Estas son las ventajas del aceite de orujo de oliva

El aceite de orujo de oliva es rico en ácido oleico y en compuestos bioactivos exclusivos.

Las propiedades de este aceite, que proviene de la oliva, lo hacen idóneo para frituras y podría tener un efecto protector frente al alzhéimer. Este no sustituye al de oliva virgen o virgen extra.

Para hablar de aceite de orujo de oliva lo primero que debemos saber es qué es y de dónde proviene.

Se trata de un lípido, un aceite vegetal comestible que procede del olivar -es decir, de las aceitunas-, por lo que tras el aceite de oliva en cualquiera de sus variedades: aceite de oliva, aceite de oliva virgen, y aceite de oliva virgen extra, podría decirse que el segundo más saludable del mercado.

Pero, si al igual que los aceites de oliva, proviene de la aceituna, ¿cuál es la diferencia? Pues bien, a pesar de elaborarse a partir de la misma materia prima, la parte de la misma que se emplea no lo es.

Mientras para la elaboración del aceite de oliva (recordemos, en cualquiera de sus tres variedades), lo que se utiliza es el zumo de la aceituna -que representa un 20 por ciento de la misma-, para el aceite de orujo se emplea el alperujo, el 80 % restante, compuesto por el agua, la piel, el hueso y los restos que quedan después de ser exprimida.

Según un estudio elaborado por el Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, que estudia su comportamiento en fritura y lo compara con los de girasol convencional y alto oleico -los más habituales para freír en España-, el aceite de orujo de oliva resulta idóneo para freír por sus propiedades, duración y rentabilidad.

Su composición, rica en ácido oleico y en compuestos bioactivos exclusivos como el escualeno o el beta-sitosterol, le aportan propiedades que consiguen un efecto protector tanto del propio aceite, haciéndolo más duradero y estable, como de la salud, con efectos beneficiosos para el organismo. (I)

Estas son las ventajas del aceite de orujo de oliva

El aceite de orujo de oliva es rico en ácido oleico y en compuestos bioactivos exclusivos.

Las propiedades de este aceite, que proviene de la oliva, lo hacen idóneo para frituras y podría tener un efecto protector frente al alzhéimer. Este no sustituye al de oliva virgen o virgen extra.

Para hablar de aceite de orujo de oliva lo primero que debemos saber es qué es y de dónde proviene.

Se trata de un lípido, un aceite vegetal comestible que procede del olivar -es decir, de las aceitunas-, por lo que tras el aceite de oliva en cualquiera de sus variedades: aceite de oliva, aceite de oliva virgen, y aceite de oliva virgen extra, podría decirse que el segundo más saludable del mercado.

Pero, si al igual que los aceites de oliva, proviene de la aceituna, ¿cuál es la diferencia? Pues bien, a pesar de elaborarse a partir de la misma materia prima, la parte de la misma que se emplea no lo es.

Mientras para la elaboración del aceite de oliva (recordemos, en cualquiera de sus tres variedades), lo que se utiliza es el zumo de la aceituna -que representa un 20 por ciento de la misma-, para el aceite de orujo se emplea el alperujo, el 80 % restante, compuesto por el agua, la piel, el hueso y los restos que quedan después de ser exprimida.

Según un estudio elaborado por el Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, que estudia su comportamiento en fritura y lo compara con los de girasol convencional y alto oleico -los más habituales para freír en España-, el aceite de orujo de oliva resulta idóneo para freír por sus propiedades, duración y rentabilidad.

Su composición, rica en ácido oleico y en compuestos bioactivos exclusivos como el escualeno o el beta-sitosterol, le aportan propiedades que consiguen un efecto protector tanto del propio aceite, haciéndolo más duradero y estable, como de la salud, con efectos beneficiosos para el organismo. (I)