La quinua y su historia en los platillos andinos

La quinua ha sido cultivada por alrededor de 7.000 años en la región andina, donde ha sido apreciada por su valor nutritivo y durabilidad frente a condiciones ambientales difíciles. Su centro de origen se ubica en la región del Lago Titicaca, desde donde se difundió hacia las regiones que hoy conocemos como Ecuador, Chile, Perú y Bolivia. Las primeras referencias de cultivo en el Ecuador datan de 500 años A.C
Actualmente la quinua se comercializa en los mercados de la ciudad en grano y harina. El Tiempo

Para los Incas la quinua o “Chisiya-mama” o grano madre fue básico en su cultura alimentaria. Alimento para llevar por los ejércitos en sus largas marchas y recurso nutricional muy valorado para el cuidado de los hijos. Los Incas y Aymaras atribuían a la quinua fuerzas mágicas, energía, valor y orígenes míticos, tanto que su siembra y su cosecha eran motivo de fiesta religiosa y se dice que los Incas “ofrecían la quinua en un fuente de oro al Dios Inti”.

Importancia
Sophie Coe, citando a Garcilazo de la Vega, refiere que la quinua ocupa el segundo lugar en la extensión de los cultivos después del maíz y que “los indios comen sus hojas tiernas y los españoles las preparan en un guiso, debido a su buen sabor y a que son muy saludables”.


Al igual que la papa y el maíz, la quinua fue uno de los principales alimentos de los pueblos andinos preincaicos. El período de colonización española provocó un enriquecimiento de la dieta tanto americana como europea, los aportes nativos que iban desde el chocolate hasta las papas y la introducción europea de las habas, la cebada o el chancho aportaron también a nuevas mezclas.


Sin embargo, por muy buenos resultados que hayan tenido algunas combinaciones los españoles vinieron como conquistadores y las relaciones de dominación se presentaron con la estigmatización de ciertas comidas nativas marcada como “indias” y por lo tanto no aptas para el consumo de los “no indios”. Por ello el consumo de un producto tan popular como la quinua se limitó solamente a los productores campesinos y a la mesa de diario.

Efecto social
La quinua quedó marcada, pocas personas compraban la quinua en los mercados populares decían que era comida de los campesinos, comida de los indios y su producción fue declinando, tanto que en la etapa más crítica, de finales de los años 70, Perú y Bolivia apenas destinaban el uno por ciento de la superficie arable para la siembra de quinua y en Chile y Ecuador se consideraba que estaba en peligro de extinción.
Varios libros de cocina no la mencionan entre sus recetas, apenas en los últimos años se han dado unas pocas publicaciones que la incluyen recetas de sopa de quinua y en eso su trayectoria es parecida a la del cerdo ibérico, “da cuentan de las diferentes formas de distinción que marcan las modas de una época”.

Valoración
Por su enorme valor nutricional, científicos latinoamericanos como Plutarco Naranjo han reivindicado el valor nutricional de la quinua, mostrando que es muy superior al de otros cereales y muy similar al de la leche, también diversos organismos de Naciones Unidas han impulsado su consumo y FAO declaró el 2013 como el año de la quinua.


En el Ecuador desde el año 2008 el Ministerio de Agricultura viene impulsando ampliar el número de hectáreas con producción de quinua y ha hecho intensivas campañas de fomento y subsidio en los últimos cuatro años, encontrándonos hoy en una fase de ampliación de su consumo.


La mayor cantidad de producción del cereal andino se destina al mercado mundial. En Bolivia por ejemplo el “94 por ciento de la producción de quinua del Altiplano Sur se destina a la venta, sólo el cinco por ciento se consume y el uno por ciento es para reposición de semilla”.


La creciente popularidad de la quinua en el mundo, la ha convertido en el grano más caro del mundo.
Hoy la Quinua se va recuperando para el consumo, particularmente para el consumo excepcional y/o festivo de algunos sectores de la sociedad, sin que necesariamente esto suponga la recuperación de los elementos patrimoniales de su origen, esto es el cultivo en la huerta y no en la gran extensión, el consumo saludable y cotidiano y no el consumo que priorice la acumulación del capital. (I)

Cuenca. 

