Una vergüenza para el Ecuador

La decisión el gobierno de Guatemala de expulsar de su país al presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador, Conaie, Jaime Vargas, junto a los militantes María Luisa Lozano y Apawki Castro constituye una vergüenza internacional para nuestro país, más aún cuando el dirigente indígena expresó que su cargo es comparable al del Vicepresidente de la República.


Los medios internacionales indicaron que el presidente guatemalteco, Alejandro Giammattei, ordenó la detención de los tres dirigentes indígenas ecuatorianos por “soliviantar los ánimos en el país y hacer trabajo político”, y luego ordenó su expulsión del país por violar leyes migratorias e intromisión en asuntos internos.


Pero ese no es el mayor problema, ya que Vargas tras su detención aseguro que: “No somos como cualquier ciudadano ecuatoriano, soy el presidente de la Conaie, que es como el segundo mandatario del país”. Sin lugar a duda una clara muestra de que trató de evitar la medida mintiendo sobre el estatus del cargo que actualmente ostenta.


Parece que Vargas, quien ganó protagonismo en país tras la paralización del pasado octubre, ha perdido la noción de su papel en nuestro país y en el exterior intenta convencer a terceros que ostenta un cargo de gran relevancia dentro de la administración pública.


El Gobierno Nacional está obligado a pedir explicaciones a Vargas y a la Conaie, no sobre su participación en eventos fuera del país ya que están en su derecho, sino por el hecho de utilizar indebidamente el nombre del país y comparar su función con el Vicepresidente, ya que generó problemas que afectan a la imagen de una nación en el plano internacional. (O)


Dirigentes de la Conaie son expulsados de Guatemala por violar leyes migratorias e intromisión en asuntos internos.

Una vergüenza para el Ecuador

La decisión el gobierno de Guatemala de expulsar de su país al presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador, Conaie, Jaime Vargas, junto a los militantes María Luisa Lozano y Apawki Castro constituye una vergüenza internacional para nuestro país, más aún cuando el dirigente indígena expresó que su cargo es comparable al del Vicepresidente de la República.


Los medios internacionales indicaron que el presidente guatemalteco, Alejandro Giammattei, ordenó la detención de los tres dirigentes indígenas ecuatorianos por “soliviantar los ánimos en el país y hacer trabajo político”, y luego ordenó su expulsión del país por violar leyes migratorias e intromisión en asuntos internos.


Pero ese no es el mayor problema, ya que Vargas tras su detención aseguro que: “No somos como cualquier ciudadano ecuatoriano, soy el presidente de la Conaie, que es como el segundo mandatario del país”. Sin lugar a duda una clara muestra de que trató de evitar la medida mintiendo sobre el estatus del cargo que actualmente ostenta.


Parece que Vargas, quien ganó protagonismo en país tras la paralización del pasado octubre, ha perdido la noción de su papel en nuestro país y en el exterior intenta convencer a terceros que ostenta un cargo de gran relevancia dentro de la administración pública.


El Gobierno Nacional está obligado a pedir explicaciones a Vargas y a la Conaie, no sobre su participación en eventos fuera del país ya que están en su derecho, sino por el hecho de utilizar indebidamente el nombre del país y comparar su función con el Vicepresidente, ya que generó problemas que afectan a la imagen de una nación en el plano internacional. (O)


Dirigentes de la Conaie son expulsados de Guatemala por violar leyes migratorias e intromisión en asuntos internos.