Los Andrada, garra uruguaya en el Mundialito

Desde mucho tiempo atrás, el Mundialito de los Pobres se ha convertido en el centro de atención para los amantes de la pelota chica. En la década de los noventa los equipos ya empezaron a reforzar a sus planteles para aspirar al título. Apareció un uruguayo, quien tras jugar dos años en el Deportivo Cuenca se retiró del fútbol profesional y de inmediato recibió la visita de los dirigentes del indor más tradicional del Azuay.
Jonathan junto a su padre Daniel Andrada dos históricos del Mundialito I El Tiempo

Cuenta que, Francisco Bermeo, dirigente de San Roque llegó a su domicilio, ubicado en el mismo sector y le invitó a formar parte del equipo, fue en 1994, cuando aceptó vestirse de corto e ir a la cancha de cemento del colegio Febres Cordero.

“Ese año no nos fue bien, no tuvimos un buen plantel y fuimos eliminados, pero al siguiente año, el equipo estuvo más compacto, llegamos a la final, pero lo perdimos. Íbamos ganando 3-0 hasta que me rompí dos dedos, un rival se cayó sobre mi pierna y me fracturé, tuve que salir de la cancha; al final el equipo perdió 5-3”, recuerda Andrada, mientras que acomoda en una silla del local de comida rápida que tiene en la calle Julio Matovello, detrás de avenida Remigio Crespo.

Comenta Andrada que solo disputó dos años el Mundialito de los Pobres, pues a raiz de la lesión, -de la que nadie le ayudó a recuperarse-, dejó definitivamente el indor.

“El indor tiene sus mañas, yo no sabía ni que zapato eran los específicos, yo jugaba con los de marca y no podía maniobrar. Patear esa pelota te dolía hasta el alma”, era muy singular participar, comenta entre risas Daniel Andrada padre, quien ahora disfruta mucho del fútbol masters.


Herencia

Jonathan Daniel Andrada, quien en la actualidad tiene 34 años, cuenta que no le vio jugar a su papá en el Mundialito de los Pobres, pues su padre no le llevaba ya que era “peligroso”. Sin embargo, pasaron cuatro años y el apodado como “el uruguayo” pisó el Mundialito de los Pobres, con el mismo equipo que debutó su papá, San Roque, barrió con el cual jugó cinco años y logró dos títulos.

Jonathan lleva 18 años jugando de corrido en el indor más tradicional de Cuenca, lleva cinco títulos en seis finales disputadas, el último lo consiguió la temporada pasada con Carlos Tosi. “El año anterior por ser un equipo debutante nadie nos dio un caramelo, pero dentro de la cancha demostramos que estábamos para seguir luchando y ganamos el título; este año todos los querrán ganar, nosotros iremos partido a partido con lo que sabemos hacer”, acotó Jonathan Andrada. (MRO) (D)

Cuenca.

Los Andrada, garra uruguaya en el Mundialito

Jonathan junto a su padre Daniel Andrada dos históricos del Mundialito I El Tiempo

Cuenta que, Francisco Bermeo, dirigente de San Roque llegó a su domicilio, ubicado en el mismo sector y le invitó a formar parte del equipo, fue en 1994, cuando aceptó vestirse de corto e ir a la cancha de cemento del colegio Febres Cordero.

“Ese año no nos fue bien, no tuvimos un buen plantel y fuimos eliminados, pero al siguiente año, el equipo estuvo más compacto, llegamos a la final, pero lo perdimos. Íbamos ganando 3-0 hasta que me rompí dos dedos, un rival se cayó sobre mi pierna y me fracturé, tuve que salir de la cancha; al final el equipo perdió 5-3”, recuerda Andrada, mientras que acomoda en una silla del local de comida rápida que tiene en la calle Julio Matovello, detrás de avenida Remigio Crespo.

Comenta Andrada que solo disputó dos años el Mundialito de los Pobres, pues a raiz de la lesión, -de la que nadie le ayudó a recuperarse-, dejó definitivamente el indor.

“El indor tiene sus mañas, yo no sabía ni que zapato eran los específicos, yo jugaba con los de marca y no podía maniobrar. Patear esa pelota te dolía hasta el alma”, era muy singular participar, comenta entre risas Daniel Andrada padre, quien ahora disfruta mucho del fútbol masters.


Herencia

Jonathan Daniel Andrada, quien en la actualidad tiene 34 años, cuenta que no le vio jugar a su papá en el Mundialito de los Pobres, pues su padre no le llevaba ya que era “peligroso”. Sin embargo, pasaron cuatro años y el apodado como “el uruguayo” pisó el Mundialito de los Pobres, con el mismo equipo que debutó su papá, San Roque, barrió con el cual jugó cinco años y logró dos títulos.

Jonathan lleva 18 años jugando de corrido en el indor más tradicional de Cuenca, lleva cinco títulos en seis finales disputadas, el último lo consiguió la temporada pasada con Carlos Tosi. “El año anterior por ser un equipo debutante nadie nos dio un caramelo, pero dentro de la cancha demostramos que estábamos para seguir luchando y ganamos el título; este año todos los querrán ganar, nosotros iremos partido a partido con lo que sabemos hacer”, acotó Jonathan Andrada. (MRO) (D)

Cuenca.