Roberto Manrique: “Entender a la muerte como una transición”

Roberto Manrique, quien visitó EL TIEMPO para promocionar su película Translúcido, habló sobre la muerte y sobre varios aspectos de su carrera actoral que ha traspasado fronteras.
Roberto Manrique durante su visita a Diario EL TIEMPO. Franklin Minchala | EL TIEMPO

Translúcido habla de la muerte ¿Qué tal fue interpretar a Rubén?
Fue muy demandante. El mayor reto que he experimentado en mi carrera y en dos sentidos: Por un lado el actoral porque es un personaje muy complejo, más que él en si, es su situación de vida muy compleja y ha tomado la decisión de no hacerse el tratamiento; pero ademas también en mi rol de productor ejecutivo, por primera vez haciendo cine, también fue muy retador crecer en áreas nuevas para mi.

¿Por qué debutar como productor?
Quería hacer cine desde hace mucho tiempo y se me propuso ser parte, primero del reparto de la película. El productor de Translúcido me propone entrar como protagonista y yo entrar como productor, ¿por qué? buena pregunta nadie me ha preguntado, (risas). Porque eso me permitía involucrarme al 100 por ciento en el proyecto y por ende ser parte de las decisiones productivas. No contaba con que Leonard Zelig nos haga a los otros socios, que somos tres, tan parte activa de las decisiones y eso fue hermoso porque hemos podido decidir en conjunto.

¿Tomaría la misma decisión de Rubén, que al tener cáncer, decide vivir sus últimos días con dignidad?
No, eso es lo interesante, pero ojo yo no creo, pero en realidad uno nunca sabe hasta que está en esos zapatos. Ahorita en esta salud, en esta comodidad de la vida te digo que no es mi decisión. Sin embargo sí me parece una decisión absolutamente respetable y eso es uno de los aspectos que me parecen interesantes del proyecto, de la libertad del ser humano sobre su cuerpo.

¿Siguen más proyectos en cine?
Sí, ya estamos trabajando en una segunda película, aparte de la sinergia que tenemos nos interesan proyectos que hablen de temas que se consideran relevantes y como ya sabes esta película habla de la muerte y es chistoso porque en realidad habla de la muerte como una excusa para hablar de la vida, de cómo tendemos a dejar pasar las cosas relevantes por las urgentes y creemos que el trabajo es más importante que tantas muchas otras cosas y eso evita que vivamos a plenitud.
O cómo el miedo a la muerte es innecesario, en realidad más allá de los instintos que podamos tener por defensa propia, ese miedo a la muerte hace que vivamos en un estado de alerta o de de estar prevenidos innecesariamente cuando en realidad podemos entender a la muerte como una transición.

¿Así lo ve Roberto Manrique?
Sí tengo el miedo instintivo natural, pero de cuando una situación pone en peligro mi vida, ese miedo es útil y sirve para reaccionar ante algo y prolonga nuestra vida, el miedo permanente a esa incertidumbre una vez que pasamos ese plano. Estoy convencido de que no hay nada que temer, lo heredé de mi padre que regaló a los hijos esa gran lección cuando él fue diagnosticado con un cáncer y después de cinco años pasó a cualquier otro mundo de una manera muy pacífica.

De todos sus proyectos, ¿cuál es su personaje favorito?
Tengo mi experiencia favorita en teatro, en televisión y Rubén es otro nivel, es la totalidad de un proyecto que tiene tantos aspectos y no tengo con qué compararlo porque es el único en cine. En televisión fue Kike, de Marido en alquiler, ha sido mi experiencia más grata, donde más disfrute, donde más creativo pude ser. Y en teatro Peter Pan fue demasiado divertido y fácil y yo estaba preocupado de cómo sería interpretar un icono del mundo y todas las expectativas y pensé Dios mio cuánto trabajo será crear este personaje, y no descubrí que yo soy Peter Pan, puedo sonar un poco desquiciado, pero descubrí que en mi interior vive él (risas).

