La revisión técnica vehicular

Desde esta semana, la revisión técnica vehicular es obligatoria en todos los municipios del país, como un requisito previo a la matriculación vehicular. En los últimos años se han entregado, de forma progresiva, las competencias de tránsito a los gobiernos locales; las ciudades con mayor población y capacidad operativa fueron las primeras en instalar sus centros de matriculación vehicular con altos estándares técnicos.
La Agencia Nacional de Tránsito dispuso un plazo que venció el 18 de mayo para que los demás municipios, con menor capacidad, implementen centros de revisión técnica, pues hasta el momento únicamente realizaban revisiones manuales o visuales, un procedimiento que se queda caduco. Para los ciudadanos se hizo más fácil y cómodo llevar su vehículo a uno de los cantones vecinos donde la revisión era más simple porque su automóvil no estaba en las condiciones adecuadas. Eso ya no se podrá seguir realizando, más bien serán los habitantes de esos cantones quienes deban trasladarse a ciudades como Cuenca, que tienen el sistema completo. Eso implicará un cambio de cultura ciudadana. Las revisiones técnicas tienen como objetivo la reducción de los niveles de contaminación ambiental y el incremento de la seguridad vial.
Podemos ver en las calles de la ciudad vehículos que emiten grandes cantidades de humo negro, un contaminante que afecta al ambiente y a la salud de las personas. Eso ocurre, precisamente porque no existe conciencia sobre la importancia de mantener a los vehículos en buen estado, no se trata únicamente de arreglarlos previo a la revisión técnica como un trámite más; mantener en buen estado los automotores debe ser una iniciativa de sus dueños por su propia seguridad y salud. (O)
Que la revisión técnica de los vehículos sea un requisito obligatorio conllevará a un cambio en la cultura ciudadana.

La revisión técnica vehicular

Desde esta semana, la revisión técnica vehicular es obligatoria en todos los municipios del país, como un requisito previo a la matriculación vehicular. En los últimos años se han entregado, de forma progresiva, las competencias de tránsito a los gobiernos locales; las ciudades con mayor población y capacidad operativa fueron las primeras en instalar sus centros de matriculación vehicular con altos estándares técnicos.
La Agencia Nacional de Tránsito dispuso un plazo que venció el 18 de mayo para que los demás municipios, con menor capacidad, implementen centros de revisión técnica, pues hasta el momento únicamente realizaban revisiones manuales o visuales, un procedimiento que se queda caduco. Para los ciudadanos se hizo más fácil y cómodo llevar su vehículo a uno de los cantones vecinos donde la revisión era más simple porque su automóvil no estaba en las condiciones adecuadas. Eso ya no se podrá seguir realizando, más bien serán los habitantes de esos cantones quienes deban trasladarse a ciudades como Cuenca, que tienen el sistema completo. Eso implicará un cambio de cultura ciudadana. Las revisiones técnicas tienen como objetivo la reducción de los niveles de contaminación ambiental y el incremento de la seguridad vial.
Podemos ver en las calles de la ciudad vehículos que emiten grandes cantidades de humo negro, un contaminante que afecta al ambiente y a la salud de las personas. Eso ocurre, precisamente porque no existe conciencia sobre la importancia de mantener a los vehículos en buen estado, no se trata únicamente de arreglarlos previo a la revisión técnica como un trámite más; mantener en buen estado los automotores debe ser una iniciativa de sus dueños por su propia seguridad y salud. (O)
Que la revisión técnica de los vehículos sea un requisito obligatorio conllevará a un cambio en la cultura ciudadana.