Un país atractivo para la inversión

Luego de una década de distanciamiento y de prácticamente cerrar las puestas a los organismos económicos internacionales, el Gobierno Nacional emprendió una serie de diálogos con Estados Unidos, el Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo y más entidades crediticias que han abierto las puertas a inversiones en nuestro territorio lo que, sin duda alguna, representará un impulso a la economía del Ecuador.
Es innegable que las tendencias ideológicas del Gobierno de un país lo marcan ante los organismos internacionales y mucho depende de ello para que una nación sea o no sujeto de crédito o que las grandes empresas multinacionales analicen la posibilidad de invertir en su territorio, más aún cuando no posee una clara definición de las reglas de juego.
En los últimos meses, el Gobierno ha trabajado para garantizar una estabilidad jurídica y financiera que atraiga a los inversores extranjeros, ofreciendo las garantías necesarias para que encuentren estabilidad y reglas claras desde el primer instante.
Debemos tener presente que a la hora de invertir en los países en vías de desarrollo, las principales preocupaciones de las empresas extranjeras ya no radican en la guerra, terrorismo o el narcotráfico, sino en decisiones gubernamentales que puedan afectar la inversión.    
Meses atrás el Gobierno efectuó una serie de reformas tributarias a las que calificó de necesaria e importantes para atraer la inversión extranjera a mediano plazo.  Ecuador, como todos los países en vías de desarrollo, requiere de recursos externos y para ello se debe trabajar en mejorar las condiciones del país para convertirlo en una nación atractiva para los inversores, especialmente para Estados Unidos, por su papel protagónico en la economía mundial. (O)
El Gobierno ofrece seguridad jurídica y financiera a los organismos extranjeros en busca de captar mayor inversión.

Un país atractivo para la inversión

Luego de una década de distanciamiento y de prácticamente cerrar las puestas a los organismos económicos internacionales, el Gobierno Nacional emprendió una serie de diálogos con Estados Unidos, el Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo y más entidades crediticias que han abierto las puertas a inversiones en nuestro territorio lo que, sin duda alguna, representará un impulso a la economía del Ecuador.
Es innegable que las tendencias ideológicas del Gobierno de un país lo marcan ante los organismos internacionales y mucho depende de ello para que una nación sea o no sujeto de crédito o que las grandes empresas multinacionales analicen la posibilidad de invertir en su territorio, más aún cuando no posee una clara definición de las reglas de juego.
En los últimos meses, el Gobierno ha trabajado para garantizar una estabilidad jurídica y financiera que atraiga a los inversores extranjeros, ofreciendo las garantías necesarias para que encuentren estabilidad y reglas claras desde el primer instante.
Debemos tener presente que a la hora de invertir en los países en vías de desarrollo, las principales preocupaciones de las empresas extranjeras ya no radican en la guerra, terrorismo o el narcotráfico, sino en decisiones gubernamentales que puedan afectar la inversión.    
Meses atrás el Gobierno efectuó una serie de reformas tributarias a las que calificó de necesaria e importantes para atraer la inversión extranjera a mediano plazo.  Ecuador, como todos los países en vías de desarrollo, requiere de recursos externos y para ello se debe trabajar en mejorar las condiciones del país para convertirlo en una nación atractiva para los inversores, especialmente para Estados Unidos, por su papel protagónico en la economía mundial. (O)
El Gobierno ofrece seguridad jurídica y financiera a los organismos extranjeros en busca de captar mayor inversión.