La sicología aplicada al color del cabello y piel

Para un cambio de look, se debe escoger una nueva tonalidad para su melena, que le favorezca y se la vea transformada. Una mala decisión puede endurecer el rostro, sumar años o dar una apariencia apagada. 


Por un instante piense: si su piel fuese una estación del año, ¿cuál sería? ¿Primavera, verano, otoño o invierno? Es decir si es más cálida o fría. El color del cabello y el tono de su piel se deben complementar para destacar las facciones y obtener un aspecto natural que vaya acorde además, con el color de sus ojos y estilo personal.


Para asegurarse cuál es la gama de color a la que pertenece su tez, verifique el tono de las venas de su muñeca a la luz del sol, si se ven verdosas es cálida, pero si se muestran azuladas es fría.
Otro truco que puede aplicar es con la ayuda de un collar o pulsera, uno en tonalidad plata y otro en dorado, observe cuál de los dos brinda mayor luminosidad o luce mejor.


El accesorio plateado resalta las pieles pálidas, mientras que el opuesto las bronceadas. En caso de no encontrar ninguna diferencia, entonces su dermis es neutra, quiere decir que le va bien cualquier look.
Es esencial a la hora de optar por un nuevo color de pelo no dejarse llevar por las modas o el tinte de su hermana, amiga o la celebridad que le agrada, este también debe ir de la mano con su edad y gustos personales.


Piel de primavera
Las mujeres con este tipo de tez, poseen una dermis clara, transparente con tonos desde el dorado hasta el durazno, se sonrojan con facilidad y suelen tener pecas. Se aconseja que eviten colores como el cenizo, oscuros, y opten por los cálidos. Las opciones ideales para el cabello son el rubio, miel, castaño mediano o con reflejos. También les favorece las tonalidades rojizas, cobrizas porque les ilumina el rostro.


Piel de verano
El tono de la piel es de un bronceado ligero con matices rosados. A estas mujeres les asienta muy bien unas mechas plateadas o de un rubio platinado para agregar resplandor al cabello. Ahora si desea teñirlo completamente, el rubio-cenizo, platino, rojo burdeos (concho de vino), malva (morado oscuro) y el marrón son sus colores. Olvídese del caoba, cobrizo y los matices rubios dorados porque la envejecen.


Piel de otoño
La tonalidad puede ser algo clara o ser más oscura, morena, bronceada con un amarillo dorado. También suelen tener pecas.
Para acentuar el color de su melena, se recomienda los rojos y cobrizos, sumado a todos los castaños cálidos. Si va a elegir un solo tono, escoja un rubio dorado y evite el rubio cenizo.  
En cuanto a las mechas, lo mejor es optar por una base castaña con reflejos caoba o canela, o bien rubio con iluminaciones de color caramelo.


Piel de invierno
Es muy clara, al punto que se puede distinguir los tonos azulados de las venas o los verdosos de los vasos sanguíneos. Es un tipo de piel que está muy extendida, significa que las personas de origen asiático o de Europa del sur suelen ser de este tipo.


El color del cabello tiende a ser naturalmente cálido, basta con resaltar un poco el brillo, por lo que se sugiere aplicar una tonalidad negra azulada. Los reflejos en tono berenjena o caoba resaltan el oscuro y la belleza del pelo.


En caso que desee aclararlo opte por un rubio cenizo y evite los amarillos dorados porque apagan la luminosidad de la piel. Una apuesta segura y que también es tendencia es optar por un tono “bronde”; luminoso para las pieles blancas y más caramelo para una tez media u oscura, ambos favorecen.


Si tiene un color castaño en su cabello combínelo con unos rayitos dorados y si es rubio completamente, matícelo con unas mechas caramelo o avellana, estará en tendencia sin tener que escoger entre una gama de tonos. (I)

La sicología aplicada al color del cabello y piel

Para un cambio de look, se debe escoger una nueva tonalidad para su melena, que le favorezca y se la vea transformada. Una mala decisión puede endurecer el rostro, sumar años o dar una apariencia apagada. 


Por un instante piense: si su piel fuese una estación del año, ¿cuál sería? ¿Primavera, verano, otoño o invierno? Es decir si es más cálida o fría. El color del cabello y el tono de su piel se deben complementar para destacar las facciones y obtener un aspecto natural que vaya acorde además, con el color de sus ojos y estilo personal.


Para asegurarse cuál es la gama de color a la que pertenece su tez, verifique el tono de las venas de su muñeca a la luz del sol, si se ven verdosas es cálida, pero si se muestran azuladas es fría.
Otro truco que puede aplicar es con la ayuda de un collar o pulsera, uno en tonalidad plata y otro en dorado, observe cuál de los dos brinda mayor luminosidad o luce mejor.


El accesorio plateado resalta las pieles pálidas, mientras que el opuesto las bronceadas. En caso de no encontrar ninguna diferencia, entonces su dermis es neutra, quiere decir que le va bien cualquier look.
Es esencial a la hora de optar por un nuevo color de pelo no dejarse llevar por las modas o el tinte de su hermana, amiga o la celebridad que le agrada, este también debe ir de la mano con su edad y gustos personales.


Piel de primavera
Las mujeres con este tipo de tez, poseen una dermis clara, transparente con tonos desde el dorado hasta el durazno, se sonrojan con facilidad y suelen tener pecas. Se aconseja que eviten colores como el cenizo, oscuros, y opten por los cálidos. Las opciones ideales para el cabello son el rubio, miel, castaño mediano o con reflejos. También les favorece las tonalidades rojizas, cobrizas porque les ilumina el rostro.


Piel de verano
El tono de la piel es de un bronceado ligero con matices rosados. A estas mujeres les asienta muy bien unas mechas plateadas o de un rubio platinado para agregar resplandor al cabello. Ahora si desea teñirlo completamente, el rubio-cenizo, platino, rojo burdeos (concho de vino), malva (morado oscuro) y el marrón son sus colores. Olvídese del caoba, cobrizo y los matices rubios dorados porque la envejecen.


Piel de otoño
La tonalidad puede ser algo clara o ser más oscura, morena, bronceada con un amarillo dorado. También suelen tener pecas.
Para acentuar el color de su melena, se recomienda los rojos y cobrizos, sumado a todos los castaños cálidos. Si va a elegir un solo tono, escoja un rubio dorado y evite el rubio cenizo.  
En cuanto a las mechas, lo mejor es optar por una base castaña con reflejos caoba o canela, o bien rubio con iluminaciones de color caramelo.


Piel de invierno
Es muy clara, al punto que se puede distinguir los tonos azulados de las venas o los verdosos de los vasos sanguíneos. Es un tipo de piel que está muy extendida, significa que las personas de origen asiático o de Europa del sur suelen ser de este tipo.


El color del cabello tiende a ser naturalmente cálido, basta con resaltar un poco el brillo, por lo que se sugiere aplicar una tonalidad negra azulada. Los reflejos en tono berenjena o caoba resaltan el oscuro y la belleza del pelo.


En caso que desee aclararlo opte por un rubio cenizo y evite los amarillos dorados porque apagan la luminosidad de la piel. Una apuesta segura y que también es tendencia es optar por un tono “bronde”; luminoso para las pieles blancas y más caramelo para una tez media u oscura, ambos favorecen.


Si tiene un color castaño en su cabello combínelo con unos rayitos dorados y si es rubio completamente, matícelo con unas mechas caramelo o avellana, estará en tendencia sin tener que escoger entre una gama de tonos. (I)