Los riesgos de la migración

Esta semana nos enteramos de que 12 ecuatorianos que intentaban llegar de manera iregular a los Estados Unidos no pudieron terminar su travesía. Según la organización 1800 migrante, la noche del 13 de abril un grupo de 17 emigrantes de varias nacionalidades iba cruzar el río para llegar a Texas, pero fueron atacados por el grupo criminal Los Zetas; para evitarlo los emigrantes se lanzaron al río, pero hay la sospecha de que cinco fueron secuestrados. Se desconoce aún sus identidades y nacionalidades. En este momento, los familiares de los ecuatorianos que estaban en ese grupo viven la angustia de no saber si ellos fueron retenidos por los Zetas o cayeron al río. Hasta el momento hay dos cadáveres encontrados, que corresponden a dos ciudadanos de Loja.
La historia se vuelve a repetir: ecuatorianos que, en busca de mejores condiciones de vida, deciden emigrar a otro país, pero al no poder hacerlo de manera legal se ponen en manos de ‘coyotes’, se endeudan y empiezan una larga travesía en condiciones inhumanas con la esperanza de llegar a suelo estadounidense. En esa odisea tienen que enfrentarse a los reforzados controles de EE.UU., que ha endurecido su política migratoria, pero también a otros riesgos como los grupos criminales que operan en esa zona. Esta vez fueron 12 compatriotas, pero desde hace años hay decenas de desaparecidos y muertes en esas travesías. Pero el dolor no termina ahí para las familias. Además de, en muchos casos, no tener la certeza de qué ocurrió con sus seres queridos, los que se quedan acá son extorsionados por los ‘coyotes’ para evitar que las autoridades actúen. La migración es un derecho ciudadano, pero cuando lo restringen ocurren consecuencias como esta. Que, lamentablemente, no tardarán en repetirse. (O)
La migración es un derecho ciudadano, pero cuando se la restringe, a los migrantes no les queda más que buscar rutas peligrosas.

Los riesgos de la migración

Esta semana nos enteramos de que 12 ecuatorianos que intentaban llegar de manera iregular a los Estados Unidos no pudieron terminar su travesía. Según la organización 1800 migrante, la noche del 13 de abril un grupo de 17 emigrantes de varias nacionalidades iba cruzar el río para llegar a Texas, pero fueron atacados por el grupo criminal Los Zetas; para evitarlo los emigrantes se lanzaron al río, pero hay la sospecha de que cinco fueron secuestrados. Se desconoce aún sus identidades y nacionalidades. En este momento, los familiares de los ecuatorianos que estaban en ese grupo viven la angustia de no saber si ellos fueron retenidos por los Zetas o cayeron al río. Hasta el momento hay dos cadáveres encontrados, que corresponden a dos ciudadanos de Loja.
La historia se vuelve a repetir: ecuatorianos que, en busca de mejores condiciones de vida, deciden emigrar a otro país, pero al no poder hacerlo de manera legal se ponen en manos de ‘coyotes’, se endeudan y empiezan una larga travesía en condiciones inhumanas con la esperanza de llegar a suelo estadounidense. En esa odisea tienen que enfrentarse a los reforzados controles de EE.UU., que ha endurecido su política migratoria, pero también a otros riesgos como los grupos criminales que operan en esa zona. Esta vez fueron 12 compatriotas, pero desde hace años hay decenas de desaparecidos y muertes en esas travesías. Pero el dolor no termina ahí para las familias. Además de, en muchos casos, no tener la certeza de qué ocurrió con sus seres queridos, los que se quedan acá son extorsionados por los ‘coyotes’ para evitar que las autoridades actúen. La migración es un derecho ciudadano, pero cuando lo restringen ocurren consecuencias como esta. Que, lamentablemente, no tardarán en repetirse. (O)
La migración es un derecho ciudadano, pero cuando se la restringe, a los migrantes no les queda más que buscar rutas peligrosas.