Se jugó con el futuro estudiantil

La separación del Director del Instituto Nacional de Evaluación Educativa, Ineval, tras la confirmación de la filtración de las pruebas Ser Bachiller es una muestra de que, pese a que se diseñen o establezcan programas para mejorar el sistema educativo en el país, siempre se contará con personas que buscan “saltarse” o buscar un ventaja para superar las evaluaciones que busca incrementar el nivel de excelencia académica.
El problema no radica exclusivamente en quien o quienes filtran las pruebas o evaluaciones, ya que si bien la cabeza del instituto tiene la responsabilidad mayor, existen mandos medios que tienen el deber de controlar que irregularidades como estas no se presenten; es decir, existen una responsabilidad compartida que ha beneficiado a pocos y perjudicaron miles de estudiantes que rindieron sin ventaja alguna la evaluación.
¡La filtración de las pruebas Ser Bachiller es inadmisible! ¡No se puede jugar con los sueños de los jóvenes ni mancillar su educación en valores! Estas fueron las declaraciones del Presidente de la República en su cuenta de Twitter sobre este caso e inmediatamente solicitó la separación del cargo del Director del Ineval.
Pero el problema va más allá. La responsabilidad no es exclusiva de quienes filtraron o permitieron que se filtren las evaluaciones, ya que alguien las compró, alguien las ofertó a los estudiantes o a los padres de familia.
Esto es solo una muestra de la situación actual. Malos funcionarios existen en la ciudad, en el país y en el mundo. Nuestro deber como ciudadanos es denunciar estos actos ilícitos y no ser parte de ellos, no incentivar los actos de corrupción, especialmente aquellos que ponen en riesgo el futuro de los jóvenes. (O)

Se jugó con el futuro estudiantil

La separación del Director del Instituto Nacional de Evaluación Educativa, Ineval, tras la confirmación de la filtración de las pruebas Ser Bachiller es una muestra de que, pese a que se diseñen o establezcan programas para mejorar el sistema educativo en el país, siempre se contará con personas que buscan “saltarse” o buscar un ventaja para superar las evaluaciones que busca incrementar el nivel de excelencia académica.
El problema no radica exclusivamente en quien o quienes filtran las pruebas o evaluaciones, ya que si bien la cabeza del instituto tiene la responsabilidad mayor, existen mandos medios que tienen el deber de controlar que irregularidades como estas no se presenten; es decir, existen una responsabilidad compartida que ha beneficiado a pocos y perjudicaron miles de estudiantes que rindieron sin ventaja alguna la evaluación.
¡La filtración de las pruebas Ser Bachiller es inadmisible! ¡No se puede jugar con los sueños de los jóvenes ni mancillar su educación en valores! Estas fueron las declaraciones del Presidente de la República en su cuenta de Twitter sobre este caso e inmediatamente solicitó la separación del cargo del Director del Ineval.
Pero el problema va más allá. La responsabilidad no es exclusiva de quienes filtraron o permitieron que se filtren las evaluaciones, ya que alguien las compró, alguien las ofertó a los estudiantes o a los padres de familia.
Esto es solo una muestra de la situación actual. Malos funcionarios existen en la ciudad, en el país y en el mundo. Nuestro deber como ciudadanos es denunciar estos actos ilícitos y no ser parte de ellos, no incentivar los actos de corrupción, especialmente aquellos que ponen en riesgo el futuro de los jóvenes. (O)