¿Y la igualdad en el fútbol?

La ciudad de Cuenca vive una nueva fiebre futbolística. El partido de la Selección Nacional sin duda fue una muestra clara que el hincha cuencano respalda incondicionalmente a su equipo; prueba de ello es que el equipo de la ciudad no atraviesa por su mejor momento, pero tiene apoyo desde las graderías.
Ahora la atención se centra en el equipo de femenino de la ciudad, “Las Leonas”, quienes clasificaron a la final de la Superliga Femenina cumpliendo una gran campaña la que, lastimosamente, no es valorada a nivel organizativo y los hinchas pasan apuros para acudir al estadio y apoyarlas.
Cuando juega el equipo masculino del Deportivo Cuenca, con días de anticipación se reúne Policía, Bomberos, Dirección de Riesgos y más entidades vinculadas a la seguridad para establecer un “Plan de Contingencia” y así evitar cualquier eventualidad, pero cuando juega su par femenina no existe control, ni seguridad, ni nada semejante a un operativo de los ya acostumbrados en el primer caso.
Quienes buscaban una entrada para el cotejo de la noche del viernes debieron sortear los vehículos que pasan junto a las boleterías, ya que la circulación vehicular no se cerró como en un partido de los hombres. El número de policías fue mínimo por lo que el control al ingreso, de la única puerta habilitada, fue deficiente y lento.
Sin duda, existe una brecha de desigualdad muy grande en organización, mientras para los hombres existe un amplio despliegue de personal de seguridad, las mujeres que van a disputar la final no reciben un trato similar.
Seguramente el próximo partido “todos” estarán presentes, autoridades, socorristas, policías, agentes de tránsito, etc. Esperemos que el equipo femenino reciba el apoyo necesario de una hinchada, que pueda asistir segura al estadio. (O)