¿Por qué tomar la decisión de empezar de cero en otro países?
Fue un gran reto, fue difícil y positivo, porque en lo difícil uno se forja y la época en Colombia donde tuve que trabajar durante dos años, como bien dices empezando de cero, fue hermoso porque surgió el responsable, el adulto, el emprendedor, y empecé a valorar la vida, los recursos que tenía, a conectarme con mi ser espiritual. (MMM) (E)

Roberto Manrique: “Entender a la muerte como una transición”

Roberto Manrique durante su visita a Diario EL TIEMPO. Franklin Minchala | EL TIEMPO

Translúcido habla de la muerte ¿Qué tal fue interpretar a Rubén?
Fue muy demandante. El mayor reto que he experimentado en mi carrera y en dos sentidos: Por un lado el actoral porque es un personaje muy complejo, más que él en si, es su situación de vida muy compleja y ha tomado la decisión de no hacerse el tratamiento; pero ademas también en mi rol de productor ejecutivo, por primera vez haciendo cine, también fue muy retador crecer en áreas nuevas para mi.

¿Por qué debutar como productor?
Quería hacer cine desde hace mucho tiempo y se me propuso ser parte, primero del reparto de la película. El productor de Translúcido me propone entrar como protagonista y yo entrar como productor, ¿por qué? buena pregunta nadie me ha preguntado, (risas). Porque eso me permitía involucrarme al 100 por ciento en el proyecto y por ende ser parte de las decisiones productivas. No contaba con que Leonard Zelig nos haga a los otros socios, que somos tres, tan parte activa de las decisiones y eso fue hermoso porque hemos podido decidir en conjunto.

¿Tomaría la misma decisión de Rubén, que al tener cáncer, decide vivir sus últimos días con dignidad?
No, eso es lo interesante, pero ojo yo no creo, pero en realidad uno nunca sabe hasta que está en esos zapatos. Ahorita en esta salud, en esta comodidad de la vida te digo que no es mi decisión. Sin embargo sí me parece una decisión absolutamente respetable y eso es uno de los aspectos que me parecen interesantes del proyecto, de la libertad del ser humano sobre su cuerpo.

¿Siguen más proyectos en cine?
Sí, ya estamos trabajando en una segunda película, aparte de la sinergia que tenemos nos interesan proyectos que hablen de temas que se consideran relevantes y como ya sabes esta película habla de la muerte y es chistoso porque en realidad habla de la muerte como una excusa para hablar de la vida, de cómo tendemos a dejar pasar las cosas relevantes por las urgentes y creemos que el trabajo es más importante que tantas muchas otras cosas y eso evita que vivamos a plenitud.
O cómo el miedo a la muerte es innecesario, en realidad más allá de los instintos que podamos tener por defensa propia, ese miedo a la muerte hace que vivamos en un estado de alerta o de de estar prevenidos innecesariamente cuando en realidad podemos entender a la muerte como una transición.

¿Así lo ve Roberto Manrique?
Sí tengo el miedo instintivo natural, pero de cuando una situación pone en peligro mi vida, ese miedo es útil y sirve para reaccionar ante algo y prolonga nuestra vida, el miedo permanente a esa incertidumbre una vez que pasamos ese plano. Estoy convencido de que no hay nada que temer, lo heredé de mi padre que regaló a los hijos esa gran lección cuando él fue diagnosticado con un cáncer y después de cinco años pasó a cualquier otro mundo de una manera muy pacífica.

De todos sus proyectos, ¿cuál es su personaje favorito?
Tengo mi experiencia favorita en teatro, en televisión y Rubén es otro nivel, es la totalidad de un proyecto que tiene tantos aspectos y no tengo con qué compararlo porque es el único en cine. En televisión fue Kike, de Marido en alquiler, ha sido mi experiencia más grata, donde más disfrute, donde más creativo pude ser. Y en teatro Peter Pan fue demasiado divertido y fácil y yo estaba preocupado de cómo sería interpretar un icono del mundo y todas las expectativas y pensé Dios mio cuánto trabajo será crear este personaje, y no descubrí que yo soy Peter Pan, puedo sonar un poco desquiciado, pero descubrí que en mi interior vive él (risas).

¿Por qué tomar la decisión de empezar de cero en otro países?
Fue un gran reto, fue difícil y positivo, porque en lo difícil uno se forja y la época en Colombia donde tuve que trabajar durante dos años, como bien dices empezando de cero, fue hermoso porque surgió el responsable, el adulto, el emprendedor, y empecé a valorar la vida, los recursos que tenía, a conectarme con mi ser espiritual. (MMM) (E)