente día de las semifinales nos encontramos con cerca de 100 boletos falsos, y ocasionó que mucha gente se queda afuera y no pueda ver los partidos, sin embargo, a algunas personas inmediatamente le devolvimos el valor de la entrada”, cuenta.

En cuanto a la reventa de entradas, considera que es un mal que no se podrá evitar, pero, al menos, se pretenderá armar un plan para evitar el excesivo cobro. “Había personas que ofrecían los boletos a 15 dólares, cuando el precio normal era de tres dólares y un boleto de niños que costaba un dólar, pedían siete dólares”, comenta el dirigente.

Pese a estos inconvenientes, Luis Chiriboga considera que la edición 43, que sobrepasó los 1.200 goles y que César Gutiérrez, de El Vecino, fue el máximo romperredes con 27 dianas, se cumplió con normalidad y agradece a todos los cuencanos por hacer de este Mundialito de los Pobres una hermosa tradición de la ciudad que, año tras año, va ganando y rompiendo récord de asistencias. (MRO) (D)

Cuenca.

El Mundialito, una hermosa tradición cuencana

Evaluación | La edición 43 del índor llegó a su fin y el coliseo Jefferson Pérez contó con cuatro ‘llenazos’


Se terminó el torneo vacacional, y con ello Cuenca vuelve a la calma, pues, durante 27 noches, el coliseo fue el epicentro a donde llegaron cientos de aficionados y, en algunas veladas, hasta miles de personas, unos para respaldar a su barrio y otros solo para disfrutar del mejor índor.

 Rompe taquilla

Previo al inicio del Mundialito, el cuadro de Simón Bolívar, un debutante en este certamen, anunció la llegada de Jaime Iván Kaviedes, y la afición lo esperó para ver jugar al ‘Nine’. El debut del exjugador de la Selección del Ecuador se dio en la jornada seis, el lunes 31 de julio y, esa noche, el coliseo quedó pequeño; el ‘Nine’ actuó 12 minutos, la gente coreaba su nombre.

b1kaviedes

Jaime Iván Kaviedes debutó con Simón Bolívar en el Mundialito de los Pobres.   EL TIEMPO

Después, jugó el viernes 4 de agosto, el escenario deportivo volvió a tener la misma asistencia. Ambos cotejos fueron de la primera fase del Mundialito de los Pobres.

A decir de Luis Chiriboga, coordinador general del Amistad Club, las otras dos fechas en que el coliseo Jefferson Pérez registró un ‘llenazo’, fue en la semifinal y en la final. “La capacidad del escenario es de 6.725 personas, nuestra taquilla era de 6.000 boletos; en la final dispusimos 5.000 a la venta; 1.000 se llevó la comisaría”, dijo el dirigente del Amistad Club.

Pero el Mundialito también registró dos noches ‘flojas': la fecha cinco y la seis, que tuvieron un aproximado de 700 asistentes.

Por otra parte, Chiriboga manifestó que la edición 43 del índor interbarrial contó con la participación de cinco jugadores extranjeros, entre colombianos, peruanos y venezolanos; 84 indorístas nacionales (fuera de Azuay), y 343 locales, de estos 75 fueron ‘novatos’, desde los 15 años.

b1venezolanos

Joiber Bastidas y Ángel Monzón, dos venezolanos que jugaron con Ucubamba en el Mundialito.   EL TIEMPO


 Tradiciones

Asimismo, el Mundialito de los Pobres es un evento considerado tradicional por varios acontecimientos extras a los partidos, como la comida, las bromas con palabras de toda índole, los detalles que presentan las barras y la religión. Este último sin duda es el más importante para los jugadores, pues cada equipo lleva consigo un santo.

El Vecino es uno de ellos y el más fiel, ya que noche a noche un jugador cargaba en sus manos al Divino Niño, lo ubica en un altar improvisado dentro del camerino y, previo al partido, cumplen con todos los rituales. Perezpata, La UNE, Tres Tiendas fueron otros de los fieles barrios que antes y después de cada partido se encomiendan al Todopoderoso.

B1DIFUMINADOHACIAARRIBA

El representativo de Tres Tiendas ora previo a un partido de índor.   Miguel Arévalo | EL TIEMPO

 Lo bueno

A decir del dirigente, lo bueno de esta edición fue la organización del certamen. Así también la visita de aficionados y jugadores de otras partes del Ecuador. “Me encontré con personas de Cañar, Loja, Machala, Guayaquil, ingresando a disfrutar del índor. Y, en la final, haber permitido que el partido pueda ser transmitido por las diferentes redes sociales y que los cuencanos residentes en otros países puedan ver fue un acierto”, acotó.

 Lo malo

Para Chiriboga lo malo fue la falsificación de boletos para las semifinales y la reventa exagerada de entradas. “Al siguiente día de las semifinales nos encontramos con cerca de 100 boletos falsos, y ocasionó que mucha gente se queda afuera y no pueda ver los partidos, sin embargo, a algunas personas inmediatamente le devolvimos el valor de la entrada”, cuenta.

En cuanto a la reventa de entradas, considera que es un mal que no se podrá evitar, pero, al menos, se pretenderá armar un plan para evitar el excesivo cobro. “Había personas que ofrecían los boletos a 15 dólares, cuando el precio normal era de tres dólares y un boleto de niños que costaba un dólar, pedían siete dólares”, comenta el dirigente.

Pese a estos inconvenientes, Luis Chiriboga considera que la edición 43, que sobrepasó los 1.200 goles y que César Gutiérrez, de El Vecino, fue el máximo romperredes con 27 dianas, se cumplió con normalidad y agradece a todos los cuencanos por hacer de este Mundialito de los Pobres una hermosa tradición de la ciudad que, año tras año, va ganando y rompiendo récord de asistencias. (MRO) (D)

Cuenca.