La primera electrolinera

 El pasado viernes en Guayaquil se inauguró la primera electrolinera del país, un proyecto ambicioso que busca cambiar la matriz energética del país, reemplazando a los combustibles derivados del petróleo por energía limpia, como lo constituye la electricidad, que por más está decir en Ecuador tenemos de sobra.
Esto representa un ambicioso proyecto del Gobierno que involucra un compromiso para disminuir el consumo de combustible fósiles, reducir los niveles de contaminación, a más del hecho que el valor a cancelar por un usuario en mucho menor si carga completamente su vehículo eléctrico que si llenara el tanque de uno a gasolina.
Este es el primer paso, ya que ahora el Gobierno debe emprender acciones para incentivar en la población la adquisición de vehículos eléctricos, retirando aranceles y brindando incentivos.  En Guayaquil, Loja o Quito ya circulan unidades de transporte público a electricidad, pero su porcentaje es mínimo a comparación de los automotores a gasolina.
En América Latina, Chile dio el primer paso en este proceso; el 2011 abrió su primera electrolinera y hasta la fecha ya cuentan con un centenar.  Por su parte Estados Unidos lidera este proyecto, pese a ser uno de los países que más consume combustible fósiles y por ende más contaminación genera.
Según el informe de la Agencia Internacional de Energía, publicado en 2018, Estados Unidos alcanzó los 50.000 puntos de recarga públicos y privados y las previsiones indican que la red podría crecer un 46,8% cada año durante la próxima década.
El mismo informe señala que en 2015, por primera vez, en Japón hubo una mayor cantidad de electrolineras, 40.000, que gasolineras (34.000). Es decir, en Ecuador estamos empezando muy tarde, pese a tenemos todo el potencial hidroeléctrico para cristalizar este proyecto. (O)
La potencia hidroeléctrica debe ser aprovechada para reemplazar la gasolina por electricidad en los vehículos.

La primera electrolinera

 El pasado viernes en Guayaquil se inauguró la primera electrolinera del país, un proyecto ambicioso que busca cambiar la matriz energética del país, reemplazando a los combustibles derivados del petróleo por energía limpia, como lo constituye la electricidad, que por más está decir en Ecuador tenemos de sobra.
Esto representa un ambicioso proyecto del Gobierno que involucra un compromiso para disminuir el consumo de combustible fósiles, reducir los niveles de contaminación, a más del hecho que el valor a cancelar por un usuario en mucho menor si carga completamente su vehículo eléctrico que si llenara el tanque de uno a gasolina.
Este es el primer paso, ya que ahora el Gobierno debe emprender acciones para incentivar en la población la adquisición de vehículos eléctricos, retirando aranceles y brindando incentivos.  En Guayaquil, Loja o Quito ya circulan unidades de transporte público a electricidad, pero su porcentaje es mínimo a comparación de los automotores a gasolina.
En América Latina, Chile dio el primer paso en este proceso; el 2011 abrió su primera electrolinera y hasta la fecha ya cuentan con un centenar.  Por su parte Estados Unidos lidera este proyecto, pese a ser uno de los países que más consume combustible fósiles y por ende más contaminación genera.
Según el informe de la Agencia Internacional de Energía, publicado en 2018, Estados Unidos alcanzó los 50.000 puntos de recarga públicos y privados y las previsiones indican que la red podría crecer un 46,8% cada año durante la próxima década.
El mismo informe señala que en 2015, por primera vez, en Japón hubo una mayor cantidad de electrolineras, 40.000, que gasolineras (34.000). Es decir, en Ecuador estamos empezando muy tarde, pese a tenemos todo el potencial hidroeléctrico para cristalizar este proyecto. (O)
La potencia hidroeléctrica debe ser aprovechada para reemplazar la gasolina por electricidad en los vehículos.