Las deudas con la ruralidad

El 33 por ciento de la población cuencana vive en el área rural. Y a pesar de que se trata casi de la tercera parte de los habitantes del cantón, es un territorio que todavía tiene grandes necesidades. Una muestra de ello es el presupuesto anual destinado a las parroquias rurales, apenas el 3,4 por ciento de los recursos municipales.


Cuenca es la ciudad con mejor calidad de vida del país. Tiene la menor tasa de pobreza, en diciembre del 2018 registró un 4,2 por ciento, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos. Sin embargo, cuando se separan los datos de la población urbana y la rural, la situación se mira diferente. Hay parroquias como Chaucha o Victoria del Portete donde el abandono es evidente, principalmente en temas de vialidad y desarrollo productivo.


Por esa razón, esta semana, los representantes de las parroquias rurales pidieron al alcalde Pedro Palacios al menos el doble de participación en el presupuesto anual del Municipio, con el fin de mejorar las condiciones de vida de sus sectores.


Las malas condiciones de la vialidad terminan afectando otros aspectos. Sin buenas vías, la producción se limita, el acceso a la salud y a la educación se complica. Por lo que es el primer punto en el que deben trabajar las autoridades locales.


Pero también hay otras necesidades. La incidencia de la violencia machista en ciertas zonas rurales es alta. Los problemas de alcoholismo están ligados a esa realidad, así como la falta de desarrollo económico.


Cuenca tiene 21 parroquias rurales que requieren una mirada más cercana, una visión de desarrollo. Sí es posible que la calidad de vida de la que gozan los cuencanos que habitan en la ciudad pueda extenderse también a los que viven en el área rural. (O)
El cantón Cuenca tiene 21 parroquias rurales que requieren una mirada más cercana, una visión de desarrollo.

Las deudas con la ruralidad

El 33 por ciento de la población cuencana vive en el área rural. Y a pesar de que se trata casi de la tercera parte de los habitantes del cantón, es un territorio que todavía tiene grandes necesidades. Una muestra de ello es el presupuesto anual destinado a las parroquias rurales, apenas el 3,4 por ciento de los recursos municipales.


Cuenca es la ciudad con mejor calidad de vida del país. Tiene la menor tasa de pobreza, en diciembre del 2018 registró un 4,2 por ciento, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos. Sin embargo, cuando se separan los datos de la población urbana y la rural, la situación se mira diferente. Hay parroquias como Chaucha o Victoria del Portete donde el abandono es evidente, principalmente en temas de vialidad y desarrollo productivo.


Por esa razón, esta semana, los representantes de las parroquias rurales pidieron al alcalde Pedro Palacios al menos el doble de participación en el presupuesto anual del Municipio, con el fin de mejorar las condiciones de vida de sus sectores.


Las malas condiciones de la vialidad terminan afectando otros aspectos. Sin buenas vías, la producción se limita, el acceso a la salud y a la educación se complica. Por lo que es el primer punto en el que deben trabajar las autoridades locales.


Pero también hay otras necesidades. La incidencia de la violencia machista en ciertas zonas rurales es alta. Los problemas de alcoholismo están ligados a esa realidad, así como la falta de desarrollo económico.


Cuenca tiene 21 parroquias rurales que requieren una mirada más cercana, una visión de desarrollo. Sí es posible que la calidad de vida de la que gozan los cuencanos que habitan en la ciudad pueda extenderse también a los que viven en el área rural. (O)
El cantón Cuenca tiene 21 parroquias rurales que requieren una mirada más cercana, una visión de desarrollo.