La importancia de la conservación

Esta semana llegaron a Cuenca expertos nacionales e internacionales en la conservación de anfibios. La selección de nuestra ciudad para ser sede del I Simposio Internacional sobre Conservación de estas especies no es casual. Aquí se desarrolla un trabajo, hasta cierto punto, invisible en esa área, pero de gran importancia. El Ministerio del Ambiente, el Parque Nacional Cajas y el Bioparque Amaru desarrollan de forma coordinada iniciativas para garantizar su conservación.
Para entender la importancia de este trabajo es necesario saber que los anfibios son indicadores de la calidad del ambiente, por ejemplo, la presencia de las ranas y los sapos en una zona determinada indica que el agua no está contaminada -es por eso que el Cajas tiene lagunas y no pantanos-. En resumen, un lugar donde hay anfibios es un lugar sano.
Hace algunas décadas Cuenca era un hábitat privilegiado de los anfibios debido a su ecosistema, pero por factores como el crecimiento de urbanizaciones el hábitat se fue destruyendo y con ello, las ranas empezaron a desaparecer del entorno urbano. Hace unos cinco años inició un proyecto para devolver a estas especies a su antiguo hábitat.
El Ministerio del Ambiente y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo financian el proyecto ‘Conservación de la Biodiversidad de Anfibios y Uso Sostenible de sus Recursos Genéticos’, del que es parte ETAPA. Esta iniciativa ha permitido identificar especies como el ‘Atelopus Nanay’ y ‘Atelopus Exiguus’ que se creía que estaban extintas y que ahora están en un proceso de preservación. En una época en la que son más frecuentes las noticias de especies que se extinguen, es positivo saber que también existe el otro lado, las iniciativas que luchan por la conservación y lo logran. (O)
Los anfibios son indicadores de la calidad del ambiente, su conservación es una iniciativa que debe ser conocida y respaldada.

La importancia de la conservación

Esta semana llegaron a Cuenca expertos nacionales e internacionales en la conservación de anfibios. La selección de nuestra ciudad para ser sede del I Simposio Internacional sobre Conservación de estas especies no es casual. Aquí se desarrolla un trabajo, hasta cierto punto, invisible en esa área, pero de gran importancia. El Ministerio del Ambiente, el Parque Nacional Cajas y el Bioparque Amaru desarrollan de forma coordinada iniciativas para garantizar su conservación.
Para entender la importancia de este trabajo es necesario saber que los anfibios son indicadores de la calidad del ambiente, por ejemplo, la presencia de las ranas y los sapos en una zona determinada indica que el agua no está contaminada -es por eso que el Cajas tiene lagunas y no pantanos-. En resumen, un lugar donde hay anfibios es un lugar sano.
Hace algunas décadas Cuenca era un hábitat privilegiado de los anfibios debido a su ecosistema, pero por factores como el crecimiento de urbanizaciones el hábitat se fue destruyendo y con ello, las ranas empezaron a desaparecer del entorno urbano. Hace unos cinco años inició un proyecto para devolver a estas especies a su antiguo hábitat.
El Ministerio del Ambiente y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo financian el proyecto ‘Conservación de la Biodiversidad de Anfibios y Uso Sostenible de sus Recursos Genéticos’, del que es parte ETAPA. Esta iniciativa ha permitido identificar especies como el ‘Atelopus Nanay’ y ‘Atelopus Exiguus’ que se creía que estaban extintas y que ahora están en un proceso de preservación. En una época en la que son más frecuentes las noticias de especies que se extinguen, es positivo saber que también existe el otro lado, las iniciativas que luchan por la conservación y lo logran. (O)
Los anfibios son indicadores de la calidad del ambiente, su conservación es una iniciativa que debe ser conocida y respaldada.