Un nuevo periodo administrativo

A partir de hoy Pedro Palacios y Yaku Pérez, quienes fueron electos alcalde de Cuenca y Prefecto del Azuay, respectivamente, tienen sobre sus hombros un reto importante: cumplir con el cambio que la ciudadanía pidió a través de sus votos y que los convirtieron en ganadores el pasado 24 de marzo.


Los diferentes análisis con voces de expertos y conocedores de la comunicación política, realizados entorno a los sorpresivos resultados, coincidían en que los ciudadanos votaron en rechazo a los mismos de siempre, votaron en contra de quienes se enquistaron en el poder, y aunque Pérez ya había tenido un camino iniciado en la Política, vieron en él y en Palacios a las personas que le darían a Cuenca y al Azuay un nuevo rumbo.


Desde el inicio Palacios y Pérez han asegurado que sus administraciones serán diferentes. Palacios dijo que “ordenar la casa” es lo primero que hará, refiriéndose al Municipio; ofreció una reingienería a los procesos, así como una correcta planificación de Cuenca. En cambio Pérez como primera acción dijo que se rebajará su sueldo y el de los directores, y también realizará una reingeniería institucional.


Estas promesas de campaña, que han sido recordadas cada vez que han estado en espacios públicos, tienen que comenzarse a ejecutar desde hoy, sin dilatar el tiempo, sin esperar que lleguen los primeros cuestionamientos.


Palacios y Pérez asumen desde hoy ese compromiso con la ciudad y la provincia. El pasado, lo que hicieron los anteriores gobernantes, quedó atrás. Llegó el momento de que cada uno trabaje por el presente y futuro en cada uno de sus cargos. Son las personas escogidas para hacerlo y ahora deberán cumplir. (O)
Pedro Palacios y Yaku Pérez deben comenzar a trabajar desde hoy para cumplir esas promesas de cambio por las cuales ganaron.

Un nuevo periodo administrativo

A partir de hoy Pedro Palacios y Yaku Pérez, quienes fueron electos alcalde de Cuenca y Prefecto del Azuay, respectivamente, tienen sobre sus hombros un reto importante: cumplir con el cambio que la ciudadanía pidió a través de sus votos y que los convirtieron en ganadores el pasado 24 de marzo.


Los diferentes análisis con voces de expertos y conocedores de la comunicación política, realizados entorno a los sorpresivos resultados, coincidían en que los ciudadanos votaron en rechazo a los mismos de siempre, votaron en contra de quienes se enquistaron en el poder, y aunque Pérez ya había tenido un camino iniciado en la Política, vieron en él y en Palacios a las personas que le darían a Cuenca y al Azuay un nuevo rumbo.


Desde el inicio Palacios y Pérez han asegurado que sus administraciones serán diferentes. Palacios dijo que “ordenar la casa” es lo primero que hará, refiriéndose al Municipio; ofreció una reingienería a los procesos, así como una correcta planificación de Cuenca. En cambio Pérez como primera acción dijo que se rebajará su sueldo y el de los directores, y también realizará una reingeniería institucional.


Estas promesas de campaña, que han sido recordadas cada vez que han estado en espacios públicos, tienen que comenzarse a ejecutar desde hoy, sin dilatar el tiempo, sin esperar que lleguen los primeros cuestionamientos.


Palacios y Pérez asumen desde hoy ese compromiso con la ciudad y la provincia. El pasado, lo que hicieron los anteriores gobernantes, quedó atrás. Llegó el momento de que cada uno trabaje por el presente y futuro en cada uno de sus cargos. Son las personas escogidas para hacerlo y ahora deberán cumplir. (O)
Pedro Palacios y Yaku Pérez deben comenzar a trabajar desde hoy para cumplir esas promesas de cambio por las cuales ganaron.