La deuda con la vialidad en Azuay

Ha pasado casi un mes desde que las nuevas autoridades seccionales asumieron su cargo. En este tiempo, el prefecto del Azuay, Yaku Pérez, aún no ha dado luces sobre una situación que los azuayos llevan mucho tiempo esperando: la adecuada atención a la vialidad. Ese fue uno de los principales reclamos a la gestión del exprefecto de Azuay, Paúl Carrasco.


Las autoridades nuevas han trazado ya sus primeras acciones que permiten entender hacia donde se enfoca su gestión. El prefecto azuayo ha priorizado el activismo por el agua, algo que era de esperarse porque ese fue el mensaje que dio en campaña y una de las razones de su popularidad entre los votantes. Sin embargo, hay que recordar las demás competencias de la Prefectura que son de gran importancia para la gente. Según datos de la propia institución, 500 kilómetros fueron asfaltados cada año por la Prefectura con recursos del Gobierno central. Pero unos 3.478 kilómetros están sin atención.


Una de los retos del prefecto es gestionar los recursos para garantizar la atención vial.  Según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, y del Congope, Azuay necesita 80’000.000 de dólares.


En la gestión de recursos hay que considerar que una de las fuentes de ingreso para dar atención vial es la Tasa Solidaria, que en campaña Pérez ofreció derogarla. Este tributo implementado hace 10 años y que es obligatorio para todos los azuayos que tienen un vehículo provoca un intenso debate. Si el prefecto suma el apoyo de los demás miembros de la Cámara Provincial y cumple su promesa, el trabajo en la gestión deberá ser mayor. Los azuayos estamos a la espera de esas decisiones y, sobre todo, de las acciones oportunas para saldar una deuda pendiente con la ruralidad de la provincia. (O)


Los azuayos están atentos
de las decisiones y acciones que permitan saldar una deuda pendiente
con la provincia.

La deuda con la vialidad en Azuay

Ha pasado casi un mes desde que las nuevas autoridades seccionales asumieron su cargo. En este tiempo, el prefecto del Azuay, Yaku Pérez, aún no ha dado luces sobre una situación que los azuayos llevan mucho tiempo esperando: la adecuada atención a la vialidad. Ese fue uno de los principales reclamos a la gestión del exprefecto de Azuay, Paúl Carrasco.


Las autoridades nuevas han trazado ya sus primeras acciones que permiten entender hacia donde se enfoca su gestión. El prefecto azuayo ha priorizado el activismo por el agua, algo que era de esperarse porque ese fue el mensaje que dio en campaña y una de las razones de su popularidad entre los votantes. Sin embargo, hay que recordar las demás competencias de la Prefectura que son de gran importancia para la gente. Según datos de la propia institución, 500 kilómetros fueron asfaltados cada año por la Prefectura con recursos del Gobierno central. Pero unos 3.478 kilómetros están sin atención.


Una de los retos del prefecto es gestionar los recursos para garantizar la atención vial.  Según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, y del Congope, Azuay necesita 80’000.000 de dólares.


En la gestión de recursos hay que considerar que una de las fuentes de ingreso para dar atención vial es la Tasa Solidaria, que en campaña Pérez ofreció derogarla. Este tributo implementado hace 10 años y que es obligatorio para todos los azuayos que tienen un vehículo provoca un intenso debate. Si el prefecto suma el apoyo de los demás miembros de la Cámara Provincial y cumple su promesa, el trabajo en la gestión deberá ser mayor. Los azuayos estamos a la espera de esas decisiones y, sobre todo, de las acciones oportunas para saldar una deuda pendiente con la ruralidad de la provincia. (O)


Los azuayos están atentos
de las decisiones y acciones que permitan saldar una deuda pendiente
con la provincia.