Políticamente diversos

El conteo de votos culminó en gran parte de las provincias y en todo el país hay nuevas autoridades. En el caso de Azuay la Prefectura estará en manos de Yaku Pérez Guartambel, un líder indígena y activista contra la minería y protector del agua; mientras que la Alcaldía de Cuenca será responsabilidad de un empresario sin antecedentes políticos, cuyo discurso pragmático se impuso al de dos de los políticos de más larga trayectoria de la provincia y al de una exgloria del deporte nacional que se preparó durante varios años antes de ingresar a la política.
A primera vista se trata de dos tendencias políticas y visiones de desarrollo disímiles que no hacen más que mostrar la diversidad política e ideológica de nuestra provincia.
Esa diversidad es visible en las 15 alcaldías de Azuay, pues siete agrupaciones políticas nacionales y locales han logrado ubicar en esas dignidades a sus representantes. Algo similar ocurrió también en la conformación del Concejo Cantonal de Cuenca donde cinco tiendas políticas han logrado representatividad, pero ninguna podrá lograr mayoría sin establecer acuerdos con sus rivales.
Azuay y Cuenca han optado por alternativas disímiles ideológicamente hablando, pero ambos fueron una mejor alternativa de cambio que querían los azuayos luego de largas administraciones provinciales y municipales con los mismos protagonistas.
Una gran parte de la ciudadanía mira con expectativa e ilusión lo que puedan hacer estas dos flamantes autoridades y cómo pongan a funcionar sus estrategias de desarrollo y sus planes de campaña. Es deseable entonces, que su tarea resulte exitosa y que sea transparente, pues el éxito de la gestión de quien dirige a una ciudad o una provincia se refleja en desarrollo y bienestar para quienes las habitan. (O)
Las 15 alcaldías de Azuay fueron captadas por siete grupos políticos y las concejalías de Cuenca se dividieron entre cinco grupos.

Políticamente diversos

El conteo de votos culminó en gran parte de las provincias y en todo el país hay nuevas autoridades. En el caso de Azuay la Prefectura estará en manos de Yaku Pérez Guartambel, un líder indígena y activista contra la minería y protector del agua; mientras que la Alcaldía de Cuenca será responsabilidad de un empresario sin antecedentes políticos, cuyo discurso pragmático se impuso al de dos de los políticos de más larga trayectoria de la provincia y al de una exgloria del deporte nacional que se preparó durante varios años antes de ingresar a la política.
A primera vista se trata de dos tendencias políticas y visiones de desarrollo disímiles que no hacen más que mostrar la diversidad política e ideológica de nuestra provincia.
Esa diversidad es visible en las 15 alcaldías de Azuay, pues siete agrupaciones políticas nacionales y locales han logrado ubicar en esas dignidades a sus representantes. Algo similar ocurrió también en la conformación del Concejo Cantonal de Cuenca donde cinco tiendas políticas han logrado representatividad, pero ninguna podrá lograr mayoría sin establecer acuerdos con sus rivales.
Azuay y Cuenca han optado por alternativas disímiles ideológicamente hablando, pero ambos fueron una mejor alternativa de cambio que querían los azuayos luego de largas administraciones provinciales y municipales con los mismos protagonistas.
Una gran parte de la ciudadanía mira con expectativa e ilusión lo que puedan hacer estas dos flamantes autoridades y cómo pongan a funcionar sus estrategias de desarrollo y sus planes de campaña. Es deseable entonces, que su tarea resulte exitosa y que sea transparente, pues el éxito de la gestión de quien dirige a una ciudad o una provincia se refleja en desarrollo y bienestar para quienes las habitan. (O)
Las 15 alcaldías de Azuay fueron captadas por siete grupos políticos y las concejalías de Cuenca se dividieron entre cinco grupos.