El simbolismo de un nombre quichua

Sus padres los bautizaron con nombres occidentales o católicos, pero ellos decidieron renombrarse como sus antepasados. Son las historias de Israel Quindi y Marco Yupangui quienes se hacen llamar Atik y Mayu, respectivamente.

Israel, aunque este fue el nombre que su padre eligió para él, asegura que no se siente identificado. Decidió cambiarlo oficialmente, pero todavía no ha materializado este sueño de manera legal. Nació en la comunidad de Quilloac, provincia del Cañar.


Su padre, Bonifacio Quindi, le contó que trabajaba en Guayaquil cuando escuchó acerca de la ciudad que vio nacer a Jesucristo, era Israel y decidió llamarlo así. Hace 19 años el mismo Israel encontró su “nombre artístico” perfecto: Atik que en español significa 'líder o vencedor'.


La historia de Marco Yupangui es diferente. A él lo bautizaron con el nombre castizo y le gustaba, no era de los chicos que querían llevar el cabello largo, como suelen hacerlo los miembros de la comuna Quilloac, de donde es oriundo, sino que prefería mantenerlo bien corto.


Desde pequeño le gustó la música, pero jamás conoció de los instrumentos andinos, sino que se inclinó por la guitarra eléctrica.
A los 14 años, viajó a España y todos los amigos le preguntaban por sus raíces andinas, pero él no conocía absolutamente nada; ni de instrumentos, ni del idioma quichua y mucho menos quería lucir como un cañari.
Pero estando en otro continente fue que entendió que su cultura era importante y empezó a investigar acerca de los ritmos tradicionales, del bandolín, la caja, la quena y otros instrumentos de origen precolombino y fue entonces cuando decidió dejar crecer su cabello.


Empezó a reencontrarse con sus raíces, a reconocerse y a descubrirse lejos de su tierra. Entonces, se hizo llamar Mayu, al principio era solo una combinación entre la sílaba inicial de su nombre que es la “ma” de Marco y la “yu” de Yupangui de las cuales resulta la palabra Mayu. Pero fue después de algunos años, y de sus estudios acerca de su identidad, que descubrió que Mayu tenía un significado en Quichua y que en español era 'río'.
“Me alegré porque me siento identificado con mi nombre quichua, pero no pienso cambiarlo oficialmente por respeto a mis padres”, señala. Ambos jóvenes Atik y Mayu son miembros del grupo musical Yanantin, y están decididos a rescatar las tradiciones musicales andinas.


El caso de Rumiñahui Mayancela es completamente distinto. Él también es oriundo de Cañar, pero su padre, un conocedor de la cultura andina lo bautizó desde que nació con ese nombre que significa 'el último guerrero Inca, fuerte, eterno o firme'.


Cuenta que cuando va a otras provincias le preguntan, en reiteradas oportunidades, cuál es su nombre, porque no lo entienden con facilidad, o a veces se ríen, pero eso no ha sido motivo para que él se disguste o sienta vergüenza de su nombre, al contrario se siente muy orgulloso.


Rumiñahuai también es un estudioso de su propia cultura, la cañari, y asegura que hace unos 20 o 25 años llamar a un hijo con un nombre en quichua era un acto de rebeldía o valentía porque ningún miembro del pueblo quería que un hijo tuviera un nombre que hablara de sus raíces o antepasados. Comenta que había mucho racismo y los propios miembros de las comunidades estaban esclavizados en el catolicismo y decidían ponerle a sus hijos estos nombres.
“Pero ahora esto ha cambiado y esto habla bien porque la sociedad también ha cambiado y nosotros empezamos a admirar nuestros nombres y el idioma”, reflexiona Mayancela. Ahora es común que los padres elijan para sus hijos nombres en quichua, toman en cuenta las energías, el significado de las palabras o nombres de héroes indígenas y en base deciden, dotándolos de simbolismo.


En Cañar hay niños que ahora lucen sus nombres en quichua como Jatziri, que significa flor de rocío y que por lo general se lo ponen a las niñas, o, Amayu, que significa aliento de gran río. Es a través del tiempo que la identidad indígena se ha revalorizado y ahora son los propios miembros de las comunidades quienes lo demuestran a través de su decisión de hablar en quichua, llamarse en quichua, cantar en quichua y darle valor a sus raíces ancestrales. (EPA) (F)

Cuenca.