Modos de vivir la Semana Santa

Para el mundo cristiano, esta semana que concluye es un tiempo de reflexión; así recuerdan lo que se conoce como la Pasión de Cristo. También son días de tradiciones y de descanso. Actividades como la visita a las iglesias y las procesiones convocan a miles de personas y se han convertido en patrimonio de sus ciudades. Otros lo viven de un modo más familiar: es un tiempo en el que los parientes se reúnen para la preparación de la fanesca y de otros platos típicos de esta temporada.
La forma de vivir la Semana Santa ha variado mucho. Antaño, los días eran más silenciosos y había una especie de ambiente de luto para recordar la muerte de Jesus. Los canales de televisión y las emisoras de radio tenían una programación especial; era una época en la que durante toda la semana no se podía escuchar música, la gente vestía de negro, no hablaban fuerte y había menos actividad en la ciudad. Hoy hay más movimiento, con actividades culturales y un impulso al turismo y el comercio. Este es el momento propicio para impulsar el turismo religioso, que en esta ciudad tiene mucho potencial. Las numerosas iglesias que hay aquí son un atractivo no solo religioso, también arquitectónico y cultural para los turistas.
Otras culturas viven estos días según sus tradiciones; en el mundo indígena, las costumbres cristianas se conjugan con los ritos ancestrales. En la comunidad judía, que también tiene su representación en esta ciudad, se vive desde ayer hasta la próxima semana la pascua que recuerda el éxodo de Egipto.
Algo que se mantiene durante esta semana es ese tiempo para la reflexión, que no es exclusivo de quienes profesan la fe católica. Hacer una pausa en el ajetreo de los días siempre es necesario y revitalizador. (O)
Algo que se mantiene esta semana es ese tiempo para la reflexión, que no es exclusivo de quienes profesan la fe católica.

Modos de vivir la Semana Santa

Para el mundo cristiano, esta semana que concluye es un tiempo de reflexión; así recuerdan lo que se conoce como la Pasión de Cristo. También son días de tradiciones y de descanso. Actividades como la visita a las iglesias y las procesiones convocan a miles de personas y se han convertido en patrimonio de sus ciudades. Otros lo viven de un modo más familiar: es un tiempo en el que los parientes se reúnen para la preparación de la fanesca y de otros platos típicos de esta temporada.
La forma de vivir la Semana Santa ha variado mucho. Antaño, los días eran más silenciosos y había una especie de ambiente de luto para recordar la muerte de Jesus. Los canales de televisión y las emisoras de radio tenían una programación especial; era una época en la que durante toda la semana no se podía escuchar música, la gente vestía de negro, no hablaban fuerte y había menos actividad en la ciudad. Hoy hay más movimiento, con actividades culturales y un impulso al turismo y el comercio. Este es el momento propicio para impulsar el turismo religioso, que en esta ciudad tiene mucho potencial. Las numerosas iglesias que hay aquí son un atractivo no solo religioso, también arquitectónico y cultural para los turistas.
Otras culturas viven estos días según sus tradiciones; en el mundo indígena, las costumbres cristianas se conjugan con los ritos ancestrales. En la comunidad judía, que también tiene su representación en esta ciudad, se vive desde ayer hasta la próxima semana la pascua que recuerda el éxodo de Egipto.
Algo que se mantiene durante esta semana es ese tiempo para la reflexión, que no es exclusivo de quienes profesan la fe católica. Hacer una pausa en el ajetreo de los días siempre es necesario y revitalizador. (O)
Algo que se mantiene esta semana es ese tiempo para la reflexión, que no es exclusivo de quienes profesan la fe católica.