Otra evidencia del irrespeto

El irrespeto a las normas de tránsito, al espacio público y a la convivencia ciudadana que existe en Cuenca quedó una vez más en evidencia en un corto video que se popularizó rápidamente en las distintas redes sociales en todo el país y que motivó toda clase de comentarios, desde el insulto hasta la reflexión sobre la cultura de respeto al prójimo y al espacio público. Se trata de un conductor que interrumpe el paso del tranvía mientras realiza una compra en un establecimiento de comida rápida del Centro Histórico.
La escena es mucha más habitual de lo que muchos están dispuestos a admitir. En el video se observa a un ciudadano que estaciona su vehículo sobre las rieles del tranvía, obliga al tren a deternerse y ante las bocinas que solicitan paso, su reacción es pedir paciencia y apurar con el pedido a quienes atienden el local donde realiza su compra.
Refleja un comportamiento social muy habitual entre los conductores de esta ciudad, al punto que es el tercer video de esas características que se difunde desde que el tranvía está en pruebas. Otro fue el de un chofer que pretendía curvar por un sitio prohibido y chocó contra un tren y el chofer de una camioneta que se detuvo en una intersección, y a pesar de interrumpir el tránsito, se bajó a realizar una gestión veloz.
Esas escenas ocurren porque los conductores de esta ciudad no logran entender que conducir un vehículo es parte de la convivencia ciudadana y que implica una serie de normas que deben respetarse, porque Cuenca hace mucho dejó de ser un pueblo con 100 o 200 carros. Hoy es una ciudad en la que en 2018 se matricularon 98.000 vehículos y la única forma de soportar tanto vehículo es respetando las normas, porque eso implica respetar a otros choferes, a peatones, a ciclistas y a otros actores de la movilidad y la convivencia urbana. (O)
Se trata del tercer video de incidentes con el tranvía que se viraliza gracias a lo flagrante y evidente del irrespeto a las normas.

Otra evidencia del irrespeto

El irrespeto a las normas de tránsito, al espacio público y a la convivencia ciudadana que existe en Cuenca quedó una vez más en evidencia en un corto video que se popularizó rápidamente en las distintas redes sociales en todo el país y que motivó toda clase de comentarios, desde el insulto hasta la reflexión sobre la cultura de respeto al prójimo y al espacio público. Se trata de un conductor que interrumpe el paso del tranvía mientras realiza una compra en un establecimiento de comida rápida del Centro Histórico.
La escena es mucha más habitual de lo que muchos están dispuestos a admitir. En el video se observa a un ciudadano que estaciona su vehículo sobre las rieles del tranvía, obliga al tren a deternerse y ante las bocinas que solicitan paso, su reacción es pedir paciencia y apurar con el pedido a quienes atienden el local donde realiza su compra.
Refleja un comportamiento social muy habitual entre los conductores de esta ciudad, al punto que es el tercer video de esas características que se difunde desde que el tranvía está en pruebas. Otro fue el de un chofer que pretendía curvar por un sitio prohibido y chocó contra un tren y el chofer de una camioneta que se detuvo en una intersección, y a pesar de interrumpir el tránsito, se bajó a realizar una gestión veloz.
Esas escenas ocurren porque los conductores de esta ciudad no logran entender que conducir un vehículo es parte de la convivencia ciudadana y que implica una serie de normas que deben respetarse, porque Cuenca hace mucho dejó de ser un pueblo con 100 o 200 carros. Hoy es una ciudad en la que en 2018 se matricularon 98.000 vehículos y la única forma de soportar tanto vehículo es respetando las normas, porque eso implica respetar a otros choferes, a peatones, a ciclistas y a otros actores de la movilidad y la convivencia urbana. (O)
Se trata del tercer video de incidentes con el tranvía que se viraliza gracias a lo flagrante y evidente del irrespeto a las normas.