Vandalización de radares

Entre marzo y abril, dos radares fijos de velocidad fueron vandalizados por desconocidos, en circunstancias inciertas y dejaron de prestar servicio a la ciudadanía en distintas vías periféricas del cantón Cuenca.
El primer caso ocurrió el 20 de marzo en el kilómetro seis de la vía Cuenca-Azogues, cuando ciudadanos cortaron la base del poste que lo sostenía, dejándolo fuera de servicio. El pasado 7 de abril, otro radar fijo fue violentamente desprendido y quedó inservible, ese dispositivo estaba instalado en el sector de Cumbe.
El exceso de velocidad es, según la Comisión de Tránsito del Ecuador, una de las principales causas de accidentalidad en el país, así como una de las normas que más suelen desacatarse.
Solo en las primeras dos semanas de abril, 189 conductores fueron sancionados por exceder los límites de velocidad en las vías estatales de la provincia del Azuay, mientras que en marzo se reportaron 260 sancionados, además que estas cifras solo contemplan los controles móviles y no las sanciones emitidas automáticamente por dispositivos fijos.
Parte de la convivencia ciudadana es el respeto a las normas, entre las que, evidentemente, se incluyen las de tránsito. A pesar de la existencia de controles móviles y fijos, los excesos y los accidentes son constantes en las vías.
Un conductor que transita a más de 140 kilómetros por hora tiene una posibilidad de reacción muy limitada, así como altas posibilidades de resultar herido si sufre un percance; por tanto, un límite de velocidad, por reducido que parezca, nunca estará de más y quizá por eso es tan reprochable la vandalización de un bien público, máxime cuando este cumple funciones preventivas. (O)
Siempre resultará reprochable la destrucción de un bien público, sobre todo si
este cumple funciones preventivas