Selección, un nuevo comienzo

Todos coinciden en que dar el primer paso siempre es lo más difícil; pero alguien tiene que hacerlo. Eso fue lo que hizo el técnico argentino Jorge Célico. Dio el primer paso para la renovación de la Selección Ecuatoriana de Fútbol.  Sí, de ese equipo que nos ha generado más coraje que alegría, pero del cual siempre estamos pendientes.
El recambio generacional es innegable, especialmente en el deporte, que por sus características aprovecha los mejores años de una futbolista y antes de llegar a los 35 ya lo está jubilando al calificarlo como experimentado.
Los nombres rimbombante como Valencia, Caicedo, Domínguez fueron reemplazados por juveniles que se ganaron su espacio con talento, sacrificio y disciplina, características que los aficionados exigían a los primeros y que en múltiples ocasiones quedaron en deuda.
Muchos se preguntan por qué no se realizó este recambio antes, por qué se esperó hasta ahora cuando la Selección atraviesa por uno de sus peores momentos.  Sin duda los logros alcanzados por Célico, en el Sudamericano y Mundial Sub 20, dieron el espaldarazo para creer en lo jóvenes.
Muchos extrañarán a los “experimentados” y criticarán los errores de esta nueva generación, pero debemos dar más de una oportunidad a estos jóvenes que a pulso de méritos y entrega se han ganado un lugar en la Selección, a la cual muchos no desean llegar o buscan cualquier excusa para no integrarse a los cotejos amistosos.
Y esos es lo que los aficionados esperan de sus jugadores, un verdadero compromiso y entrega en cada partido, por ello el técnico Célico mencionó de forma acertada: “si piensas que tu club es más importante que tu Selección, ya vamos mal”, un claro mensaje para aquellos que se bajaron a última hora de la convocatoria nacional. (O)
Una nueva generación
de jugadores, hambrientos
de gloria,
toma la
posta de los denominados “consagrados”.

Selección, un nuevo comienzo

Todos coinciden en que dar el primer paso siempre es lo más difícil; pero alguien tiene que hacerlo. Eso fue lo que hizo el técnico argentino Jorge Célico. Dio el primer paso para la renovación de la Selección Ecuatoriana de Fútbol.  Sí, de ese equipo que nos ha generado más coraje que alegría, pero del cual siempre estamos pendientes.
El recambio generacional es innegable, especialmente en el deporte, que por sus características aprovecha los mejores años de una futbolista y antes de llegar a los 35 ya lo está jubilando al calificarlo como experimentado.
Los nombres rimbombante como Valencia, Caicedo, Domínguez fueron reemplazados por juveniles que se ganaron su espacio con talento, sacrificio y disciplina, características que los aficionados exigían a los primeros y que en múltiples ocasiones quedaron en deuda.
Muchos se preguntan por qué no se realizó este recambio antes, por qué se esperó hasta ahora cuando la Selección atraviesa por uno de sus peores momentos.  Sin duda los logros alcanzados por Célico, en el Sudamericano y Mundial Sub 20, dieron el espaldarazo para creer en lo jóvenes.
Muchos extrañarán a los “experimentados” y criticarán los errores de esta nueva generación, pero debemos dar más de una oportunidad a estos jóvenes que a pulso de méritos y entrega se han ganado un lugar en la Selección, a la cual muchos no desean llegar o buscan cualquier excusa para no integrarse a los cotejos amistosos.
Y esos es lo que los aficionados esperan de sus jugadores, un verdadero compromiso y entrega en cada partido, por ello el técnico Célico mencionó de forma acertada: “si piensas que tu club es más importante que tu Selección, ya vamos mal”, un claro mensaje para aquellos que se bajaron a última hora de la convocatoria nacional. (O)
Una nueva generación
de jugadores, hambrientos
de gloria,
toma la
posta de los denominados “consagrados”.