La quinua y su historia en los platillos andinos

Actualmente la quinua se comercializa en los mercados de la ciudad en grano y harina. El Tiempo

Para los Incas la quinua o “Chisiya-mama” o grano madre fue básico en su cultura alimentaria. Alimento para llevar por los ejércitos en sus largas marchas y recurso nutricional muy valorado para el cuidado de los hijos. Los Incas y Aymaras atribuían a la quinua fuerzas mágicas, energía, valor y orígenes míticos, tanto que su siembra y su cosecha eran motivo de fiesta religiosa y se dice que los Incas “ofrecían la quinua en un fuente de oro al Dios Inti”.

Importancia
Sophie Coe, citando a Garcilazo de la Vega, refiere que la quinua ocupa el segundo lugar en la extensión de los cultivos después del maíz y que “los indios comen sus hojas tiernas y los españoles las preparan en un guiso, debido a su buen sabor y a que son muy saludables”.


Al igual que la papa y el maíz, la quinua fue uno de los principales alimentos de los pueblos andinos preincaicos. El período de colonización española provocó un enriquecimiento de la dieta tanto americana como europea, los aportes nativos que iban desde el chocolate hasta las papas y la introducción europea de las habas, la cebada o el chancho aportaron también a nuevas mezclas.


Sin embargo, por muy buenos resultados que hayan tenido algunas combinaciones los españoles vinieron como conquistadores y las relaciones de dominación se presentaron con la estigmatización de ciertas comidas nativas marcada como “indias” y por lo tanto no aptas para el consumo de los “no indios”. Por ello el consumo de un producto tan popular como la quinua se limitó solamente a los productores campesinos y a la mesa de diario.

Efecto social
La quinua quedó marcada, pocas personas compraban la quinua en los mercados populares decían que era comida de los campesinos, comida de los indios y su producción fue declinando, tanto que en la etapa más crítica, de finales de los años 70, Perú y Bolivia apenas destinaban el uno por ciento de la superficie arable para la siembra de quinua y en Chile y Ecuador se consideraba que estaba en peligro de extinción.
Varios libros de cocina no la mencionan entre sus recetas, apenas en los últimos años se han dado unas pocas publicaciones que la incluyen recetas de sopa de quinua y en eso su trayectoria es parecida a la del cerdo ibérico, “da cuentan de las diferentes formas de distinción que marcan las modas de una época”.

Valoración
Por su enorme valor nutricional, científicos latinoamericanos como Plutarco Naranjo han reivindicado el valor nutricional de la quinua, mostrando que es muy superior al de otros cereales y muy similar al de la leche, también diversos organismos de Naciones Unidas han impulsado su consumo y FAO declaró el 2013 como el año de la quinua.


En el Ecuador desde el año 2008 el Ministerio de Agricultura viene impulsando ampliar el número de hectáreas con producción de quinua y ha hecho intensivas campañas de fomento y subsidio en los últimos cuatro años, encontrándonos hoy en una fase de ampliación de su consumo.


La mayor cantidad de producción del cereal andino se destina al mercado mundial. En Bolivia por ejemplo el “94 por ciento de la producción de quinua del Altiplano Sur se destina a la venta, sólo el cinco por ciento se consume y el uno por ciento es para reposición de semilla”.


La creciente popularidad de la quinua en el mundo, la ha convertido en el grano más caro del mundo.
Hoy la Quinua se va recuperando para el consumo, particularmente para el consumo excepcional y/o festivo de algunos sectores de la sociedad, sin que necesariamente esto suponga la recuperación de los elementos patrimoniales de su origen, esto es el cultivo en la huerta y no en la gran extensión, el consumo saludable y cotidiano y no el consumo que priorice la acumulación del capital. (I)

Cuenca.