No aprendimos de la experiencia

La ciudadanía aún no se recupera de la paralización de inicio de mes, la cual dejó pérdidas incalculables al país no solo en el tema económico, sino también en el lado humano, patrimonial y de imagen; cuando resulta que el frente de trabajadores llama a una nueva paralización, sin duda no hemos aprendido la lección.


¿Qué ganamos con la última paralización? ¿En qué benefició al desarrollo del país los 11 días de paro?, estas y otras preguntas deben hacerse quienes hoy continúan pensando que detener el desarrollo de una nación es la única forma de hacerse escuchar o de buscar una plataforma para sus intereses.


Aparentemente, quienes hoy convocan a esta medida, han olvidado el alto número de personas heridas, los daños materiales ocasionado, las personas que se encuentran detenidas y más resultados que dejaron la paralización.


Mientras la ciudad intenta recuperar en corto plazo su ritmo, dinamizar la economía y abastecerse de los productos de primera necesidad, ciertas organizaciones planifican nuevas marchas, nuevas paralizaciones; situación que sin duda no debería contar con el apoyo de la población que busca trabajar.


El Gobierno ha reiterado su apertura al diálogo, abrió diferentes mesas y frentes para que las organizaciones indígenas, sociales y más, expongan sus inquietudes sobre los cambios que tienen previsto para mejorar la economía del país; al tiempo que reiteró que no se conversará con quienes buscan generar el caos en el país.
Todos aprendemos de nuestros errores, Gobierno, indígenas, sociedad, etc., por ello ya no es el momento de pensar en paralizaciones o marchas, es el momento de dialogar y trabajar para evitar que se repita lo de días atrás. (O)

No aprendimos de la experiencia

La ciudadanía aún no se recupera de la paralización de inicio de mes, la cual dejó pérdidas incalculables al país no solo en el tema económico, sino también en el lado humano, patrimonial y de imagen; cuando resulta que el frente de trabajadores llama a una nueva paralización, sin duda no hemos aprendido la lección.


¿Qué ganamos con la última paralización? ¿En qué benefició al desarrollo del país los 11 días de paro?, estas y otras preguntas deben hacerse quienes hoy continúan pensando que detener el desarrollo de una nación es la única forma de hacerse escuchar o de buscar una plataforma para sus intereses.


Aparentemente, quienes hoy convocan a esta medida, han olvidado el alto número de personas heridas, los daños materiales ocasionado, las personas que se encuentran detenidas y más resultados que dejaron la paralización.


Mientras la ciudad intenta recuperar en corto plazo su ritmo, dinamizar la economía y abastecerse de los productos de primera necesidad, ciertas organizaciones planifican nuevas marchas, nuevas paralizaciones; situación que sin duda no debería contar con el apoyo de la población que busca trabajar.


El Gobierno ha reiterado su apertura al diálogo, abrió diferentes mesas y frentes para que las organizaciones indígenas, sociales y más, expongan sus inquietudes sobre los cambios que tienen previsto para mejorar la economía del país; al tiempo que reiteró que no se conversará con quienes buscan generar el caos en el país.
Todos aprendemos de nuestros errores, Gobierno, indígenas, sociedad, etc., por ello ya no es el momento de pensar en paralizaciones o marchas, es el momento de dialogar y trabajar para evitar que se repita lo de días atrás. (O)