Mansión Alcázar se renueva

Un millón y medio de dólares se invirtió en la nueva propuesta de Suites Reales del Alcázar que se conecta con el hotel boutique; tiene acceso para personas con discapacidad.

El nuevo edificio posee cuatro habitaciones suites reales, dos de estas son para personas con discapacidad.

Una fachada que tiene una ornamentación pintada en color muy oscuro, casi negro, con algunos toques dorados, la entrada por un zaguán central que tiene sus paredes laterales desnudas donde se observa la mezcla del adobe y la construcción tradicional son algunas características de la nueva propuesta hotelera en formato boutique: ‘Suites Reales del Alcázar’, que forma parte del Hotel Mansión Alcázar.


Sus puertas de madera con hierro forjado, su iluminación, lo que más destaca, con sus cintas led de piso que también están en la base de las paredes que muestran su textura, un ambiente donde predomina la paz y la contaminación audiovisual es ausente forman parte de una infraestructura en la que se invirtió un millón y medio de dólares.


El edificio que data del 1910 es propiedad de Rocío Vázquez Alcázar, empresaria cuencana quien destaca que a nivel sudamericano porque tiene dos habitaciones adecuadas para personas con discapacidad.


Según contó la empresaria, hasta 2007 la casa fue de herederos; por el deterioro, el Municipio de Cuenca declaró su demolición y esto lo certifica Paúl Vázquez, responsable del diseño arquitectónico e interiores del actual hotel.


El arquitecto asegura que el diseño del proyecto inició en 2014, ya en 2015 comenzaron la tramitología municipal que tardó un año,  pero lo que más complejo fue, es la aceptación del ascensor, que estaba desde un principio dentro del proyecto, pero que por ser un bien patrimonial, fue más complicado, pero por la razón de ser para personas con discapacidad se dio la incorporación en el marco de la ley.


El arquitecto agregó que la decoración fue de Robert Mc. Cartney y que la fiscalización fue de Santiago Carvajal, Paúl Vázquez y Leonardo Contreras, un equipo se enfocó en la restauración con la fusión y mezcla de materiales contemporáneos.


Cada rincón del nuevo hotel tiene detalles generados por artesanos locales.
Los pisos son de baldosa hidráulica, artesanal,  en la parte central donde están las escaleras que está hecha en chonta una madera natural y una parte estructural metálica cubierta de cristal para dejar el espacio iluminado, tiene una pileta que está rodeada de piedras de los ríos de Cuenca que fueron trasladadas las noches en carretillas, según detalla Vásquez.
Además, las áreas jardines fueron diseñadas por Sebastián Torres.  (I)


4
amplias habitaciones tiene el nuevo edificio. Completan 23 de la Mansión.

HABITACIÓN. El espacio tendrá el servicio de suites de larga estadía y habitaciones con espacios para niños, cuarto de cocina y comedor.
DINAMISMO. Se incentivó al artesano local y se dinamizó la economía del área. Se rescataron conocimientos ancestrales de la localidad.
Conservación. De los muros de adobe, cerámica artesanal y chonta, cielos rasos y fachada para que conserve su característica patrimonial.

Mansión Alcázar se renueva

Un millón y medio de dólares se invirtió en la nueva propuesta de Suites Reales del Alcázar que se conecta con el hotel boutique; tiene acceso para personas con discapacidad.

El nuevo edificio posee cuatro habitaciones suites reales, dos de estas son para personas con discapacidad.

Una fachada que tiene una ornamentación pintada en color muy oscuro, casi negro, con algunos toques dorados, la entrada por un zaguán central que tiene sus paredes laterales desnudas donde se observa la mezcla del adobe y la construcción tradicional son algunas características de la nueva propuesta hotelera en formato boutique: ‘Suites Reales del Alcázar’, que forma parte del Hotel Mansión Alcázar.


Sus puertas de madera con hierro forjado, su iluminación, lo que más destaca, con sus cintas led de piso que también están en la base de las paredes que muestran su textura, un ambiente donde predomina la paz y la contaminación audiovisual es ausente forman parte de una infraestructura en la que se invirtió un millón y medio de dólares.


El edificio que data del 1910 es propiedad de Rocío Vázquez Alcázar, empresaria cuencana quien destaca que a nivel sudamericano porque tiene dos habitaciones adecuadas para personas con discapacidad.


Según contó la empresaria, hasta 2007 la casa fue de herederos; por el deterioro, el Municipio de Cuenca declaró su demolición y esto lo certifica Paúl Vázquez, responsable del diseño arquitectónico e interiores del actual hotel.


El arquitecto asegura que el diseño del proyecto inició en 2014, ya en 2015 comenzaron la tramitología municipal que tardó un año,  pero lo que más complejo fue, es la aceptación del ascensor, que estaba desde un principio dentro del proyecto, pero que por ser un bien patrimonial, fue más complicado, pero por la razón de ser para personas con discapacidad se dio la incorporación en el marco de la ley.


El arquitecto agregó que la decoración fue de Robert Mc. Cartney y que la fiscalización fue de Santiago Carvajal, Paúl Vázquez y Leonardo Contreras, un equipo se enfocó en la restauración con la fusión y mezcla de materiales contemporáneos.


Cada rincón del nuevo hotel tiene detalles generados por artesanos locales.
Los pisos son de baldosa hidráulica, artesanal,  en la parte central donde están las escaleras que está hecha en chonta una madera natural y una parte estructural metálica cubierta de cristal para dejar el espacio iluminado, tiene una pileta que está rodeada de piedras de los ríos de Cuenca que fueron trasladadas las noches en carretillas, según detalla Vásquez.
Además, las áreas jardines fueron diseñadas por Sebastián Torres.  (I)


4
amplias habitaciones tiene el nuevo edificio. Completan 23 de la Mansión.

HABITACIÓN. El espacio tendrá el servicio de suites de larga estadía y habitaciones con espacios para niños, cuarto de cocina y comedor.
DINAMISMO. Se incentivó al artesano local y se dinamizó la economía del área. Se rescataron conocimientos ancestrales de la localidad.
Conservación. De los muros de adobe, cerámica artesanal y chonta, cielos rasos y fachada para que conserve su característica patrimonial.