Una cruzada para atender migrantes

Desde ayer Perú exige visa humanitaria a los venezolanos que deseen ingresar a su territorio. Esta decisión revivió el drama que viven los migrantes de ese país. Las autoridades migratorias de Perú estiman que entre el lunes y el viernes pasados ingresaron unos 20.000 venezolanos. La razón del incremento del flujo migratorio es que los requisitos para la visa humanitaria incluyen el pasaporte y el registro de antecedentes penales, documentos que son prácticamente imposibles de conseguir en Venezuela, entonces quienes anhelaban llegar al territorio peruano debían apresurar el paso.
Eso se suma a la apertura de la frontera entre Venezuela y Colombia, decretada por el Gobierno venezolano hace ocho días, lo que pone a Ecuador en medio de una puerta abierta y otra cerrada.
Las Organización Internacional para las Migraciones, OIM, estima que dentro de un plazo de ocho días los migrantes que no logren cruzar a Perú regresen a Huaquillas, Machala, Loja y Cuenca, por la cercanía con la frontera, lo que derivará en la necesidad de un plan de ayuda humanitaria que supere a los contingentes actuales. En eso trabajan las autoridades migratorias de Cuenca junto a otras organizaciones, pues la capacidad de atención se desborda.
Atender esta emergencia es un desafío para las autoridades. En Cuenca se prepara una especie de cruzada humanitaria, en las que se pide la participación del Municipio, organizaciones no gubernamentales y el Gobierno. Se planifican reuniones con representantes del Ejecutivo y el Consulado de Perú en Ecuador. Pero en esa cruzada también pueden involucrarse personas o instituciones particulares, es el caso de la Posada San Francisco, que, pese a su poca capacidad, no deja de dar justamente una posada, con alimentación, abrigo y algo de alivio a los migrantes. Algo que les puede ayudar mucho en estos momentos. (O)
En Cuenca se prepara una especie de cruzada, en las que se pide la participación del Municipio y otras organizaciones.

Una cruzada para atender migrantes

Desde ayer Perú exige visa humanitaria a los venezolanos que deseen ingresar a su territorio. Esta decisión revivió el drama que viven los migrantes de ese país. Las autoridades migratorias de Perú estiman que entre el lunes y el viernes pasados ingresaron unos 20.000 venezolanos. La razón del incremento del flujo migratorio es que los requisitos para la visa humanitaria incluyen el pasaporte y el registro de antecedentes penales, documentos que son prácticamente imposibles de conseguir en Venezuela, entonces quienes anhelaban llegar al territorio peruano debían apresurar el paso.
Eso se suma a la apertura de la frontera entre Venezuela y Colombia, decretada por el Gobierno venezolano hace ocho días, lo que pone a Ecuador en medio de una puerta abierta y otra cerrada.
Las Organización Internacional para las Migraciones, OIM, estima que dentro de un plazo de ocho días los migrantes que no logren cruzar a Perú regresen a Huaquillas, Machala, Loja y Cuenca, por la cercanía con la frontera, lo que derivará en la necesidad de un plan de ayuda humanitaria que supere a los contingentes actuales. En eso trabajan las autoridades migratorias de Cuenca junto a otras organizaciones, pues la capacidad de atención se desborda.
Atender esta emergencia es un desafío para las autoridades. En Cuenca se prepara una especie de cruzada humanitaria, en las que se pide la participación del Municipio, organizaciones no gubernamentales y el Gobierno. Se planifican reuniones con representantes del Ejecutivo y el Consulado de Perú en Ecuador. Pero en esa cruzada también pueden involucrarse personas o instituciones particulares, es el caso de la Posada San Francisco, que, pese a su poca capacidad, no deja de dar justamente una posada, con alimentación, abrigo y algo de alivio a los migrantes. Algo que les puede ayudar mucho en estos momentos. (O)
En Cuenca se prepara una especie de cruzada, en las que se pide la participación del Municipio y otras organizaciones.