Protestas y más violencia

El anunciado paro nacional se desarrolló ayer como estaba previsto en varias ciudades del país. Vías cerradas desde tempranas horas, servicio de transporte paralizado y los servicios públicos atendiendo de forma irregular fue la panorámica que vivió la ciudad de Cuenca en esta jornada.
Lo que fue anunciada como una marcha pacífica tardó poco tiempo en perder esta característica, los incidentes y enfrentamientos con el personal de las instituciones de seguridad se hicieron presentes, especialmente en el Centro Histórico, lugar en que se congregaron los protestantes.
Lastimosamente, la protesta en determinadas ciudades provocó hechos de vandalismos lo que llevó a entidades como la Cruz Roja a suspender sus actividades prehospitalaria en pro de precautelar la seguridad de su personal.
El nivel de violencia durante todas las jornadas de protesta es permanente, en la mayoría de los casos, generada por personas ajenas a los manifestantes, quienes intentan generar el caos y destruir los bienes públicos.
Imágenes que circulaban en las redes sociales mostraban como manifestantes destruían las veredas del Centro Histórico para utilizarlos como proyectiles, sin duda, una clara muestra del vandalismo y de la falta de interés por los bienes de todos los cuencanos, ya que al final estos se repondrán pero el costo lo asumiremos todos los ciudadanos.
Todos tenemos derecho a protestar, pero debemos hacerlo con altura, con dignidad y respeto hacia los demás. Con estos actos violentos y vandálicos perdemos todos, perdemos como ciudad ya que dejamos una imagen nada agradable a quienes nos visitan. (O)

Protestas y más violencia

El anunciado paro nacional se desarrolló ayer como estaba previsto en varias ciudades del país. Vías cerradas desde tempranas horas, servicio de transporte paralizado y los servicios públicos atendiendo de forma irregular fue la panorámica que vivió la ciudad de Cuenca en esta jornada.
Lo que fue anunciada como una marcha pacífica tardó poco tiempo en perder esta característica, los incidentes y enfrentamientos con el personal de las instituciones de seguridad se hicieron presentes, especialmente en el Centro Histórico, lugar en que se congregaron los protestantes.
Lastimosamente, la protesta en determinadas ciudades provocó hechos de vandalismos lo que llevó a entidades como la Cruz Roja a suspender sus actividades prehospitalaria en pro de precautelar la seguridad de su personal.
El nivel de violencia durante todas las jornadas de protesta es permanente, en la mayoría de los casos, generada por personas ajenas a los manifestantes, quienes intentan generar el caos y destruir los bienes públicos.
Imágenes que circulaban en las redes sociales mostraban como manifestantes destruían las veredas del Centro Histórico para utilizarlos como proyectiles, sin duda, una clara muestra del vandalismo y de la falta de interés por los bienes de todos los cuencanos, ya que al final estos se repondrán pero el costo lo asumiremos todos los ciudadanos.
Todos tenemos derecho a protestar, pero debemos hacerlo con altura, con dignidad y respeto hacia los demás. Con estos actos violentos y vandálicos perdemos todos, perdemos como ciudad ya que dejamos una imagen nada agradable a quienes nos visitan. (O)