Ordenanza contra la violencia

Esta semana el Concejo Cantonal de Cuenca aprobó la Ordenanza para la Prevención, Atención Integral y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres. En un cantón donde se estima que siete de cada diez mujeres han sido víctimas de algún tipo de violencia, esa normativa es una buena noticia.
Pese a las deficiencias, Cuenca es una ciudad pionera en la lucha por la erradicación de la violencia de género. La ciudad tiene desde hace 20 años un Plan Cantonal para la erradicación de la violencia de género, una iniciativa que nació de la sociedad civil y que ha guiado en las últimas dos décadas el trabajo de las autoridades.
Esa misma iniciativa ciudadana es la que impulsó la elaboración de esta ordenanza y tuvo el respaldo político necesario para concretarse. El documento contiene avances importantes, como la obligación al Municipio de Cuenca de asignar un presupuesto anual fijo a programas o proyectos de prevención y erradicación de la violencia, deberá identificar los focos de violencia en el cantón con el fin de aplicar medidas que la eviten. Medidas que, sin duda, ayudarán a enfrentar la violencia machista, un mal que debe ser entendido como un problema social, por lo tanto debe ser priorizado por las autoridades.
La ordenanza dejó un sabor agridulce, pues un artículo que planteaba la prohibición del uso de recursos públicos en certámenes de belleza no prosperó. Lo que sí se logró fue prohibir las actividades que promuevan estereotipos en niños, niñas y adolescentes, como los certámenes de belleza.
Ese tipo de concursos son un punto polémico de debate y más allá de estar o no de acuerdo con ellos, los recursos públicos, al ser de todos los ciudadanos, deben ser priorizados. (O)
Cuenca tiene una nueva ordenanza con la que se busca reforzar el trabajo por la erradicación de la violencia machista.

Ordenanza contra la violencia

Esta semana el Concejo Cantonal de Cuenca aprobó la Ordenanza para la Prevención, Atención Integral y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres. En un cantón donde se estima que siete de cada diez mujeres han sido víctimas de algún tipo de violencia, esa normativa es una buena noticia.
Pese a las deficiencias, Cuenca es una ciudad pionera en la lucha por la erradicación de la violencia de género. La ciudad tiene desde hace 20 años un Plan Cantonal para la erradicación de la violencia de género, una iniciativa que nació de la sociedad civil y que ha guiado en las últimas dos décadas el trabajo de las autoridades.
Esa misma iniciativa ciudadana es la que impulsó la elaboración de esta ordenanza y tuvo el respaldo político necesario para concretarse. El documento contiene avances importantes, como la obligación al Municipio de Cuenca de asignar un presupuesto anual fijo a programas o proyectos de prevención y erradicación de la violencia, deberá identificar los focos de violencia en el cantón con el fin de aplicar medidas que la eviten. Medidas que, sin duda, ayudarán a enfrentar la violencia machista, un mal que debe ser entendido como un problema social, por lo tanto debe ser priorizado por las autoridades.
La ordenanza dejó un sabor agridulce, pues un artículo que planteaba la prohibición del uso de recursos públicos en certámenes de belleza no prosperó. Lo que sí se logró fue prohibir las actividades que promuevan estereotipos en niños, niñas y adolescentes, como los certámenes de belleza.
Ese tipo de concursos son un punto polémico de debate y más allá de estar o no de acuerdo con ellos, los recursos públicos, al ser de todos los ciudadanos, deben ser priorizados. (O)
Cuenca tiene una nueva ordenanza con la que se busca reforzar el trabajo por la erradicación de la violencia machista.