La FEF apuesta a largo plazo

Más de 30 años transcurrieron para que un entrenador europeo nuevamente se haga cargo de la Selección Nacional del Fútbol, a través de un ambicioso proyecto de la Federación Ecuatoriana con miras al 2030 y que, aparentemente, no toma en cuenta el Mundial de Qatar a disputarse en 2 años más.
La Federación decidió dar un giro total, desde su imagen hasta su organización, dejando atrás la línea argentina y colombiana de técnicos para apostar por un joven estratega español de origen holandés, con poca experiencia pero con grandes deseos de hacer historia en un balompié que no vive sus mejores momentos, pese a que cada días más jugadores destacan en el plano internacional.
La expectativa es grande, ya que los aficionados al fútbol esperan que el cambio anunciado vaya más allá de una imagen o un escudo y que, realmente queden en el pasado todas aquellas prácticas equivocadas y vergonzosas, aquellos actos de corrupción de dirigentes, de indisciplina de jugadores, de las polémicas por el dinero y los premios.
Pero el cambio debe empezar casa adentro, mejorando la manera de manejar los equipos, pagando puntualmente a los jugadores, brindando seguridad en los estadios para los asistentes, condiciones adecuadas para disfrutar de un espectáculo, identificando y excluyendo a los hinchas violentos, aquellos que ven el fútbol un espacios para la violencia.
Los resultados serán los que validen este nuevo proyecto, aunque en nuestro país, donde los técnicos son despedidos tras perder cuatro o cinco partidos y los procesos duran menos que las buenas noticias, será un verdadero reto conocer cómo se mantendrá al frente del equipo de todos, este joven estratega. (O)

La FEF apuesta a largo plazo

Más de 30 años transcurrieron para que un entrenador europeo nuevamente se haga cargo de la Selección Nacional del Fútbol, a través de un ambicioso proyecto de la Federación Ecuatoriana con miras al 2030 y que, aparentemente, no toma en cuenta el Mundial de Qatar a disputarse en 2 años más.
La Federación decidió dar un giro total, desde su imagen hasta su organización, dejando atrás la línea argentina y colombiana de técnicos para apostar por un joven estratega español de origen holandés, con poca experiencia pero con grandes deseos de hacer historia en un balompié que no vive sus mejores momentos, pese a que cada días más jugadores destacan en el plano internacional.
La expectativa es grande, ya que los aficionados al fútbol esperan que el cambio anunciado vaya más allá de una imagen o un escudo y que, realmente queden en el pasado todas aquellas prácticas equivocadas y vergonzosas, aquellos actos de corrupción de dirigentes, de indisciplina de jugadores, de las polémicas por el dinero y los premios.
Pero el cambio debe empezar casa adentro, mejorando la manera de manejar los equipos, pagando puntualmente a los jugadores, brindando seguridad en los estadios para los asistentes, condiciones adecuadas para disfrutar de un espectáculo, identificando y excluyendo a los hinchas violentos, aquellos que ven el fútbol un espacios para la violencia.
Los resultados serán los que validen este nuevo proyecto, aunque en nuestro país, donde los técnicos son despedidos tras perder cuatro o cinco partidos y los procesos duran menos que las buenas noticias, será un verdadero reto conocer cómo se mantendrá al frente del equipo de todos, este joven estratega. (O)