Poliducto en emergencia

Resulta preocupante conocer las dificultades y errores de fondo que tiene el Poliducto Pascuales-Cuenca, una obra enorme que fue concebida con un millonario presupuesto de 250 millones de dólares pero terminó costando más de 623 millones de dólares, es decir más del doble ó el 150 por ciento, para ser exactos.
Aunque el costo duplicado por sí solo es motivo de preocupación extrema, preocupa mucho más aún que a pesar de la millonaria inversión, el poliducto no pueda funcionar a su máxima capacidad, por errores estructurales, en los estudios, diseños, construcción y fiscalización.
El Gobierno transparentó esos problemas y admitió que se está realizando un estudio técnico que revelará los trabajos complementarios que Petroecuador debe realizar en la terminal de productos limpios, ubicada en el sector de Challuabamba, para que la megaobra cumpla con todos los estándares internacionales y opere al máximo de su capacidad.
En el mejor de los casos, la obra necesitará de una inversión de 48 millones de dólares y en el peor escenario 201 millones de dólares adicionales. Mientras tanto, esa obra ha sido declarada en emergencia parcial, pues sufre de grietas, hundimientos y derrumbes que ponen en riesgo su funcionamiento, e incluso la seguridad.
La función de este poliducto es trasladar desde la terminal de Pascuales, en Guayas, a través de un ducto, combustibles como gasolina, diésel y gas licuado de petróleo para abastecer a toda la región austral y evitar que esos productos se trasladen en tanqueros, reduciendo los costos en última instancia y minimizando los riesgos. Es lamentable saber que cada vez que se profundiza en un megaobra de la década pasada se hallan irregularidades, fallas y problemas por solucionar. (O)
El poliducto no solo costó el 150% más de lo planificado, sino que presenta fallas importantes y no opera a toda su capacidad.

Poliducto en emergencia

Resulta preocupante conocer las dificultades y errores de fondo que tiene el Poliducto Pascuales-Cuenca, una obra enorme que fue concebida con un millonario presupuesto de 250 millones de dólares pero terminó costando más de 623 millones de dólares, es decir más del doble ó el 150 por ciento, para ser exactos.
Aunque el costo duplicado por sí solo es motivo de preocupación extrema, preocupa mucho más aún que a pesar de la millonaria inversión, el poliducto no pueda funcionar a su máxima capacidad, por errores estructurales, en los estudios, diseños, construcción y fiscalización.
El Gobierno transparentó esos problemas y admitió que se está realizando un estudio técnico que revelará los trabajos complementarios que Petroecuador debe realizar en la terminal de productos limpios, ubicada en el sector de Challuabamba, para que la megaobra cumpla con todos los estándares internacionales y opere al máximo de su capacidad.
En el mejor de los casos, la obra necesitará de una inversión de 48 millones de dólares y en el peor escenario 201 millones de dólares adicionales. Mientras tanto, esa obra ha sido declarada en emergencia parcial, pues sufre de grietas, hundimientos y derrumbes que ponen en riesgo su funcionamiento, e incluso la seguridad.
La función de este poliducto es trasladar desde la terminal de Pascuales, en Guayas, a través de un ducto, combustibles como gasolina, diésel y gas licuado de petróleo para abastecer a toda la región austral y evitar que esos productos se trasladen en tanqueros, reduciendo los costos en última instancia y minimizando los riesgos. Es lamentable saber que cada vez que se profundiza en un megaobra de la década pasada se hallan irregularidades, fallas y problemas por solucionar. (O)
El poliducto no solo costó el 150% más de lo planificado, sino que presenta fallas importantes y no opera a toda su capacidad.