Recuperar la historia del tren

Por cerca de 25 años la estación del tren ubicada en el sector de Gapal ha permanecido en total olvido. Las rieles del tren, una especie de vagón de carga todo oxidado, así como el reservorio de combustible y una estructura destruida por los años, sobreviven como testigos mudos de lo que un día fue uno de los principales medios de transporte y posteriormente un atractivo para el turismo en las ciudades de Cuenca y Azogues.
Los libros recogen que por el año 1965, se inauguró la oficialmente la línea Sibambe – Cuenca, es decir hace 55 años el tren recorría nuestra ciudad, pero debido a múltiples problemas y por el avance de los automóviles, perdió presencia y lentamente fue desapareciendo.
En el año 1992 el presidente Rodrigo Borja le dio una nueva oportunidad al tren, ahora como un referente turístico en la ruta Azogues – Cuenca, pero el desastre de la Josefina del año siguiente nuevamente, y esta vez para siempre, sepultó toda esperanza de reactivar este tramo de la línea férrea como se lo ha hecho en otras ciudades del país.
Desde esa fecha el tren poco a poco desapareció del imaginario de los jóvenes cuencanos y para la nueva generación la estación de Gapal es un espacio abandonado. Hoy este mismo espacio busca ser recuperado y convertirse en un lugar cultural con un Museo del Ferrocarril, biblioteca y espacios lúdicos para mantener la historia del tren para los niños y jóvenes.
Hace más de 10 años Azogues emprendió un ambicioso proyecto para recuperar su antigua estación ubicada en el sector de La Playa, la cual hoy presenta una imagen renovada y es un espacio para conocer la historia del tren.
Ya era hora que Cuenca asuma un proyecto similar. (O)

Recuperar la historia del tren

Por cerca de 25 años la estación del tren ubicada en el sector de Gapal ha permanecido en total olvido. Las rieles del tren, una especie de vagón de carga todo oxidado, así como el reservorio de combustible y una estructura destruida por los años, sobreviven como testigos mudos de lo que un día fue uno de los principales medios de transporte y posteriormente un atractivo para el turismo en las ciudades de Cuenca y Azogues.
Los libros recogen que por el año 1965, se inauguró la oficialmente la línea Sibambe – Cuenca, es decir hace 55 años el tren recorría nuestra ciudad, pero debido a múltiples problemas y por el avance de los automóviles, perdió presencia y lentamente fue desapareciendo.
En el año 1992 el presidente Rodrigo Borja le dio una nueva oportunidad al tren, ahora como un referente turístico en la ruta Azogues – Cuenca, pero el desastre de la Josefina del año siguiente nuevamente, y esta vez para siempre, sepultó toda esperanza de reactivar este tramo de la línea férrea como se lo ha hecho en otras ciudades del país.
Desde esa fecha el tren poco a poco desapareció del imaginario de los jóvenes cuencanos y para la nueva generación la estación de Gapal es un espacio abandonado. Hoy este mismo espacio busca ser recuperado y convertirse en un lugar cultural con un Museo del Ferrocarril, biblioteca y espacios lúdicos para mantener la historia del tren para los niños y jóvenes.
Hace más de 10 años Azogues emprendió un ambicioso proyecto para recuperar su antigua estación ubicada en el sector de La Playa, la cual hoy presenta una imagen renovada y es un espacio para conocer la historia del tren.
Ya era hora que Cuenca asuma un proyecto similar. (O)